Valores en la crisis sanitaria. Percibo que no concertamos porque hay aferramiento a valores particulares.
Mesa de Salud
Aludimos a los valores morales o éticos, no a los económicos. Existen y hay que conocerlos, para que sepamos su relatividad y su no aplicabilidad en todas las circunstancias. Algunos hablan de anti valores para referirse a la falta de los valores universales. Es un error semántico que oculta la preeminencia, en el momento considerado, de los valores específicos.
Hay valores universales y permanentes, y valores accesorios. Estos pueden ser complementarios, particulares, contingentes. Veamos algunos ejemplos: Rapidez y agilidad son cualidades que algunos tienen y otros no. Pero, en una colectividad de los ladrones, serán indudables valores de supervivencia. La acuciosidad y disciplina sistemática serían valores en un experimentador, pero no en un pintor de cuadros, que alterna momentos de contemplación con otros de dedicación intensiva al concretar una inspiración. El valor seguridad es de mayor estima para los trabajadores que para los empresarios, quienes dicen identificarse con el valor riesgo. El heroísmo y el arrojo son valores contingentes para tiempos de guerra, pero la prudencia lo es para tiempos de paz.
La competencia, instinto derivado de la animalidad darwiniana, busca la anulación, exclusión, o extinción del rival. El valor competitividad derivado es un valor grupal que debe ceder a la emulación, basada en el respeto y el amor. La seguridad y la libertad son valores grupales correspondientes, contradictorios y alternantes.
Enumeraremos los valores que en la historia probaron que son útiles para todos los grupos sociales y tienen utilidad de especie. Son los valores humanos universales, porque con independencia de las formaciones económicas, trascendiendo a la geografía, la historia y las estratificaciones sociales, se reconocen como útiles para la sobrevivencia colectiva. Un problema de alteración de valores puede radicar en que se ignoren éstos o que cierto grupo social pretenda imponer valores de grupo a otros grupos sociales, o cuando un grupo social postergado pretende asumir valores de grupos sociales mas altos.
La ONU ha promovido una lista de valores universales consensuados: Amor; paz; felicidad; tolerancia; responsabilidad; solidaridad; respeto; cooperación; sencillez; humildad; unidad; libertad. Agreguemos: trabajo; admiración; arraigo, identidad y fe. Pensará que no están todos, o algunos no tienen la jerarquía para estarlo. No obstante, trataremos de aclarar por qué unos se subsumen en otros, o los percibimos en forma alterada, algunas veces como universales y otra como específicos de grupo (citado de: “El marco ambiental y laboral de la Salud Pública”).
En la Mesa de Salud impera una atmósfera de privilegiar la seguridad. Cabe preguntar: ¿Seguridad de qué o quiénes? La seguridad no es un valor universal, sino un valor grupal. La seguridad que se esgrime es la de los grupos sociales y profesionales que ya están incluidos en el “Sistema de Bienestar Restringido” que tenemos. Hay una disputa entre percepciones de seguridad de pocos y de muchos.
Al posponer indefinidamente la construcción del Sistema Único se establece el predominio de la seguridad de los incluidos sobre las necesidades de los postergados.
Juan Carlos Mas
Médico