Van Gogh 1853 – 1890
Este famoso pintor holandés fue un personaje muy particular. Por el color de su cabello le llamaban El Rojo.
Buscaba personajes para sus pinturas en tugurios de los barrios bajos. Llegó a amancebarse con una hetaira que conoció en una taberna y justificaba su maridaje diciendo que ella necesitaba protección.
Como pintor, jamás tuvo éxito alguno con sus cuadros mientras vivió, por los cuales se han pagado cuantiosas fortunas tras su muerte.
Así ocurrió con su El ciprés y el árbol florido, el más altamente cotizado, y con El jornalero, Limones, Piedad y Señorita Raveux, a los cuales puso nombre en francés.
Muchas personas se preguntan por qué es que tras su muerte es que se valoran los cuadros de los pintores y la respuesta es que eso ocurre en virtud de que ya ellos no pintarán más.
Su muy particular combinación de colores condujo a un crítico a decirle en una ocasión que nunca antes había visto colores de esa naturaleza.
Y Van Gogh le replicó: - Es que eso es naturaleza desnuda, y no crea que ella se desnuda delante de todo el mundo. -