¡Varela pa´lante sin tembladera!
Bueno, ahora sí se puede decir que las elecciones generales entran en una larga recta final.
En mis escritos no he querido siquiera aludir de manera muy tangencial y leve al partido del gobierno. Creo que está perdido como lo pongan. Ahora bien, no dejo de pensar en el evento o acto que fulminantemente hundiría a los seguidores de la narcodictadura. He llegado a la conclusión que el evento señalado sería el regreso de la "Piña" antes de las elecciones. Sin embargo, no creo que los rubios quieran hacerle daño al PRD. Después de todo, se ha hecho evidente que el presente gobierno, aparentemente, ha seguido las directrices de volver a militarizar a Panamá casi al pie de la letra.
En la misma línea, pienso que los "manachistas" van a descender en picada. Y es que ya la opinión pública debe estar hastiada de una campaña de luengos años y que se ha basado en el gasto indiscriminado de dinero. Lo peor que le puede pasar a los manachistas es que se le plieguen los arnulfistas que quedaron con las patas afuera en las elecciones de 2004. En aquella ocasión Pichulo resultó beneficiado.
En la presente coyuntura Juan Carlos Varela se vería superimpulsado si los arnulfistas de viejo cuño, que no son Teresas de Calcuta, apoyan a Manacho. Esta es otra de mis conjeturas sin ton ni son. Sólo habría que imaginarse que de esto suceder, el cuento de Alí Babá se quedaría tachuela.
Echando a un lado las conjeturas, sigo esperanzado que se va a hacer muy evidente que Varela va a repuntar. Obsérvese que Varela sigue imperturbable su campaña y que con frecuencia se hace acompañar de su media naranja. Esto es escaso entre los norieguistas y los manachistas.
Es verdad que ha hecho falta en la presente campaña la presentación sistemática de planes y programas. No obstante, las campañas de tiraderas de piedras de grueso calibre, principalmente entre los norieguistas y manachistas, con toda clase de armas sucias y destructivas, han constituido obstáculos insalvables a la exposición de programas gubernamentales cabales.
Creo que le toca a Pichulo respaldar a Varela, cosa que niega Cuchungo. Por otra parte, la designación del candidato a la vicepresidencia de la Alianza para el "Cambio" no parece que hará un impacto que signifique la consolidación del manachismo, mucho menos su victoria. Las encuestas, veraces o no, están lejos de ser garantía para nadie.
Termino dándole mi voz de aliento a Juan Carlos Varela, quien representa la juventud que otros grupos politiqueros han utilizado con premeditación y alevosía. Bueno, por lo menos Varela puede contar con mi voto, sin tener que nombrarme en puesto alguno. Ya estoy muy "joven" para eso.