Vaticano y prostitución
Puede que el título de este articulo se presente muy sugestivo y su contenido no exento de polémica; pero lo cierto es que la Santa Sede ha querido tomar "el toro por los cuernos" en uno de los problemas más antiguos y complejos de la sociedad: la prostitución.
Hace poco se realizó un seminario en el Vaticano sobre la prostitución, centrando la atención en el "cliente". Se observó que, si no hubiera una demanda en el mercado, no habría prostitución; en consecuencia, se debe actuar contra el consumidor.
Este sería el primer paso para aislar y devaluar tal tipo de conducta. Al igual que se ha determinado actuar contra los pederastas, países como Suecia han legislado sobre este asunto. Hoy el que solicita servicios sexuales es un delincuente que resulta sancionado como autor de una conducta rechazada colectivamente. En muchos casos, los clientes que contratan prostitutas, están colaborando con el tráfico de mujeres y con su explotación.
En otros países existen medidas drásticas para reducir la prostitución. Varios estados de la Unión Americana actúan con "la lista de vergüenza", abochornando públicamente a los clientes del sexo. En Chicago, la policía coloca en Internet las fotos de los clientes para que lo sepan sus familiares, amigos y empleados. En los Ángeles, se requisan los autos de los usuarios del sexo. Así se pretende advertir y coaccionar a los que frecuentan éstas prácticas. ¿Se pueden imaginar el efecto de acciones legales parecidas en nuestro país? Es evidente que no todas las mujeres eligen voluntariamente vender su cuerpo en las calles. Muchas son víctimas del tráfico y abuso de los proxenetas que lucran con su comercio. Por siglos se le ha conocido como el oficio más antiguo del mundo, no percibido como un crimen. Pero analizando la forma inmoral como se trafica con el sexo, no puede negarse que es una trasgresión a la dignidad de mujeres y niñas, que también ven manchada su inocencia.
¿Cuántos ejercen este oficio en Panamá? No se sabe con exactitud. Hace algún tiempo en España se difundió un documental sobre Panamá donde quedamos mal parados. Antena Tres, una televisora de Madrid, emitió un reportaje en el que se informaba sobre el tráfico del sexo en Panamá. No me corresponde afirmar o desmentir la verdad tras el reportaje, pero lo cierto es que nos invita a prestar mayor atención, en todos los niveles de nuestra sociedad, sobre este problema.
La Iglesia, depositaria de los mandamientos de Dios, también nos invita a interesarnos por las víctimas de este tráfico, las prostitutas, ¿No es ya hora de que en Panamá se establezca con seriedad una pastoral para la redención de estas mujeres? Por parte del gobierno, es también un llamamiento a una mejor protección legal para las que contra su voluntad realizan este oficio. Ellas también merecen la oportunidad de una vida digna y humana.
La conclusión a la que llegaron los congresistas auspiciados por la pastoral de los emigrantes y que preside el Cardenal Stephen Fumio Hamao es: "No es suficiente con una condena social y legal de los clientes que normalmente superan los 40 años, pero también hay muchos jóvenes entre 16 y 24 años, sino que hay que ayudarles a superar su profundo malestar. Que los obispos tomen carta en el asunto y promuevan la promoción y protección de la dignidad de las mujeres y de los menores". ¿Usted que opina?
(ciudadela@cwpanama.net )
Los alquileres también son temas de discusión. Una señora acusa a uno de sus inquilinos de no pagarle a tiempo. Indicó que este se fue debiéndole alrededor de B/.250.00.
El demandado no se queda atrás. Se defendió expresando que la señora no le daba mantenimiento al apartamento donde estaba alquilado, pero al final se acordó que este tenía que pagar B/.60.00 por mes hasta cancelar la deuda.
Durante un día en esta corregiduría se realizan hasta 15 audiencias desde las 8:00 a.m. hasta las 4:00 p.m. Aquí nadie tiene tiempo para almorzar, pues ni al mediodía se detienen.
Mientras nos vamos, la corregidora continúa esperando un caso policivo, donde hace falta el demandado para iniciar la audiencia. Por está razón algunas audiencias se retrasan.
En la ciudad capital hay 21 corregidores entre hombres y mujeres que según Eliécer Barsallo, coordinador de corregidurías de la Alcaldía de Panamá sólo necesitan ser panameños/as, haber cumplido 18 años de edad y no ser sancionados por la comisión de algún delito.
Agregó que aunque en los requisitos no se determina el nivel de educación que deben tener, la mayoría de los que trabajan en la ciudad capital son abogados o cursan el último año de la carrera.
En las corregidurías sólo se atienden casos que lleguen hasta B/.250.00 cuando se trata de daños materiales o pago de alquileres.
En lo que va del mes de septiembre en esta corregiduría ya se han reportado 25 denuncias.
Las corregidurías donde se presentan menos casos de denuncias son San Felipe, Santa Ana y el Chorrillo, aquí se destaca la violencia intrafamiliar.
La corregiduría de Curundú presenta casos de incumplimiento en el pago de las pensiones alimenticias.
La mayoría de las personas que ponen quejas en la corregiduría de Juan Díaz piden boletas de protección.
Las corregidurías de Pedregal y Tocumen son otras donde se pierde el número de denuncias.
Algunas corregidurías necesitan más secretarias judiciales, máquinas de escribir o computadoras para adelantar los procesos.
Hace poco se realizó un seminario en el Vaticano sobre la prostitución, centrando la atención en el "cliente". Se observó que, si no hubiera una demanda en el mercado, no habría prostitución; en consecuencia, se debe actuar contra el consumidor.
Este sería el primer paso para aislar y devaluar tal tipo de conducta. Al igual que se ha determinado actuar contra los pederastas, países como Suecia han legislado sobre este asunto. Hoy el que solicita servicios sexuales es un delincuente que resulta sancionado como autor de una conducta rechazada colectivamente. En muchos casos, los clientes que contratan prostitutas, están colaborando con el tráfico de mujeres y con su explotación.
En otros países existen medidas drásticas para reducir la prostitución. Varios estados de la Unión Americana actúan con "la lista de vergüenza", abochornando públicamente a los clientes del sexo. En Chicago, la policía coloca en Internet las fotos de los clientes para que lo sepan sus familiares, amigos y empleados. En los Ángeles, se requisan los autos de los usuarios del sexo. Así se pretende advertir y coaccionar a los que frecuentan éstas prácticas. ¿Se pueden imaginar el efecto de acciones legales parecidas en nuestro país? Es evidente que no todas las mujeres eligen voluntariamente vender su cuerpo en las calles. Muchas son víctimas del tráfico y abuso de los proxenetas que lucran con su comercio. Por siglos se le ha conocido como el oficio más antiguo del mundo, no percibido como un crimen. Pero analizando la forma inmoral como se trafica con el sexo, no puede negarse que es una trasgresión a la dignidad de mujeres y niñas, que también ven manchada su inocencia.
¿Cuántos ejercen este oficio en Panamá? No se sabe con exactitud. Hace algún tiempo en España se difundió un documental sobre Panamá donde quedamos mal parados. Antena Tres, una televisora de Madrid, emitió un reportaje en el que se informaba sobre el tráfico del sexo en Panamá. No me corresponde afirmar o desmentir la verdad tras el reportaje, pero lo cierto es que nos invita a prestar mayor atención, en todos los niveles de nuestra sociedad, sobre este problema.
La Iglesia, depositaria de los mandamientos de Dios, también nos invita a interesarnos por las víctimas de este tráfico, las prostitutas, ¿No es ya hora de que en Panamá se establezca con seriedad una pastoral para la redención de estas mujeres? Por parte del gobierno, es también un llamamiento a una mejor protección legal para las que contra su voluntad realizan este oficio. Ellas también merecen la oportunidad de una vida digna y humana.
La conclusión a la que llegaron los congresistas auspiciados por la pastoral de los emigrantes y que preside el Cardenal Stephen Fumio Hamao es: "No es suficiente con una condena social y legal de los clientes que normalmente superan los 40 años, pero también hay muchos jóvenes entre 16 y 24 años, sino que hay que ayudarles a superar su profundo malestar. Que los obispos tomen carta en el asunto y promuevan la promoción y protección de la dignidad de las mujeres y de los menores". ¿Usted que opina?
(ciudadela@cwpanama.net )
Los alquileres también son temas de discusión. Una señora acusa a uno de sus inquilinos de no pagarle a tiempo. Indicó que este se fue debiéndole alrededor de B/.250.00.
El demandado no se queda atrás. Se defendió expresando que la señora no le daba mantenimiento al apartamento donde estaba alquilado, pero al final se acordó que este tenía que pagar B/.60.00 por mes hasta cancelar la deuda.
Durante un día en esta corregiduría se realizan hasta 15 audiencias desde las 8:00 a.m. hasta las 4:00 p.m. Aquí nadie tiene tiempo para almorzar, pues ni al mediodía se detienen.
Mientras nos vamos, la corregidora continúa esperando un caso policivo, donde hace falta el demandado para iniciar la audiencia. Por está razón algunas audiencias se retrasan.
En la ciudad capital hay 21 corregidores entre hombres y mujeres que según Eliécer Barsallo, coordinador de corregidurías de la Alcaldía de Panamá sólo necesitan ser panameños/as, haber cumplido 18 años de edad y no ser sancionados por la comisión de algún delito.
Agregó que aunque en los requisitos no se determina el nivel de educación que deben tener, la mayoría de los que trabajan en la ciudad capital son abogados o cursan el último año de la carrera.
En las corregidurías sólo se atienden casos que lleguen hasta B/.250.00 cuando se trata de daños materiales o pago de alquileres.
En lo que va del mes de septiembre en esta corregiduría ya se han reportado 25 denuncias.
Las corregidurías donde se presentan menos casos de denuncias son San Felipe, Santa Ana y el Chorrillo, aquí se destaca la violencia intrafamiliar.
La corregiduría de Curundú presenta casos de incumplimiento en el pago de las pensiones alimenticias.
La mayoría de las personas que ponen quejas en la corregiduría de Juan Díaz piden boletas de protección.
Las corregidurías de Pedregal y Tocumen son otras donde se pierde el número de denuncias.
Algunas corregidurías necesitan más secretarias judiciales, máquinas de escribir o computadoras para adelantar los procesos.