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Vecinos vigilantes contra la anarquía


Victoriano Rodríguez S. (diostesalvepanama@yahoo.com)
La modernización y el desarrollo de las tecnologías conllevan a la inseguridad ciudadana, porque crecen los niveles de pobreza y la necesidad de hacer u obtener dinero "fácil" en todos los niveles y clases sociales; en consecuencia, en los actuales momentos de economías globalizadas, donde las teorías económicas toman mayor relevancia, donde los pobres se hacen cada vez más pobres y se pretende el desplazamiento de la clase media hacia condiciones económicas superadas, el problema de la seguridad ciudadana o Vecinos Vigilantes, como suele llamárseles, es cada vez más necesaria, por lo que preveo, sin la menor duda, que todos estaremos anuentes a la necesidad de organizarnos preventivamente.
Los organismos de seguridad se quedan cortos frente a la alarmante ola de asaltos, secuestros y crímenes, en consecuencia, la sociedad civil tiene la necesidad de protegerse. Pero es que nuestra sociedad nos hace cada vez más insensibles al dolor ajeno, nos estamos deshumanizando, desocializando y nos preocupa tan poco lo que pasa en nuestro alrededor que, muchas veces hasta prestamos poca atención a nuestros cónyuges e hijos; entonces, nuestra sociedad se convierte en un callejón sin salida, en una selva de concreto donde somos tan importantes para nosotros mismos (yo para mí, sin permitirnos superar el ego), que olvidamos que vivimos en una comunidad, en una casa, en un hogar de amistad, de amor, de ilusiones y de sueños que pueden ser rotos por un desalmado que entra clandestinamente a nuestro hogar y se apropia no solamente de nuestros objetos de valor económico, bienes materiales; sino también de nuestra confianza, de nuestra seguridad, de nuestros sueños; haciéndonos sentir impotentes ante estas acciones delictivas y quizás arrebatándonos, inclusive, la vida de nuestros seres queridos.
Independientemente de la labor que realiza la Policía Nacional, los actos delictivos se incrementan en función a la evolución degenerativa de la sociedad y el crecimiento demográfico. La influencia negativa que recibimos diariamente a través de la televisión comercial (local o extranjera); la degradación que incita a bajarnos la autoestima, la destrucción de los principios éticos y morales, impulsados a través de malas telenovelas sin contenido educativo, motivando a nuestros niños y jóvenes, al igual que a los adultos de poco carácter y principios poco arraigados; conllevan a la delincuencia, la perversión y deshumanización.
De todos es conocido que la falta de recursos impide, generalmente, desarrollar actividades que permitan impulsar las obras buenas como los programas para combatir la delincuencia, independiente de la utilización de recursos en áreas y/o programas de menor relevancia, pero no es el tema a desarrollar en esta entrega.
Ciudadanos convencidos de la labor social y previendo una perfecta movilidad de los recursos, pretendemos pensar que juntos haremos la diferencia para combatir la delincuencia, porque de algo podemos estar seguros: desconocemos quién será la próxima víctima. Dios permita no ser nosotros. Soy un convencido que es mejor estar organizado, aún cuando el índice de robos y asaltos sea cero, a estar temeroso de ser la próxima víctima. Esta situación trae como consecuencia la organización, de la manera más diáfana, de vecinos vigilantes que, desvinculándose de banderías políticas se perfila como la organización vecinal más grande del país, y es la razón por la cual te invitamos a que participes de ella.
Pero es que la organización también permite fortalecer las relaciones interpersonales (de amistad y estima), erradicando la envidia, el egoísmo, los prejuicios personales, raciales, sociales, políticos o religiosos, que son normalmente la manzana de la discordia entre vecinos, inclusive, parientes.
La delincuencia, como lo expusiera, es un mal endémico de la sociedad, máxime cuando sus valores morales han dejado de ser impulsados por sus progenitores, independientemente las razones que podamos argumentar. En términos generales, somos los padres los responsables de tanta delincuencia y depravación; pero este es tema de otra entrega. La organización, la orientación y el convivio familiar y vecinal nos permitirán una sociedad diferente, más justa, más humana.
La angustia, el temor, la inseguridad, la incertidumbre se han apoderado de la población panameña y día con día nos preguntamos: ¿Quién será la próxima víctima, seremos nosotros? Porque los asaltos, el robo, la violencia y el crimen están presentes en todo momento y lugar, con custodia o sin custodia; entonces: ¿Qué hacer? ¡Combatir la delincuencia mediante la organización de la comunidad!
¿Con qué presupuesto cuenta el programa de Vecinos Vigilantes? Interesante tema que procuraremos abordar posteriormente, tratando de brindar alternativas y soluciones a este escuálido recurso. ¿Cómo se organizan los Vecinos Vigilantes? En entregas posteriores brindaremos detalles al respecto, pero puedo adelantarles que es sumamente sencillo y que además de protección te mantiene con muy buena y estrecha comunicación con tus vecinos, lo que redundará en beneficio personal, familiar y colectivo.
La pregunta que muchos se hacen es: ¿Donde existen los vecinos vigilantes, no hay robos? Indudablemente nadie puede predecir donde el malhechor pretende introducirse, sin embargo es altamente conocido que es más improbable que se cometa un delito cuando existe vigilancia a cuando se está enteramente desprotegido; en consecuencia, el porcentaje de robos y asaltos en los lugares donde existen Vecinos Vigilante es mucho más bajo.

101 años de Panamá América

 
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