"Vende el que quiere" en la terminal de El Chorrillo
En la terminal de buses de El Chorrillo "vende el que quiere", informaron fuentes municipales, las cuales reconocieron que la falta de reglamentación de la buhonería en el lugar ha motivado el aumento de vendedores y de toda clase de productos y alimentos sin el debido control sanitario.
Vendedores de pixbae, chichas, guineo, verduras, pescado, puerco, pan, bollo, golosinas, platanitos, chicharrón, café, y otros productos se confunden diariamente con más de 80 mil usuarios que cada día tienen menos espacio para entrar o salir de la terminal.
Desde que usted entra a la terminal hasta que está en el autobús observará cantidad de vendedores ofreciéndoles cualquier cantidad de productos ,que van desde una aguja hasta el rabito de puerco y el pescado para su cena.
Pero, ¿qué es lo que está sucediendo en la terminal de El Chorrillo que parece un mercado Persa, en estos últimos días?
El administrador del Mercado Periférico de El Chorrillo, Rolando Monterrey, reveló que desde el pasado 19 de junio terminó el contrato entre los pequeños comerciantes y el Municipio de Panamá por lo que no hay una reglamentación de la buhonería en el centro de transbordo, lo que ha dado lugar que en los últimos meses aumente la cantidad de vendedores en el sitio.
Monterrey explicó que los funcionarios del Mercado Periférico sólo están cooperando con el aseo de la terminal de transporte debido a la cancelación del contrato con los pequeños comerciantes, originado por el posible traslado de los buses de El Chorrillo a la Gran Terminal de Albrook.
El funcionario precisó que antes de la finalización del contrato existían 39 puestos de ventas en la terminal de El Chorrillo, incluyendo los kioscos ubicados dentro del centro de transbordo de pasajeros.
Manifestó que los 39 puestos de ventas y buhoneros pagaban una mensualidad de B/.524.75 al Municipio de Panamá en concepto de arrendamiento de sus locales.
Señaló que desde junio pasado el Municipio de Panamá no está cobrando arrendamiento de los puestos a los pequeños comerciantes por lo que desde esa fecha operan a la libre en la terminal.
Monterrey destacó que antes del término de la relación con los pequeños comerciantes los dueños de los puestos tenían que contar con récord policivo, paz y salvo municipal y carné de salud, pero dijo que desconoce si ahora los buhoneros están cumpliendo con esas medidas porque no hay reglamentación.
La situación de la proliferación de vendedores en la terminal no parece molestar mucho a los usuarios, que lo que exigen que los mismos sean ubicados de una mejor forma para que no obstaculicen la entrada y salida a la terminal de El Chorrillo.
Johana Gómez, una residente en Arraiján y en estado de embarazado, manifestó que le dificulta mucho entrar y salir a la terminal debido a que los buhoneros obstaculizan el paso de los transeúntes.
Las declaraciones de la usuaria son valederas toda vez que entre las 7 y 9 de la mañana y 4 y 7 de la noche se observa una gran cantidad de usuarios tratando de salir y entrar a la terminal para llegar a tomar su autobús.
La usuaria denunció que la terminal parece que se ha quedado en el olvido para las autoridades debido a que tampoco se observan unidades de policía tanto para proteger a los usuarios como para reglamentar el tránsito en el lugar.
Señaló que la falta de policías de tránsito crea un "caos" diario porque se toma hasta media hora para salir en un bus de la terminal hacia el centro de la ciudad.
Mientras que los vendedores de mercancía se defiende de las acusaciones. Luis, un buhonero del lugar, reconoció que la cantidad de vendedores ha aumentado en la terminal de El Chorrillo, pero rechazó el traslado del centro de transbordo hacia Albrook porque cientos de familias chorrilleras quedarán si un sustento económico diario.
El vendedor indicó que el municipio no les quiere cobrar por el uso de la terminal porque están pensando en el traslado para Albrook y convertir este sitio en un parque de juegos.
Manifestó que los chorrilleros se oponen rotundamente a la salida de los buses de la terminal y llevarán protestas hasta las últimas consecuencia porque el centro representa una entrada económica para las familias del sector y la defenderán como sea.
Aseguró que la mayoría de los buhoneros y propietarios de kioscos cuentan con los documentos y permisos sanitarios correspondientes para vender y denunció que lo que las autoridades buscan es pretexto para sacarlos de El Chorrillo.
De acuerdo con Luis, un vendedor de guineo puede obtener hasta B/.3.00 diarios , lo que representa el sustento para poner la olla en su casa. Otros ganan B/.15.00 y otros pueden llegar hasta B/. 25.00 diarios, explicó el joven vendedor.
La Terminal de El Chorrillo es una fuente de empleo para cientos de familias, pero se requiere de reglamentación para que las personas y productos que se venden cumplan con los requisitos sanitarios que exige la ley para salvaguardar la salud de miles de panameños.
Vendedores de pixbae, chichas, guineo, verduras, pescado, puerco, pan, bollo, golosinas, platanitos, chicharrón, café, y otros productos se confunden diariamente con más de 80 mil usuarios que cada día tienen menos espacio para entrar o salir de la terminal.
Desde que usted entra a la terminal hasta que está en el autobús observará cantidad de vendedores ofreciéndoles cualquier cantidad de productos ,que van desde una aguja hasta el rabito de puerco y el pescado para su cena.
Pero, ¿qué es lo que está sucediendo en la terminal de El Chorrillo que parece un mercado Persa, en estos últimos días?
El administrador del Mercado Periférico de El Chorrillo, Rolando Monterrey, reveló que desde el pasado 19 de junio terminó el contrato entre los pequeños comerciantes y el Municipio de Panamá por lo que no hay una reglamentación de la buhonería en el centro de transbordo, lo que ha dado lugar que en los últimos meses aumente la cantidad de vendedores en el sitio.
Monterrey explicó que los funcionarios del Mercado Periférico sólo están cooperando con el aseo de la terminal de transporte debido a la cancelación del contrato con los pequeños comerciantes, originado por el posible traslado de los buses de El Chorrillo a la Gran Terminal de Albrook.
El funcionario precisó que antes de la finalización del contrato existían 39 puestos de ventas en la terminal de El Chorrillo, incluyendo los kioscos ubicados dentro del centro de transbordo de pasajeros.
Manifestó que los 39 puestos de ventas y buhoneros pagaban una mensualidad de B/.524.75 al Municipio de Panamá en concepto de arrendamiento de sus locales.
Señaló que desde junio pasado el Municipio de Panamá no está cobrando arrendamiento de los puestos a los pequeños comerciantes por lo que desde esa fecha operan a la libre en la terminal.
Monterrey destacó que antes del término de la relación con los pequeños comerciantes los dueños de los puestos tenían que contar con récord policivo, paz y salvo municipal y carné de salud, pero dijo que desconoce si ahora los buhoneros están cumpliendo con esas medidas porque no hay reglamentación.
La situación de la proliferación de vendedores en la terminal no parece molestar mucho a los usuarios, que lo que exigen que los mismos sean ubicados de una mejor forma para que no obstaculicen la entrada y salida a la terminal de El Chorrillo.
Johana Gómez, una residente en Arraiján y en estado de embarazado, manifestó que le dificulta mucho entrar y salir a la terminal debido a que los buhoneros obstaculizan el paso de los transeúntes.
Las declaraciones de la usuaria son valederas toda vez que entre las 7 y 9 de la mañana y 4 y 7 de la noche se observa una gran cantidad de usuarios tratando de salir y entrar a la terminal para llegar a tomar su autobús.
La usuaria denunció que la terminal parece que se ha quedado en el olvido para las autoridades debido a que tampoco se observan unidades de policía tanto para proteger a los usuarios como para reglamentar el tránsito en el lugar.
Señaló que la falta de policías de tránsito crea un "caos" diario porque se toma hasta media hora para salir en un bus de la terminal hacia el centro de la ciudad.
Mientras que los vendedores de mercancía se defiende de las acusaciones. Luis, un buhonero del lugar, reconoció que la cantidad de vendedores ha aumentado en la terminal de El Chorrillo, pero rechazó el traslado del centro de transbordo hacia Albrook porque cientos de familias chorrilleras quedarán si un sustento económico diario.
El vendedor indicó que el municipio no les quiere cobrar por el uso de la terminal porque están pensando en el traslado para Albrook y convertir este sitio en un parque de juegos.
Manifestó que los chorrilleros se oponen rotundamente a la salida de los buses de la terminal y llevarán protestas hasta las últimas consecuencia porque el centro representa una entrada económica para las familias del sector y la defenderán como sea.
Aseguró que la mayoría de los buhoneros y propietarios de kioscos cuentan con los documentos y permisos sanitarios correspondientes para vender y denunció que lo que las autoridades buscan es pretexto para sacarlos de El Chorrillo.
De acuerdo con Luis, un vendedor de guineo puede obtener hasta B/.3.00 diarios , lo que representa el sustento para poner la olla en su casa. Otros ganan B/.15.00 y otros pueden llegar hasta B/. 25.00 diarios, explicó el joven vendedor.
La Terminal de El Chorrillo es una fuente de empleo para cientos de familias, pero se requiere de reglamentación para que las personas y productos que se venden cumplan con los requisitos sanitarios que exige la ley para salvaguardar la salud de miles de panameños.