Venezuela cerca libertades
Caracas vive un ambiente volcánico tras la detención del presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga, acusado por el Gobierno de Hugo Chávez de “violar las leyes e incitar al odio”. La detención de Zuloaga ha sido otro golpe a la libertad de expresión en Venezuela, y enciende las alarmas del cerco que se estrecha cada vez más contra los periodistas, los medios de comunicación y los opositores políticos al mandatario venezolano.
La detención se produjo un día después de la detención de Oswaldo Álvarez Paz, miembro de la Asamblea Nacional de Venezuela, encarcelado por el Gobierno de Chávez luego de criticar al presidente en un programa de televisión. En Venezuela se ha convertido en delito criticar al gobierno de Chávez, incluso según las leyes venezolanas muchas de las cuales fueron hechas a la medida de las obsesiones totalitarias del mandatario de ese país. Sin embargo procesar penalmente a una persona por una expresión crítica que está protegida en cualquier democracia y amparada por innumerables acuerdos internacionales es un muy mal precedente.
Pese a la gravedad de los hechos ocurridos, es muy probable que Chávez continúe estrechando el cerco a las libertades en Venezuela debido a que América Latina vive un cisma entre chavista y antichavistas, entre populistas y demócratas, entre la izquierda y la derecha. Están crispados sí, pero también aparentemente paralizados. Los medios libres tenemos la obligación moral de denunciar este y cualquier otro abuso.