Venezuela... ¿el final de la soga?
Los hechos que acontecen en el hermano país de Simón Bolívar, la Gran Venezuela, ponen de manifiesto aquel pensamiento que señala que en democracia pueden florecer todos los extremos... el comunismo, el fascismo, las dictaduras y algunos otros "ismos" que escapan a nuestra memoria, y que una vez que éstos toman posesión de la democracia, y en nombre de ella, cometen todo tipo de abusos y delitos contra las leyes, violando los derechos humanos y las libertades individuales.
Hemos visto, en vivo, el salvaje ataque que perpetrara un guardia nacional a una dama que protestaba por el allanamiento, y expropiación de la producción, de una empresa embotelladora venezolana. La atacó por la espalda lanzándola al piso, golpeándose ésta la cabeza y perdiendo el sentido. No conformes con esto, mientras la dama yacía inerme en el piso, le lanzan gases lacrimógenos. Entre las nubes de gas vemos a un alma generosa que la arrastra fuera del teatro de confrontación...Espero y confió que poniéndola a salvo de sus atacantes.
Hugo Chávez Frías ha fracasado en su gestión como gobernante. Eligió la confrontación permanente como método para imponer sus delirantes ideas y su mal pensada constitución bolivariana, de la cual la oposición reclama y se acoge a un artículo que señala un referéndum de aprobación o rechazo como vía democrática para el desalojo de la Presidencia por parte de los malandrines de los "círculos bolivarianos", que incluye a su dirigente Chávez.
En su última gestión para aferrarse al poder Chávez le ha dado un papel beligerante a los militares, utilizándolos como cabeza de burro contra la empresa privada y los medios de expresión, radicalizando aún más la crisis y poniéndola, sin lugar a duda, en próximo enfrentamiento entre miembros de las diferentes fuerzas armadas del país, obligando a la población civil a tomar posición e inmolarse como sacrificio supremo por una patria libre y verdaderamente democrática.
222...su falta de respuesta, luego de tres años de desgobierno, y como lógica consecuencia, genera el descontento, impera la violencia y el caos...
Hugo Chávez Frías, ha pesar de su demagógica retórica, simulando ser un defensor de los más necesitados y de gobernar para ellos, no ha sido capaz de superar la crisis económica que aqueja la región Centro y Sur Americana (y otras regiones), la cual afecta a Venezuela. Confirmando sus limitaciones como estadista.
Esto es más grave cuando entendemos que Venezuela es el quinto productor de petróleo del mundo, del cual obtiene miles de millones de dólares anuales en divisas, habida cuenta que el petróleo ha estado al alza en los últimos tres años recibiendo Venezuela ingresos que debieron aplicarse en mejorar la grave situación económica de los marginados de siempre. Chávez no pudo diseñar un programa de gobierno que le permitiera gobernar para todos los venezolanos sin importar su condición económica o clase social... Su falta de respuesta, luego de tres años de desgobierno, y como lógica consecuencia, genera el descontento, impera la violencia y el caos, cayendo en espiral descendente con un 75% de la población en su contra.
Pero con un descaro inaudito, se aferra al poder invocando a la democracia, a quien luego de desnudar y violar, ha vestido de harapos y dejado famélica, hambrienta de justicia. ¿Habrá llegado Venezuela al final de la soga? Es posible que sí, la mesa está servida para un final violento con una participación militar inevitable... Pobres hermanos venezolanos.
(delegado@sinfo.net)
Educar no es infundir o convencer para lograr la aceptación de determinadas ideas o creencias.
Educar es liberar la mente para que ella se decida, libremente, entre las distintas ideas y creencias. Enseñar al estudiante el camino al razonamiento y del pensamiento libre; que tenga, como afirma Descartes, una opinión propia. Se trata de que el estudiante -además de esa capacidad razonadora acabada de señalar- esté preparado, emocionalmente, para apreciar y disfrutar los resultados de la actividad creadora en la ciencia y en las artes. Tener ideas, conceptos y principios con los cuales pueda hacer inteligible, dentro de los humanos límites, el análisis y comprensión de nuestra realidad. No se trata de un sofístico manipular de palabras sino de la disciplina mental y emotiva que muestre, claramente, la relación de las palabras, del lenguaje, con las ideas, las cosas y las personas.
9- Por muy suntuosos y esplendorosos, los edificios, no constituyen lo esencial de la Universidad. En los primeros lugares donde se destiló la sabiduría; esa sabiduría de la que ha bebido toda la humanidad, no necesitaron de grandes edificaciones. Fue bajo los árboles, un jardín, una esquina cualquiera, fue el rincón de un mercado donde encontramos a Sócrates, unión maravillosa de una mente altamente especulativa con un amor apasionado por la verdad -indicándonos los caminos de esa sabiduría. Es deseable y en extremo conveniente que la Universidad tenga buenos edificios pero, ellos solos, no hacen la Universidad.
10- Un título universitario, en sí, no significa gran cosa. Puede o no ser la credencial de que su portador está educado. Desdichadamente, a veces, puede tener el aval de una patente de corso. El verdadero valor de un título universitario no está en el diploma reluciente, sino en la sapiencia y calidad humana del que lo recibe. El prestigio de la Universidad reside y está comprometido por su capacidad para producir mentes especulativas, disciplinadas e inquiridoras; y el lograr la formación de espíritus nobles y de humana excelencia.
11- Reiteramos. Tenemos el deber y el derecho, en tanto personas, de ser conscientes de nuestro ser individual y del puesto que nos corresponde en el mundo y en la historia. El hombre educado se conoce a sí mismo, conoce su espacio y conoce su entorno. El hombre educado conoce los principios del arte y la literatura; de la ética, de la política y de la ley; de la filosofía y de la religión; tiene las debidas nociones científicas del mundo que lo rodea. Posee una capacidad disciplinada que lo ayuda a distinguir lo bueno de lo malo; lo feo de lo bello; lo trivial de lo importante. Sus gustos se han afinado y tiene el hábito y la capacidad de pensar de manera ética y lógica. Para esto se entra en la Universidad: para ser un hombre en el sentido auténtico, moral y esencial de la palabra.
Hemos visto, en vivo, el salvaje ataque que perpetrara un guardia nacional a una dama que protestaba por el allanamiento, y expropiación de la producción, de una empresa embotelladora venezolana. La atacó por la espalda lanzándola al piso, golpeándose ésta la cabeza y perdiendo el sentido. No conformes con esto, mientras la dama yacía inerme en el piso, le lanzan gases lacrimógenos. Entre las nubes de gas vemos a un alma generosa que la arrastra fuera del teatro de confrontación...Espero y confió que poniéndola a salvo de sus atacantes.
Hugo Chávez Frías ha fracasado en su gestión como gobernante. Eligió la confrontación permanente como método para imponer sus delirantes ideas y su mal pensada constitución bolivariana, de la cual la oposición reclama y se acoge a un artículo que señala un referéndum de aprobación o rechazo como vía democrática para el desalojo de la Presidencia por parte de los malandrines de los "círculos bolivarianos", que incluye a su dirigente Chávez.
En su última gestión para aferrarse al poder Chávez le ha dado un papel beligerante a los militares, utilizándolos como cabeza de burro contra la empresa privada y los medios de expresión, radicalizando aún más la crisis y poniéndola, sin lugar a duda, en próximo enfrentamiento entre miembros de las diferentes fuerzas armadas del país, obligando a la población civil a tomar posición e inmolarse como sacrificio supremo por una patria libre y verdaderamente democrática.
222...su falta de respuesta, luego de tres años de desgobierno, y como lógica consecuencia, genera el descontento, impera la violencia y el caos...
Hugo Chávez Frías, ha pesar de su demagógica retórica, simulando ser un defensor de los más necesitados y de gobernar para ellos, no ha sido capaz de superar la crisis económica que aqueja la región Centro y Sur Americana (y otras regiones), la cual afecta a Venezuela. Confirmando sus limitaciones como estadista.
Esto es más grave cuando entendemos que Venezuela es el quinto productor de petróleo del mundo, del cual obtiene miles de millones de dólares anuales en divisas, habida cuenta que el petróleo ha estado al alza en los últimos tres años recibiendo Venezuela ingresos que debieron aplicarse en mejorar la grave situación económica de los marginados de siempre. Chávez no pudo diseñar un programa de gobierno que le permitiera gobernar para todos los venezolanos sin importar su condición económica o clase social... Su falta de respuesta, luego de tres años de desgobierno, y como lógica consecuencia, genera el descontento, impera la violencia y el caos, cayendo en espiral descendente con un 75% de la población en su contra.
Pero con un descaro inaudito, se aferra al poder invocando a la democracia, a quien luego de desnudar y violar, ha vestido de harapos y dejado famélica, hambrienta de justicia. ¿Habrá llegado Venezuela al final de la soga? Es posible que sí, la mesa está servida para un final violento con una participación militar inevitable... Pobres hermanos venezolanos.
(delegado@sinfo.net)
Educar no es infundir o convencer para lograr la aceptación de determinadas ideas o creencias.
Educar es liberar la mente para que ella se decida, libremente, entre las distintas ideas y creencias. Enseñar al estudiante el camino al razonamiento y del pensamiento libre; que tenga, como afirma Descartes, una opinión propia. Se trata de que el estudiante -además de esa capacidad razonadora acabada de señalar- esté preparado, emocionalmente, para apreciar y disfrutar los resultados de la actividad creadora en la ciencia y en las artes. Tener ideas, conceptos y principios con los cuales pueda hacer inteligible, dentro de los humanos límites, el análisis y comprensión de nuestra realidad. No se trata de un sofístico manipular de palabras sino de la disciplina mental y emotiva que muestre, claramente, la relación de las palabras, del lenguaje, con las ideas, las cosas y las personas.
9- Por muy suntuosos y esplendorosos, los edificios, no constituyen lo esencial de la Universidad. En los primeros lugares donde se destiló la sabiduría; esa sabiduría de la que ha bebido toda la humanidad, no necesitaron de grandes edificaciones. Fue bajo los árboles, un jardín, una esquina cualquiera, fue el rincón de un mercado donde encontramos a Sócrates, unión maravillosa de una mente altamente especulativa con un amor apasionado por la verdad -indicándonos los caminos de esa sabiduría. Es deseable y en extremo conveniente que la Universidad tenga buenos edificios pero, ellos solos, no hacen la Universidad.
10- Un título universitario, en sí, no significa gran cosa. Puede o no ser la credencial de que su portador está educado. Desdichadamente, a veces, puede tener el aval de una patente de corso. El verdadero valor de un título universitario no está en el diploma reluciente, sino en la sapiencia y calidad humana del que lo recibe. El prestigio de la Universidad reside y está comprometido por su capacidad para producir mentes especulativas, disciplinadas e inquiridoras; y el lograr la formación de espíritus nobles y de humana excelencia.
11- Reiteramos. Tenemos el deber y el derecho, en tanto personas, de ser conscientes de nuestro ser individual y del puesto que nos corresponde en el mundo y en la historia. El hombre educado se conoce a sí mismo, conoce su espacio y conoce su entorno. El hombre educado conoce los principios del arte y la literatura; de la ética, de la política y de la ley; de la filosofía y de la religión; tiene las debidas nociones científicas del mundo que lo rodea. Posee una capacidad disciplinada que lo ayuda a distinguir lo bueno de lo malo; lo feo de lo bello; lo trivial de lo importante. Sus gustos se han afinado y tiene el hábito y la capacidad de pensar de manera ética y lógica. Para esto se entra en la Universidad: para ser un hombre en el sentido auténtico, moral y esencial de la palabra.