Veto de EU es duro golpe al derecho internacional
Berlin- El veto de Estados Unidos contra la Corte Penal Internacional en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas evocó una crítica generalizada en la prensa europea, pero en especial por la alemana. En primera la prestigiosa Sueddeutsche Zeitung de Munich lamenta que el gobierno de George W. Bush haya optado por "una política unilateral y arbitraria" en el foro mundial donde se especula que Francia podría utilizar su veto en represalia.
Para subrayar la inconformidad europea, el mismo periódico publica una sardónica nota sobre la carrera del embajador John Negroponte, en el que Bush puede depositar toda su confianza, ya que promoverá sus objetivos "con ciega devoción", porque "Negroponte es un fiel seguidor de la derecha, cuyos puntos de vista comparte la mayoría de las veces". Comentando la decisión de vetar la Corte Penal Internacional, el periódico señala que Negroponte "hará todo lo posible para impedir que ciudadanos estadounidenses jamás puedan ser juzgados por un tribunal internacional".
Este fue precisamente el argumento que causó el colapso de las negociaciones con Panamá cuando el veterano diplomático encabezaba el equipo de Estados Unidos (EU) que insistía en eximir de las cortes panameñas a los soldados estadounidenses que estarían a cargo de la protección de las instalaciones del Centro Multilateral Antidrogas que el entonces canciller panameño Gabriel Lewis Galindo había propuesto para reemplazar a la Base Aérea de Howard cuando ésta fuera evacuada el 31 de diciembre de 1999.
El periódico recuerda que durante los años en que Negroponte fungió como embajador de EU en Honduras, la CIA y el Pentágono prepararon a ese país centroamericano como "base de operaciones" para la lucha que los gobiernos de Reagan y Bush padre libraron contra los sandinistas en Nicaragua, aunque en sus declaraciones ante el Congreso el diplomático negó haber estado enterado.
El Berliner Tageblatt reproduce una fotografía de Negroponte en el momento de emitir el veto, sólo que con el brazo levantado el diplomático pareciera estar dando el saludo nazi, algo que no pudo haber pasado por desapercibido al director del periódico. Para la mayoría de los comentaristas políticos el veto representó un duro golpe al derecho internacional. Así el destacado analista Carlos Mendo, un veterano corresponsal español que durante años cubrió la Casa Blanca en Washington, escribiendo en El País de Madrid comparó a Bush a aquéllos emperadores romanos para quienes la fuerza era la legitimación del derecho.
"Así lo demostró (Bush) el pasado lunes al esgrimir el chantaje del veto en el Consejo de Seguridad reclamando inmunidad (¿o impunidad?) para que sus conciudadanos en misiones de pacificación o militares no puedan ser ni siquiera interrogados por la recientemente creada Corte Penal Internacional, cuya jurisdicción EU, bajo la Administración de Bush, se niega a reconocer, a pesar de que su existencia ha sido ya ratificada por 76 países, incluidos los 15 de la Unión Europea," escribe Mendo.
"La decisión no sólo es lamentable por el desprecio que significa hacia los aliados y amigos de EU, incluidos Gran Bretaña, Australia y Canadá, sino porque, con su actitud, Bush rompe con una tradición legalista estadounidense que se remonta a los primeros años de la fundación de la República y que culmina en el siglo XX con el nacimiento de la Liga de Naciones, promovida por el presidente Woodrow Wilson, primero, y por el establecimiento de la actual ONU en 1946, gracias a los desvelos y el tesón de Franklin Delano Roosevelt y de su sucesor en la Casa Blanca, Harry S. Truman.
"Si Bush se molestara en leer las memorias de sus antecesores, descubriría la filosofía que impulsó a esos dos grandes presidentes -Roosevelt y Truman- a promover la creación de unas Naciones Unidas para preservar la paz en el mundo a través de una legalidad internacional que obliga a todos y cada uno de sus Estados miembros. Y podría reflexionar sobre el discurso que el presidente Truman dirigió a los delegados reunidos en San Francisco el 26 de junio de 1946. "El éxito en el uso de este instrumento (la ONU) necesitará de la voluntad común y la determinación firme de los pueblos que lo han creado. "Esta tarea pondrá a prueba la fuerza y fibra moral de todos nosotros. Todos tenemos que reconocer, no importa lo grande de nuestra fortaleza, que debemos negarnos el derecho abusivo de hacer siempre lo que nos plazca". Éstas fueron las palabras premonitorias de Truman, que no pudo imaginar que, nueve presidencias después, uno de sus sucesores, George W. Bush, haría caso omiso de su sabia advertencia. "El país que promovió la creación y sufragó la mayoría de los gastos del Tribunal de Núremberg y de los tribunales ad hoc para juzgar los crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia y Ruanda no puede quedarse al margen de la Corte Penal Internacional. Es un error craso que Bush y los halcones de su Administración comprobarán cuando tengan que echar mano de sus aliados para proseguir la lucha contra el terrorismo fundamentalista islámico, única obsesión de esa presidencia.
"Las razones esgrimidas por Washington para negar su adhesión al nuevo tribunal hubieran tenido un cierto peso en plena guerra fría, en la que la política de bloques dominaba los debates en la Asamblea General. En la situación actual de una única superpotencia, no sólo son pueriles, sino que suponen un insulto a la inteligencia".
Uno de los logros más significativos del Estatuto es que ha hecho posible la inclusión por primera vez en el derecho internacional del reclutamiento, alistamiento y utilización de niños soldados como crimen de guerra. Reclutar o alistar a niños menores de 15 años en las fuerzas armadas nacionales o en grupos armados o utilizarlos para participar activamente en las hostilidades durante conflictos armados internacionales o no internacionales, constituye un crimen.
Entre los crímenes de lesa humanidad que tipifica el Estatuto de Roma resulta uno de los más abominables el que se incluye como literal g) del Artículo 7 referente a la "violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada u otros abusos sexuales o cualquier otra forma de violencia sexual de gravedad comparable".
El Estatuto de Roma se considera hoy por hoy por los juristas más eminentes como la codificación más completa que se ha dado hasta la fecha sobre la tipicidad penal de las atrocidades sexuales y por razones de género.
La violencia sexual en tiempos de guerra equivale a una total negación de los derechos humanos. La violación de mujeres por las fuerzas militares beligerantes o de ocupación es una perenne atrocidad que sólo ha sido tratada por el derecho internacional en términos generales y que aún no ha sido efectivamente desalentada o castigada, en menoscabo de la dignidad y el honor de las mujeres, como titulares de derechos humanos básicos y fundamentales.
Una atrocidad análoga a la anterior ha sido el reclutamiento forzado de mujeres en burdeles como se hizo con las coreanas y otras mujeres asiáticas durante la segunda guerra mundial, lo cual constituye un agravio que aún permanecía sin reparación a fines del siglo XX. Es realmente horrendo realizar que durante las hostilidades en la antigua Yugoslavia se sucedieron no menos de 20,000 casos de violaciones cometidas como cuestión de política del Estado y de estrategia de guerra. Este patrón de conducta continuó con la práctica de las violaciones realizadas en 1998 y en 1999 contra mujeres albanesas oriundas de Kosovo, según se dio a conocer en la publicación circulada el año siguiente por "Human Rights Watch" bajo el título de "Kosovo: Rape as a Weapon of "Ethnic Cleansing" " - "Kosovo: La violación de mujeres como arma de limpieza étnica".
Muchos pensadores eminentes han hecho contribuciones luminosas para definir y entender los profundos desajustes de todo orden que se dan en los seres humanos y que los conducen a comportarse en las guerras y en los conflictos internos o internacionales como seres que han perdido la más preciada referencia de la condición humana: la conciencia del bien y del mal. El problema crece en complejidad, por la dimensión que le atribuye Donald H. Rumsfeld, Secretario de Defensa de los Estados Unidos, al señalar que "el reto de este nuevo siglo es particularmente difícil: defender a la nación contra lo desconocido, contra lo incierto, contra lo invisible y lo inesperado". (Donald H. Rumsfeld, "Transforming the Military", Foreign Affairs, May / June 2002, p.23).
La fundación en 1945 de las Naciones Unidas fue un logro histórico. Pero esa obra, aunque de una indudable coherencia de ideales y de propósitos no estaba completa. Esta imperfección ha sido dolorosamente ilustrada en Cambodia, en Rwanda, en Yugoslavia. Paralelamente las Naciones Unidas fue cumpliendo un programa extenso y ambicioso en la esfera de la acción normativa y de la acción humanitaria.
La creación del Tribunal Penal Internacional para Rwanda y del Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia, fueron victorias auténticas en la lucha que libra las Naciones Unidas para convencer a los Estados del mundo de la necesidad y de las ventajas de ceder en sus atributos soberanos una cuota-parte de las atribuciones y competencias en el campo de la jurisdicción penal internacional.
En los últimos 50 años la comunidad internacional ha reconocido que no se puede tener la convicción de que está actuando por la paz, por la seguridad, por el desarrollo, por la cooperación internacionales con los pies chapaleando en la sangre, con la hipocresía de aplicar pesos y medidas diferentes según sea el país o el Gobierno de que se trate, no obstante la buena conciencia que ha caracterizado una época que se dice estar motivada por los ideales de lo humanitario.
La entrada en vigor del Estatuto de Roma que creó en 1998 la Corte Penal Internacional es la penúltima victoria en la lucha contra la impunidad de los crímenes de guerra, del genocidio, de los crímenes de lesa humanidad. Digo que es la penúltima victoria, porque la victoria final sólo tendrá lugar a lo largo de los años. De hecho, esa victoria final tendrá lugar cada vez que la Corte Penal Internacional logre sentar en el banquillo a los autores de los crímenes tipificados por el Estatuto de Roma, cada vez que a la Corte Penal Internacional le sea posible ejercer su mandato con absoluta imparcialidad y en ejercicio de una jurisdicción universal.
Ante las necesidades nutricionales, se ha tomado como medida que el kiosco escolar no venda gaseosas a los niños, sólo a los adultos. A los pequeños se les vende maltas y refrescos naturales. Ninguna medida se descarta para enfrentar un problema que pone en riesgo el activo más valioso del país: su gente.
El Programa de Nutrición Escolar del Ministerio de Educación, a cargo de Ella Ferguson, cubre 2,661 escuelas con 362,669 estudiantes a un costo de 11 millones de balboas. "Si alguien está comiendo en este país son estos niños", aseguró Ferguson. Destacó que por las metas alcanzadas ya no existe la anemia en los niños que llegaban con seis gramos de hemoglobina. La deficiencia de yodo está totalmente controlada porque se yoda toda la sal por ley y por supervisión del Ministerio de Salud y la vitamina A y el hierro se le está dando en los alimentos, además de las vitaminas de hierro y ácido fólico que proporciona Salud. Para este programa, que se inició en 1993 con B/. 1.2 millones solicitarán el próximo año B/. 18 millones, porque ha aumentado la matrícula. Esto es meta número 1 del Gobierno, aseguró.
Dijo que el Fondo de Inversión Social participa en las zonas rurales y les lleva el almuerzo. Según Ferguson el programa de la crema y la galleta nutritiva cubre a 174 mil 445 estudiantes de escuela primaria. En las comarcas Ngöbe Buglé, Kuna Yala y Emberá, también se ofrece la crema y galleta nutritiva, además del almuerzo del Fondo de Inversión Social.
En la alimentación complementaria el programa abarca a 496 escuelas de la zona urbana con bolsones de pobreza, que están en todo el país, inclusive "detrás de nuestras casas". Esos chicos reciben leche galleta y el almuerzo, aseguró.
Este medio también supo que en México ha habido quejas ante las oficinas respectivas de defensa del consumidor sobre los cursos vendidos por KOE.
En esa entidad, Rigoberto De La Rosa, encargado de la dirección de Asuntos del Consumidor, informó que cuando la empresa comenzó a funcionar en Panamá, el contrato no establecía que en caso de insatisfacción por parte del cliente, éste podía devolver el material en un lapso de 48 horas. Desde el año pasado, contiene esa cláusula.
Informó que en un tiempo hubo muchas quejas ante la CLICAC, por lo que la empresa tuvo que confeccionar otro tipo de contrato más específico, luego de conversaciones y asesoría por parte de los abogados de la institución. El anterior decía en la parte de abajo "Pagaré", con letras chicas. El actual dice "Letra de cambio", con letras rojas, y en centro del contrato.
En estos momentos, sin embargo, aunque hay un nuevo documento, siguen llegando las denuncias, por lo que las investigaciones en la CLICAC continúan. Explicó que los acuerdos a que han llegado los afectados con KOE están basados en la conciliación, una figura establecida en la Ley 29 sobre libre competencia y protección del consumidor (Artículo 103, numeral 18, en correspondencia con los artículos 119 y siguientes), con la que se busca que ambas partes se atengan a un arreglo que les parezca justo y conveniente.
En ese sentido, el denunciado y el denunciante proponen y aceptan pautas durante las audiencias de conciliación, siempre basados en lo que establece la ley. Las quejas se basan en la falta de información cuando se vende el curso, que desencadena en un engaño, según los afectados.
De La Rosa fue enfático al informar que la ley indica que existe la obligación de informar, por parte del proveedor al consumidor, lo que se está vendiendo. El deber del primero es informar detalladamente sobre las características del producto o servicio ofrecido.
Si no se hace, entonces la CLICAC acepta atender las quejas que se presentan. Pero también hay que tener en cuenta cuáles son los deberes del consumidor, que tiene la obligación de leer qué es lo que firma. En este caso, el contrato dice claramente que se trata de una letra de cambio, informó De La Rosa, quien advirtió que el consumidor jamás debe firmar contratos en blanco.
Muchos de los casos en los que no se han logrado acuerdos y siguen la vía judicial, es porque la entidad no puede resarcir ni llevar al consumidor a un estado perfecto cuando el servicio que adquiere supera los 500 balboas. Se trata por todos los medios de conciliar, pero cuando no se logra, el consumidor tiene la opción de la vía judicial, resaltó.
Debido a las múltiples denuncias, la entidad citó a los directivos y abogados de KOE, señaló la fuente, para hacer cambios en los términos de la redacción de los contratos. Además, se hicieron inspecciones a las instalaciones. Esto trajo como consecuencia que bajara la cantidad de denuncias, de 41 a 9. Por ahora KOE no ha sido sancionada por la CLICAC, aunque la entidad tiene potestad para hacerlo.
El Panamá América entrevistó a Jhon Mario Mejía, gerente administrativo de KOE, quien argumentó que el contrato es claro y especifica que el cliente paga por el material didáctico. Las asesorías son gratis. El cliente debe pagar este material, si no es devuelto en el término de 48 horas.
Pero, ¿cuesta ese material más de B/.2 mil 200? A juicio de Mejía sí. También lo considera así el director de cobros, Gerardo Sánchez, porque, según dijo, no son sólo los tres textos de modismos y ejercicios de comprensión, ocho cintas de audio de Inglés básico, 16 casetes de Inglés intermedio, 16 casetes de Inglés avanzado y un maletín, sino los derechos de autor del sistema y del contenido de libros y casetes.
Sánchez destacó que el programa es científico, natural y sugestopédico. Esto último proviene de la "sugestología", que es la ciencia que se encarga de despertar la parte inactiva del cerebro. Se usa el método "Fast and easy".
Pero para que resulte, la persona debe hacer el EPA: Ejercicio Previo Autónomo, que es leer los libros y escuchar los casetes antes de llegar a la asesoría de una hora dos veces por semana. Hay que tener voluntad de aprender por sí mismos, sin horarios ni exámenes, destaca la fuente, aunque con asesoría.
Los planes de enseñanza son de 9, 12 y 14 meses, a un costo de más de B/.1,200.00, con mensualidades de entre B/.83.00 y B/.97.00. Según Mejía, KOE no acepta la devolución del material didáctico porque puede haber sido copiado o reproducido para venderlo más adelante y porque el cliente no firma un contrato leonino, sino uno muy sencillo.
Sánchez a su vez dijo no comprender por qué hay tantas quejas, y lo que ocurre es que la gente adquiere un compromiso de pago (pagaré) y luego ve que tiene otras prioridades, como pagar el carro, y desea dejar de cancelar su compromiso con KOE.
Esta empresa tiene unos 130 empleados a los que debe pagar sus salarios, señaló, y unos 6 mil clientes en todo el país, que deben seguir recibiendo atención. La empresa se estableció oficialmente en Panamá en agosto del 2000 y su representante legal es el bufete Solís, Endara, Delgado y Guevara.
Para subrayar la inconformidad europea, el mismo periódico publica una sardónica nota sobre la carrera del embajador John Negroponte, en el que Bush puede depositar toda su confianza, ya que promoverá sus objetivos "con ciega devoción", porque "Negroponte es un fiel seguidor de la derecha, cuyos puntos de vista comparte la mayoría de las veces". Comentando la decisión de vetar la Corte Penal Internacional, el periódico señala que Negroponte "hará todo lo posible para impedir que ciudadanos estadounidenses jamás puedan ser juzgados por un tribunal internacional".
Este fue precisamente el argumento que causó el colapso de las negociaciones con Panamá cuando el veterano diplomático encabezaba el equipo de Estados Unidos (EU) que insistía en eximir de las cortes panameñas a los soldados estadounidenses que estarían a cargo de la protección de las instalaciones del Centro Multilateral Antidrogas que el entonces canciller panameño Gabriel Lewis Galindo había propuesto para reemplazar a la Base Aérea de Howard cuando ésta fuera evacuada el 31 de diciembre de 1999.
El periódico recuerda que durante los años en que Negroponte fungió como embajador de EU en Honduras, la CIA y el Pentágono prepararon a ese país centroamericano como "base de operaciones" para la lucha que los gobiernos de Reagan y Bush padre libraron contra los sandinistas en Nicaragua, aunque en sus declaraciones ante el Congreso el diplomático negó haber estado enterado.
El Berliner Tageblatt reproduce una fotografía de Negroponte en el momento de emitir el veto, sólo que con el brazo levantado el diplomático pareciera estar dando el saludo nazi, algo que no pudo haber pasado por desapercibido al director del periódico. Para la mayoría de los comentaristas políticos el veto representó un duro golpe al derecho internacional. Así el destacado analista Carlos Mendo, un veterano corresponsal español que durante años cubrió la Casa Blanca en Washington, escribiendo en El País de Madrid comparó a Bush a aquéllos emperadores romanos para quienes la fuerza era la legitimación del derecho.
"Así lo demostró (Bush) el pasado lunes al esgrimir el chantaje del veto en el Consejo de Seguridad reclamando inmunidad (¿o impunidad?) para que sus conciudadanos en misiones de pacificación o militares no puedan ser ni siquiera interrogados por la recientemente creada Corte Penal Internacional, cuya jurisdicción EU, bajo la Administración de Bush, se niega a reconocer, a pesar de que su existencia ha sido ya ratificada por 76 países, incluidos los 15 de la Unión Europea," escribe Mendo.
"La decisión no sólo es lamentable por el desprecio que significa hacia los aliados y amigos de EU, incluidos Gran Bretaña, Australia y Canadá, sino porque, con su actitud, Bush rompe con una tradición legalista estadounidense que se remonta a los primeros años de la fundación de la República y que culmina en el siglo XX con el nacimiento de la Liga de Naciones, promovida por el presidente Woodrow Wilson, primero, y por el establecimiento de la actual ONU en 1946, gracias a los desvelos y el tesón de Franklin Delano Roosevelt y de su sucesor en la Casa Blanca, Harry S. Truman.
"Si Bush se molestara en leer las memorias de sus antecesores, descubriría la filosofía que impulsó a esos dos grandes presidentes -Roosevelt y Truman- a promover la creación de unas Naciones Unidas para preservar la paz en el mundo a través de una legalidad internacional que obliga a todos y cada uno de sus Estados miembros. Y podría reflexionar sobre el discurso que el presidente Truman dirigió a los delegados reunidos en San Francisco el 26 de junio de 1946. "El éxito en el uso de este instrumento (la ONU) necesitará de la voluntad común y la determinación firme de los pueblos que lo han creado. "Esta tarea pondrá a prueba la fuerza y fibra moral de todos nosotros. Todos tenemos que reconocer, no importa lo grande de nuestra fortaleza, que debemos negarnos el derecho abusivo de hacer siempre lo que nos plazca". Éstas fueron las palabras premonitorias de Truman, que no pudo imaginar que, nueve presidencias después, uno de sus sucesores, George W. Bush, haría caso omiso de su sabia advertencia. "El país que promovió la creación y sufragó la mayoría de los gastos del Tribunal de Núremberg y de los tribunales ad hoc para juzgar los crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia y Ruanda no puede quedarse al margen de la Corte Penal Internacional. Es un error craso que Bush y los halcones de su Administración comprobarán cuando tengan que echar mano de sus aliados para proseguir la lucha contra el terrorismo fundamentalista islámico, única obsesión de esa presidencia.
"Las razones esgrimidas por Washington para negar su adhesión al nuevo tribunal hubieran tenido un cierto peso en plena guerra fría, en la que la política de bloques dominaba los debates en la Asamblea General. En la situación actual de una única superpotencia, no sólo son pueriles, sino que suponen un insulto a la inteligencia".
Uno de los logros más significativos del Estatuto es que ha hecho posible la inclusión por primera vez en el derecho internacional del reclutamiento, alistamiento y utilización de niños soldados como crimen de guerra. Reclutar o alistar a niños menores de 15 años en las fuerzas armadas nacionales o en grupos armados o utilizarlos para participar activamente en las hostilidades durante conflictos armados internacionales o no internacionales, constituye un crimen.
Entre los crímenes de lesa humanidad que tipifica el Estatuto de Roma resulta uno de los más abominables el que se incluye como literal g) del Artículo 7 referente a la "violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada u otros abusos sexuales o cualquier otra forma de violencia sexual de gravedad comparable".
El Estatuto de Roma se considera hoy por hoy por los juristas más eminentes como la codificación más completa que se ha dado hasta la fecha sobre la tipicidad penal de las atrocidades sexuales y por razones de género.
La violencia sexual en tiempos de guerra equivale a una total negación de los derechos humanos. La violación de mujeres por las fuerzas militares beligerantes o de ocupación es una perenne atrocidad que sólo ha sido tratada por el derecho internacional en términos generales y que aún no ha sido efectivamente desalentada o castigada, en menoscabo de la dignidad y el honor de las mujeres, como titulares de derechos humanos básicos y fundamentales.
Una atrocidad análoga a la anterior ha sido el reclutamiento forzado de mujeres en burdeles como se hizo con las coreanas y otras mujeres asiáticas durante la segunda guerra mundial, lo cual constituye un agravio que aún permanecía sin reparación a fines del siglo XX. Es realmente horrendo realizar que durante las hostilidades en la antigua Yugoslavia se sucedieron no menos de 20,000 casos de violaciones cometidas como cuestión de política del Estado y de estrategia de guerra. Este patrón de conducta continuó con la práctica de las violaciones realizadas en 1998 y en 1999 contra mujeres albanesas oriundas de Kosovo, según se dio a conocer en la publicación circulada el año siguiente por "Human Rights Watch" bajo el título de "Kosovo: Rape as a Weapon of "Ethnic Cleansing" " - "Kosovo: La violación de mujeres como arma de limpieza étnica".
Muchos pensadores eminentes han hecho contribuciones luminosas para definir y entender los profundos desajustes de todo orden que se dan en los seres humanos y que los conducen a comportarse en las guerras y en los conflictos internos o internacionales como seres que han perdido la más preciada referencia de la condición humana: la conciencia del bien y del mal. El problema crece en complejidad, por la dimensión que le atribuye Donald H. Rumsfeld, Secretario de Defensa de los Estados Unidos, al señalar que "el reto de este nuevo siglo es particularmente difícil: defender a la nación contra lo desconocido, contra lo incierto, contra lo invisible y lo inesperado". (Donald H. Rumsfeld, "Transforming the Military", Foreign Affairs, May / June 2002, p.23).
La fundación en 1945 de las Naciones Unidas fue un logro histórico. Pero esa obra, aunque de una indudable coherencia de ideales y de propósitos no estaba completa. Esta imperfección ha sido dolorosamente ilustrada en Cambodia, en Rwanda, en Yugoslavia. Paralelamente las Naciones Unidas fue cumpliendo un programa extenso y ambicioso en la esfera de la acción normativa y de la acción humanitaria.
La creación del Tribunal Penal Internacional para Rwanda y del Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia, fueron victorias auténticas en la lucha que libra las Naciones Unidas para convencer a los Estados del mundo de la necesidad y de las ventajas de ceder en sus atributos soberanos una cuota-parte de las atribuciones y competencias en el campo de la jurisdicción penal internacional.
En los últimos 50 años la comunidad internacional ha reconocido que no se puede tener la convicción de que está actuando por la paz, por la seguridad, por el desarrollo, por la cooperación internacionales con los pies chapaleando en la sangre, con la hipocresía de aplicar pesos y medidas diferentes según sea el país o el Gobierno de que se trate, no obstante la buena conciencia que ha caracterizado una época que se dice estar motivada por los ideales de lo humanitario.
La entrada en vigor del Estatuto de Roma que creó en 1998 la Corte Penal Internacional es la penúltima victoria en la lucha contra la impunidad de los crímenes de guerra, del genocidio, de los crímenes de lesa humanidad. Digo que es la penúltima victoria, porque la victoria final sólo tendrá lugar a lo largo de los años. De hecho, esa victoria final tendrá lugar cada vez que la Corte Penal Internacional logre sentar en el banquillo a los autores de los crímenes tipificados por el Estatuto de Roma, cada vez que a la Corte Penal Internacional le sea posible ejercer su mandato con absoluta imparcialidad y en ejercicio de una jurisdicción universal.
Ante las necesidades nutricionales, se ha tomado como medida que el kiosco escolar no venda gaseosas a los niños, sólo a los adultos. A los pequeños se les vende maltas y refrescos naturales. Ninguna medida se descarta para enfrentar un problema que pone en riesgo el activo más valioso del país: su gente.
El Programa de Nutrición Escolar del Ministerio de Educación, a cargo de Ella Ferguson, cubre 2,661 escuelas con 362,669 estudiantes a un costo de 11 millones de balboas. "Si alguien está comiendo en este país son estos niños", aseguró Ferguson. Destacó que por las metas alcanzadas ya no existe la anemia en los niños que llegaban con seis gramos de hemoglobina. La deficiencia de yodo está totalmente controlada porque se yoda toda la sal por ley y por supervisión del Ministerio de Salud y la vitamina A y el hierro se le está dando en los alimentos, además de las vitaminas de hierro y ácido fólico que proporciona Salud. Para este programa, que se inició en 1993 con B/. 1.2 millones solicitarán el próximo año B/. 18 millones, porque ha aumentado la matrícula. Esto es meta número 1 del Gobierno, aseguró.
Dijo que el Fondo de Inversión Social participa en las zonas rurales y les lleva el almuerzo. Según Ferguson el programa de la crema y la galleta nutritiva cubre a 174 mil 445 estudiantes de escuela primaria. En las comarcas Ngöbe Buglé, Kuna Yala y Emberá, también se ofrece la crema y galleta nutritiva, además del almuerzo del Fondo de Inversión Social.
En la alimentación complementaria el programa abarca a 496 escuelas de la zona urbana con bolsones de pobreza, que están en todo el país, inclusive "detrás de nuestras casas". Esos chicos reciben leche galleta y el almuerzo, aseguró.
Este medio también supo que en México ha habido quejas ante las oficinas respectivas de defensa del consumidor sobre los cursos vendidos por KOE.
En esa entidad, Rigoberto De La Rosa, encargado de la dirección de Asuntos del Consumidor, informó que cuando la empresa comenzó a funcionar en Panamá, el contrato no establecía que en caso de insatisfacción por parte del cliente, éste podía devolver el material en un lapso de 48 horas. Desde el año pasado, contiene esa cláusula.
Informó que en un tiempo hubo muchas quejas ante la CLICAC, por lo que la empresa tuvo que confeccionar otro tipo de contrato más específico, luego de conversaciones y asesoría por parte de los abogados de la institución. El anterior decía en la parte de abajo "Pagaré", con letras chicas. El actual dice "Letra de cambio", con letras rojas, y en centro del contrato.
En estos momentos, sin embargo, aunque hay un nuevo documento, siguen llegando las denuncias, por lo que las investigaciones en la CLICAC continúan. Explicó que los acuerdos a que han llegado los afectados con KOE están basados en la conciliación, una figura establecida en la Ley 29 sobre libre competencia y protección del consumidor (Artículo 103, numeral 18, en correspondencia con los artículos 119 y siguientes), con la que se busca que ambas partes se atengan a un arreglo que les parezca justo y conveniente.
En ese sentido, el denunciado y el denunciante proponen y aceptan pautas durante las audiencias de conciliación, siempre basados en lo que establece la ley. Las quejas se basan en la falta de información cuando se vende el curso, que desencadena en un engaño, según los afectados.
De La Rosa fue enfático al informar que la ley indica que existe la obligación de informar, por parte del proveedor al consumidor, lo que se está vendiendo. El deber del primero es informar detalladamente sobre las características del producto o servicio ofrecido.
Si no se hace, entonces la CLICAC acepta atender las quejas que se presentan. Pero también hay que tener en cuenta cuáles son los deberes del consumidor, que tiene la obligación de leer qué es lo que firma. En este caso, el contrato dice claramente que se trata de una letra de cambio, informó De La Rosa, quien advirtió que el consumidor jamás debe firmar contratos en blanco.
Muchos de los casos en los que no se han logrado acuerdos y siguen la vía judicial, es porque la entidad no puede resarcir ni llevar al consumidor a un estado perfecto cuando el servicio que adquiere supera los 500 balboas. Se trata por todos los medios de conciliar, pero cuando no se logra, el consumidor tiene la opción de la vía judicial, resaltó.
Debido a las múltiples denuncias, la entidad citó a los directivos y abogados de KOE, señaló la fuente, para hacer cambios en los términos de la redacción de los contratos. Además, se hicieron inspecciones a las instalaciones. Esto trajo como consecuencia que bajara la cantidad de denuncias, de 41 a 9. Por ahora KOE no ha sido sancionada por la CLICAC, aunque la entidad tiene potestad para hacerlo.
El Panamá América entrevistó a Jhon Mario Mejía, gerente administrativo de KOE, quien argumentó que el contrato es claro y especifica que el cliente paga por el material didáctico. Las asesorías son gratis. El cliente debe pagar este material, si no es devuelto en el término de 48 horas.
Pero, ¿cuesta ese material más de B/.2 mil 200? A juicio de Mejía sí. También lo considera así el director de cobros, Gerardo Sánchez, porque, según dijo, no son sólo los tres textos de modismos y ejercicios de comprensión, ocho cintas de audio de Inglés básico, 16 casetes de Inglés intermedio, 16 casetes de Inglés avanzado y un maletín, sino los derechos de autor del sistema y del contenido de libros y casetes.
Sánchez destacó que el programa es científico, natural y sugestopédico. Esto último proviene de la "sugestología", que es la ciencia que se encarga de despertar la parte inactiva del cerebro. Se usa el método "Fast and easy".
Pero para que resulte, la persona debe hacer el EPA: Ejercicio Previo Autónomo, que es leer los libros y escuchar los casetes antes de llegar a la asesoría de una hora dos veces por semana. Hay que tener voluntad de aprender por sí mismos, sin horarios ni exámenes, destaca la fuente, aunque con asesoría.
Los planes de enseñanza son de 9, 12 y 14 meses, a un costo de más de B/.1,200.00, con mensualidades de entre B/.83.00 y B/.97.00. Según Mejía, KOE no acepta la devolución del material didáctico porque puede haber sido copiado o reproducido para venderlo más adelante y porque el cliente no firma un contrato leonino, sino uno muy sencillo.
Sánchez a su vez dijo no comprender por qué hay tantas quejas, y lo que ocurre es que la gente adquiere un compromiso de pago (pagaré) y luego ve que tiene otras prioridades, como pagar el carro, y desea dejar de cancelar su compromiso con KOE.
Esta empresa tiene unos 130 empleados a los que debe pagar sus salarios, señaló, y unos 6 mil clientes en todo el país, que deben seguir recibiendo atención. La empresa se estableció oficialmente en Panamá en agosto del 2000 y su representante legal es el bufete Solís, Endara, Delgado y Guevara.