Veto presidencial para el Parque Nacional Coiba
La atención de los biólogos, forestales, ambientalistas, ecologistas, conservacionistas y todos aquellos interesados en la problemática medioambiental, ha estado puesta sobre el Parque Nacional Coiba en las últimas semanas debido, principalmente, al gran interés que han prestado los medios de comunicación a causa de la nueva ley que substituye el decreto que creó este parque en 1991, asegurando la permanencia de esta invaluable y única joya del Pacífico panameño. Se han escrito decenas de artículos y se han televisado numerosos reportajes, pero los esfuerzos por mantener a Panamá en un sitial de honor ante el resto del mundo que se consume por la contaminación, las sequías, el hambre y la miseria, no han tenido los frutos esperados.
El empeño y las buenas intenciones de los creadores de la Ley fueron considerables. Legisladores de diferentes partidos, el Centro Regional de Veraguas de la Universidad de Panamá, ANAM, IPAT, SENACYT, STRI, TNC, ANCON y la sociedad civil de las comunidades del área de amortiguamiento del parque dedicaron significativos esfuerzos para lograr una ley que asegurara un desarrollo ambientalmente amigable sin destruir el recurso. Esta gallina de los huevos de oro, que es el Parque Nacional Coiba, no debe jamás de ser víctima de destructivas concesiones hoteleras de gran impacto que poco a poco privatizan nuestras playas.
El Parque Nacional Coiba debe mantenerse prístino para las generaciones presentes y futuras como un santuario para la reproducción de las especies marinas. Para el desarrollo hotelero, la Ley contempla precisamente una serie de grandes beneficios para la costa continental del sur de Veraguas.
Sin embargo, el 4 de junio del presente, en nota formal dirigida al Presidente de la Asamblea Legislativa, la Presidenta, nuestra presidenta, rechazando todas las justificaciones técnicas, ignorando los años de investigación científica y dando la espalda a las iniciativas de los dedicados colaboradores, vetó el proyecto de ley en su totalidad.
¿Qué pretende el actual gobierno? ¿Otorgar concesiones hoteleras que desplazarán cientos de personas a una isla que tiene un potencial mayor para el desarrollo del ecoturismo que las islas Galápagos y la Isla del Coco juntas? ¡La idea es desarrollar la costa, allí donde están las comunidades pobres que necesitan de inversiones para mejorar su nivel de vida! Coiba es un parque nacional único en el mundo. ¡Es insustituible! No hay otro conjunto de islas igual. Una terrible decisión producto de un mal consultado y apresurado veto podrá traer consecuencias irreversibles que acarrearán la desaparición de especies endémicas únicas que solo existen en esta joya del Pacífico, la Isla de Coiba.
Todo el sacrificio y el trabajo en equipo para presentar el proyecto de ley que crea el Parque Nacional Coiba, todos los largos años de investigación científica, todos los millones gastados en la protección y conservación del Parque no pueden ser ignorados injustificadamente de esta forma. Es fundamental que el Ejecutivo reconsidere su posición y se asesore por profesionales, cuyo criterio técnico sea verdaderamente objetivo y sin favoritismos de ningún tipo. Para la población el mantenerse informado es básico, por lo que hemos creado un foro virtual en el que para inscribirse sólo es necesario enviar un correo electrónico en blanco a Coiba_Panama-subscribe@yahoogroups.com. Qué interesante que precisamente en el Mes de los Recursos Naturales Renovables y el Medio Ambiente se dan estas situaciones... ¿Qué futuro nos espera si nuestros gobernantes no se interesan por el medio en que vivimos?
*El autor es Director del Proyecto ANCON / AVINA para el Parque Nacional Coiba. M.Sc. en Manejo Forestal y Conservación de la Biodiversidad.
(rbrown_salazar@hotmail.com)
La política de secretismo de la ACP y el trato subalterno que se otorga a las aspiraciones de los nacionales panameños en nada favorece a la Administración del Canal, como se trasluce de los comentarios que se irradiaron en el escuchado programa "Así Amaneció Panamá", emitido por las ondas de KW Continente el viernes 6 de junio. La transmisión fue la siguiente: "Y refiriéndose a mares y puertos los que no quieren que les quiten ni un céntimo del presupuesto son los de la Comisión del Canal, cuyo Administrador recordando los mejores tiempos del Gobernador Fleming, lleva a comer a los Legisladores tanto de Gobierno como de Oposición para que le aprueben el presupuesto sin levantar sospechas ni quejas, cosas que estos señores no hacen con el presupuesto de la Universidad, del Ministerio de Educación, del Ministerio de Salud y otros. Y encima Juana la cubana sale diciendo que la Administración del Canal es tan recta y correcta que a su Jefe lo deberían nombrar Administrador de la NASA, sin que haya habido aún ninguna explicación sobre la deforestación submarina que está haciendo..."
La autoridad del Canal no constituye una entidad segregada del resto de la República. Es inadmisible que frente al proyecto de mayor importancia para el país por sus consecuencias económicas, financieras, sociales y políticas que involucra la construcción de un tercer juego de esclusas para barcos Post-Panamax se nieguen a dar detalles de los estudios que están realizando a fin de determinar su viabilidad. Desde hace meses tienen a los campesinos en el área de Coclé del Norte en una constante preocupación sobre el futuro de las tierras donde tienen sus viviendas, sus campos de trabajos, sus escuelas, centros de salud, sus iglesias y sus cementerios.
Después de la alarma creada por las declaraciones del Presidente de la Junta Directiva de la ACP, Ricardo Martinelli, en cuanto a que la decisión de construir el tercer juego de esclusas ya estaba tomada, su subordinado, el Administrador trata de calmar a las personas de que solo se está en una etapa de estudios. No obstante, se están gastando ingentes sumas de dinero en estudios que corresponden a la etapa de construcción, como lo es el diseño de las nuevas esclusas. Bajo el título "Alberto Alemán-Canal apuesta a tercer juego de esclusas", La Estrella de Panamá publicó el 22 de abril de 2002, la declaración de Alemán Zubieta relativa a que "Panamá aspira a construir un tercer juego de esclusas en el Canal de Panamá". Y enseguida, agrega la noticia: "Aunque Alemán no precisó cuando se construirá el tercer juego de esclusas, ni el costo, calculado extraoficialmente entre 3.000 y 5.000 millones de dólares, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) otorgó hace tres meses al consorcio belga-francés Tractebel Development Engineering, Coyne-et-Bellier, Technum N.V y Compaigne Nationale du Rhone, uno de los contratos para el diseño conceptual de las esclusas Post-Panamax de uno y tres niveles. Un segundo contrato fue otorgado al Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos para que se diseñe en los próximos doce meses esclusas de dos y tres niveles en el atlántico, explicó Alemán."
Profesionales de experiencia me han manifestado su preocupación, que yo comparto, en relación con las medidas que adelanta la Autoridad del Canal dirigidas a poner en ejecución trabajos relativos a la construcción de un tercer juego de esclusas sin que se haya tomado una decisión específica y concreta sobre el particular.
Absit Injuria Verbo la fiscalización mediante control posterior de la ejecución del Presupuesto a cargo del Administrador del Canal es normal en todas las instituciones de manejo, sean privadas o públicas. Pero en el caso del Canal reviste carácter imperativo e impostergable ante los poderes ilimitados que individualmente se le conceden al Administrador en el Artículo 38 de la Ley Orgánica de la Autoridad. Al tenor de esa disposición, el Administrador sin refrendo alguno puede ordenar y hacer gastos no previstos en el presupuesto anual que él estime que sean urgentes. Al efecto, textualmente señala que "el Administrador hará los desembolsos necesarios y recomendará a la Junta Directiva los ajustes presupuestarios correspondientes". Se trata de potestades inapelables que para algunos son desproporcionadas y que pueden causar consecuencias financieras incalculables. Por inexplicable que parezca, la Junta Directiva se enfrentaría a hechos cumplidos, comprometiéndola conforme al texto legal a hacer "los ajustes presupuestarios correspondientes".
El Título XIV sobre el Canal de Panamá, incorporado a la Constitución Política por el Artículo 1 del Acto Legislativo No.1 de 27 de diciembre de 1993, fue la proyección jurídica de un consenso nacional. La Autoridad del Canal de Panamá es una entidad creada por la norma constitucional y como tal está obligada a demostrar con transparencia que su vida institucional transcurre normalmente.
En varias ocasiones muchos panameños hemos señalado ciertos aspectos que nos parecen plantear dudas sobre la adecuación de la práctica de la ACP con el espíritu de la norma que la rige. Se ha visto, en la práctica, que la ACP tiende a vivir su institucionalidad con una especie de cultura de la excepcionalidad.
Cuando los responsables de dicha institución o sus voceros e interpretes oficiosos, invocan la necesidad de que los asuntos del Canal sean manejados "apolíticamente", muchas veces nos sentimos movidos a leer entre líneas que lo que están propugnando es una práctica de administración del Canal que esté libre del juicio público. Creo que esa es una vana ambición. No es posible contentar a la ciudadanía con informaciones "oficiales"según las cuales el Canal funciona perfectamente gracias a la perfección de los responsables. Ninguna institución nacional puede actuar como si se tratara de un ámbito separado por una especie de "muralla china", del resto de la realidad nacional. Creo que el voto del Legislador Salas en contra y el aplauso que produjo en las graderías, tienen valor de símbolo. La ciudadanía está motivada, la ciudadanía está atenta, la ciudadanía tiene interés, la ciudadanía es sensible al manejo de los asuntos del Canal.
El empeño y las buenas intenciones de los creadores de la Ley fueron considerables. Legisladores de diferentes partidos, el Centro Regional de Veraguas de la Universidad de Panamá, ANAM, IPAT, SENACYT, STRI, TNC, ANCON y la sociedad civil de las comunidades del área de amortiguamiento del parque dedicaron significativos esfuerzos para lograr una ley que asegurara un desarrollo ambientalmente amigable sin destruir el recurso. Esta gallina de los huevos de oro, que es el Parque Nacional Coiba, no debe jamás de ser víctima de destructivas concesiones hoteleras de gran impacto que poco a poco privatizan nuestras playas.
El Parque Nacional Coiba debe mantenerse prístino para las generaciones presentes y futuras como un santuario para la reproducción de las especies marinas. Para el desarrollo hotelero, la Ley contempla precisamente una serie de grandes beneficios para la costa continental del sur de Veraguas.
Sin embargo, el 4 de junio del presente, en nota formal dirigida al Presidente de la Asamblea Legislativa, la Presidenta, nuestra presidenta, rechazando todas las justificaciones técnicas, ignorando los años de investigación científica y dando la espalda a las iniciativas de los dedicados colaboradores, vetó el proyecto de ley en su totalidad.
¿Qué pretende el actual gobierno? ¿Otorgar concesiones hoteleras que desplazarán cientos de personas a una isla que tiene un potencial mayor para el desarrollo del ecoturismo que las islas Galápagos y la Isla del Coco juntas? ¡La idea es desarrollar la costa, allí donde están las comunidades pobres que necesitan de inversiones para mejorar su nivel de vida! Coiba es un parque nacional único en el mundo. ¡Es insustituible! No hay otro conjunto de islas igual. Una terrible decisión producto de un mal consultado y apresurado veto podrá traer consecuencias irreversibles que acarrearán la desaparición de especies endémicas únicas que solo existen en esta joya del Pacífico, la Isla de Coiba.
Todo el sacrificio y el trabajo en equipo para presentar el proyecto de ley que crea el Parque Nacional Coiba, todos los largos años de investigación científica, todos los millones gastados en la protección y conservación del Parque no pueden ser ignorados injustificadamente de esta forma. Es fundamental que el Ejecutivo reconsidere su posición y se asesore por profesionales, cuyo criterio técnico sea verdaderamente objetivo y sin favoritismos de ningún tipo. Para la población el mantenerse informado es básico, por lo que hemos creado un foro virtual en el que para inscribirse sólo es necesario enviar un correo electrónico en blanco a Coiba_Panama-subscribe@yahoogroups.com. Qué interesante que precisamente en el Mes de los Recursos Naturales Renovables y el Medio Ambiente se dan estas situaciones... ¿Qué futuro nos espera si nuestros gobernantes no se interesan por el medio en que vivimos?
*El autor es Director del Proyecto ANCON / AVINA para el Parque Nacional Coiba. M.Sc. en Manejo Forestal y Conservación de la Biodiversidad.
(rbrown_salazar@hotmail.com)
La política de secretismo de la ACP y el trato subalterno que se otorga a las aspiraciones de los nacionales panameños en nada favorece a la Administración del Canal, como se trasluce de los comentarios que se irradiaron en el escuchado programa "Así Amaneció Panamá", emitido por las ondas de KW Continente el viernes 6 de junio. La transmisión fue la siguiente: "Y refiriéndose a mares y puertos los que no quieren que les quiten ni un céntimo del presupuesto son los de la Comisión del Canal, cuyo Administrador recordando los mejores tiempos del Gobernador Fleming, lleva a comer a los Legisladores tanto de Gobierno como de Oposición para que le aprueben el presupuesto sin levantar sospechas ni quejas, cosas que estos señores no hacen con el presupuesto de la Universidad, del Ministerio de Educación, del Ministerio de Salud y otros. Y encima Juana la cubana sale diciendo que la Administración del Canal es tan recta y correcta que a su Jefe lo deberían nombrar Administrador de la NASA, sin que haya habido aún ninguna explicación sobre la deforestación submarina que está haciendo..."
La autoridad del Canal no constituye una entidad segregada del resto de la República. Es inadmisible que frente al proyecto de mayor importancia para el país por sus consecuencias económicas, financieras, sociales y políticas que involucra la construcción de un tercer juego de esclusas para barcos Post-Panamax se nieguen a dar detalles de los estudios que están realizando a fin de determinar su viabilidad. Desde hace meses tienen a los campesinos en el área de Coclé del Norte en una constante preocupación sobre el futuro de las tierras donde tienen sus viviendas, sus campos de trabajos, sus escuelas, centros de salud, sus iglesias y sus cementerios.
Después de la alarma creada por las declaraciones del Presidente de la Junta Directiva de la ACP, Ricardo Martinelli, en cuanto a que la decisión de construir el tercer juego de esclusas ya estaba tomada, su subordinado, el Administrador trata de calmar a las personas de que solo se está en una etapa de estudios. No obstante, se están gastando ingentes sumas de dinero en estudios que corresponden a la etapa de construcción, como lo es el diseño de las nuevas esclusas. Bajo el título "Alberto Alemán-Canal apuesta a tercer juego de esclusas", La Estrella de Panamá publicó el 22 de abril de 2002, la declaración de Alemán Zubieta relativa a que "Panamá aspira a construir un tercer juego de esclusas en el Canal de Panamá". Y enseguida, agrega la noticia: "Aunque Alemán no precisó cuando se construirá el tercer juego de esclusas, ni el costo, calculado extraoficialmente entre 3.000 y 5.000 millones de dólares, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) otorgó hace tres meses al consorcio belga-francés Tractebel Development Engineering, Coyne-et-Bellier, Technum N.V y Compaigne Nationale du Rhone, uno de los contratos para el diseño conceptual de las esclusas Post-Panamax de uno y tres niveles. Un segundo contrato fue otorgado al Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos para que se diseñe en los próximos doce meses esclusas de dos y tres niveles en el atlántico, explicó Alemán."
Profesionales de experiencia me han manifestado su preocupación, que yo comparto, en relación con las medidas que adelanta la Autoridad del Canal dirigidas a poner en ejecución trabajos relativos a la construcción de un tercer juego de esclusas sin que se haya tomado una decisión específica y concreta sobre el particular.
Absit Injuria Verbo la fiscalización mediante control posterior de la ejecución del Presupuesto a cargo del Administrador del Canal es normal en todas las instituciones de manejo, sean privadas o públicas. Pero en el caso del Canal reviste carácter imperativo e impostergable ante los poderes ilimitados que individualmente se le conceden al Administrador en el Artículo 38 de la Ley Orgánica de la Autoridad. Al tenor de esa disposición, el Administrador sin refrendo alguno puede ordenar y hacer gastos no previstos en el presupuesto anual que él estime que sean urgentes. Al efecto, textualmente señala que "el Administrador hará los desembolsos necesarios y recomendará a la Junta Directiva los ajustes presupuestarios correspondientes". Se trata de potestades inapelables que para algunos son desproporcionadas y que pueden causar consecuencias financieras incalculables. Por inexplicable que parezca, la Junta Directiva se enfrentaría a hechos cumplidos, comprometiéndola conforme al texto legal a hacer "los ajustes presupuestarios correspondientes".
El Título XIV sobre el Canal de Panamá, incorporado a la Constitución Política por el Artículo 1 del Acto Legislativo No.1 de 27 de diciembre de 1993, fue la proyección jurídica de un consenso nacional. La Autoridad del Canal de Panamá es una entidad creada por la norma constitucional y como tal está obligada a demostrar con transparencia que su vida institucional transcurre normalmente.
En varias ocasiones muchos panameños hemos señalado ciertos aspectos que nos parecen plantear dudas sobre la adecuación de la práctica de la ACP con el espíritu de la norma que la rige. Se ha visto, en la práctica, que la ACP tiende a vivir su institucionalidad con una especie de cultura de la excepcionalidad.
Cuando los responsables de dicha institución o sus voceros e interpretes oficiosos, invocan la necesidad de que los asuntos del Canal sean manejados "apolíticamente", muchas veces nos sentimos movidos a leer entre líneas que lo que están propugnando es una práctica de administración del Canal que esté libre del juicio público. Creo que esa es una vana ambición. No es posible contentar a la ciudadanía con informaciones "oficiales"según las cuales el Canal funciona perfectamente gracias a la perfección de los responsables. Ninguna institución nacional puede actuar como si se tratara de un ámbito separado por una especie de "muralla china", del resto de la realidad nacional. Creo que el voto del Legislador Salas en contra y el aplauso que produjo en las graderías, tienen valor de símbolo. La ciudadanía está motivada, la ciudadanía está atenta, la ciudadanía tiene interés, la ciudadanía es sensible al manejo de los asuntos del Canal.