default

Vicios públicos 


La política electoral tiene esa única virtud, desnudar los vicios públicos de una nación. Y ahora que las diversas campañas han iniciado las nuevas generaciones de votantes se enfrentarán a problemas muy distintos a los de nuestros abuelos, y a una escala mucho más compleja. Por ejemplo, la variedad de candidatos es inmensa, lo que de por sí supone una angustiosa e insuperable tarea para identificarlos o conocerlos.

Los temas que deben atender los candidatos son igualmente extensos y nuevos (ambientales, energéticos, transporte, turismo, inversiones, inflación y tantos otros), lo que ha hecho que la mayoría de estos candidatos no sean capaces de sostener con seriedad y objetividad ningún tema sin recurrir a la exaltación o la superficialidad.

La semana pasada uno de los dirigente de CANATRA, refiriéndose a los aspirantes Ricardo Martinelli y Guillermo Endara, les decía que por qué esperaban cada cinco años para hacer propuestas sobre el transporte. Claro que a esta dirigencia ya nadie la toma en serio, mucho menos los políticos; pero no dejaba de tener razón. Sin embargo, oírlos hablar nos obliga a reflexionar en cuanto a que estos problemas no tendrán soluciones fáciles. La historia de los vicios públicos de la política panameña en tiempos de elecciones crece. Lo que preocupa es que serán las próximas generaciones quienes pagarán los costes. Ese es el legado de los vicios políticos sin resolver.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América