Víctor Juliao, el candidato
"Baby" Juliao, así conocido por sus amigos de la infancia, desde hace ya algunas semanas dio a conocer, en forma oficial, sus intenciones de alcanzar la nominación, por el arnulfismo, de candidato a la Presidencia de la República. De acuerdo con nuestros registros, su protagonismo en la política se da desde la época del ex presidente Endara, cuando fungía en calidad de Director de Cemento Bayano y tuvo que intervenir en la controvertida privatización de dicha institución. Posteriormente, ocupó la cartera del Ministerio de Hacienda y Tesoro hasta que concluyó la administración Endara. Durante ese lapso el protagonismo del aludido candidato, si bien no fue de excelsitud, al menos no fue, salvo mejor criterio, de desmán.
Durante la época de la administración del Dr. Pérez Balladares, hasta donde recordamos, tuvo una participación destacada como oposición llegando a ocupar la Secretaría General del arnulfismo, desde donde sostuvo algunas escaramuzas con el ex Presidente Pérez Balladares.
Con la victoria del arnulfismo en el "99, Víctor Juliao ocupa la Cartera del MEF, donde permaneció breve lapso. De acuerdo con informes extraoficiales obtenidos su precaria permanencia en dicha institución se debió a confrontación con las IFIs que discreparon con su criterio sobre el manejo de la deuda externa. Esto, aparentemente, hizo que moderara su discurso. Hay quienes atribuyen la no realización de sus grandes proyectos viales como son el "tren ligero", el nuevo puente sobre el Canal de Panamá y el arreglo de las principales vías de comunicación, a la no concesión de los créditos necesarios por las IFIs y mermar así las posibilidades de éxito de su candidatura.
Entre sus objetivos Juliao ha anunciado no permitir la corrupción y anunció haber realizado más de 360 obras por 460 millones de balboas en actos públicos completamente transparentes adjudicados, más de la mitad, a 150 empresas particulares. Lo cierto es que, hasta donde reconoce nuestro conocimiento, no recordamos haber escuchado denuncios de corrupción en la ejecución de estos actos públicos. Por lo que sí no podemos dar fe es de la cantidad de obras ni la cuantía de ellas. Sería interesante que los administradores de su campaña hicieran pública una lista de dichas obras, a quiénes fueron concedidas, su localización, fecha de conclusión y monto de cada una.
Igualmente, Víctor Juliao se proclama como el ministro que más arnulfistas ha nombrado, lo que constituye mérito entre los convencionales, pero no así legalmente, pues constitucionalmente le está vedado hacerlo. Se jacta de ser "el único dirigente que ha sido demandado por el PRD ante la Fiscalía Electoral por nombrar a miles de arnulfistas".
La candidatura de Víctor Juliao no despierta interés nacional, pues la misma está dirigida directamente a los seiscientos y tantos convencionales nacionales del partido. Su campaña más que estar encaminada a la satisfacción de los intereses y necesidades nacionales está orientada directamente a los convencionales, cuyos intereses no necesariamente coinciden con los nacionales. Por ello no debe extrañar, a propios o extraños, que a pesar de ser el último en marcar entre las preferencias de los votantes (1.2%, según la última encuesta de Dichter & Neira), puede alzarse con la candidatura dentro del arnulfismo y de allí hasta la Presidencia de la República, pues no debemos perder de vista que el arnulfismo no vota por personas sino por papeleta. Todo dependerá, pues, de su actual manejo personal con los convencionales que, hasta donde tenemos entendido, ha sido muy exitoso.
Víctor Juliao siempre se ha manifestado en desacuerdo con el resultado de las encuestas. Alega que las mismas reflejan los resultados deseados por quienes las pagan y en parte no deja de tener algo de razón. Por ello, a igual que la Presidenta de la República, habla de que sus encuestas son de "carne y hueso".
Le auguramos toda clase de éxitos al ingeniero Juliao y de ser electo candidato nos proporcione su plan de gobierno, porque los panameños estamos ávidos en conocer para qué quiere ser Presidente y, sobre todo, cómo va a solucionar los ingentes problemas que nos agobian.
(egrimal@cableonda.net)
Durante la época de la administración del Dr. Pérez Balladares, hasta donde recordamos, tuvo una participación destacada como oposición llegando a ocupar la Secretaría General del arnulfismo, desde donde sostuvo algunas escaramuzas con el ex Presidente Pérez Balladares.
Con la victoria del arnulfismo en el "99, Víctor Juliao ocupa la Cartera del MEF, donde permaneció breve lapso. De acuerdo con informes extraoficiales obtenidos su precaria permanencia en dicha institución se debió a confrontación con las IFIs que discreparon con su criterio sobre el manejo de la deuda externa. Esto, aparentemente, hizo que moderara su discurso. Hay quienes atribuyen la no realización de sus grandes proyectos viales como son el "tren ligero", el nuevo puente sobre el Canal de Panamá y el arreglo de las principales vías de comunicación, a la no concesión de los créditos necesarios por las IFIs y mermar así las posibilidades de éxito de su candidatura.
Entre sus objetivos Juliao ha anunciado no permitir la corrupción y anunció haber realizado más de 360 obras por 460 millones de balboas en actos públicos completamente transparentes adjudicados, más de la mitad, a 150 empresas particulares. Lo cierto es que, hasta donde reconoce nuestro conocimiento, no recordamos haber escuchado denuncios de corrupción en la ejecución de estos actos públicos. Por lo que sí no podemos dar fe es de la cantidad de obras ni la cuantía de ellas. Sería interesante que los administradores de su campaña hicieran pública una lista de dichas obras, a quiénes fueron concedidas, su localización, fecha de conclusión y monto de cada una.
Igualmente, Víctor Juliao se proclama como el ministro que más arnulfistas ha nombrado, lo que constituye mérito entre los convencionales, pero no así legalmente, pues constitucionalmente le está vedado hacerlo. Se jacta de ser "el único dirigente que ha sido demandado por el PRD ante la Fiscalía Electoral por nombrar a miles de arnulfistas".
La candidatura de Víctor Juliao no despierta interés nacional, pues la misma está dirigida directamente a los seiscientos y tantos convencionales nacionales del partido. Su campaña más que estar encaminada a la satisfacción de los intereses y necesidades nacionales está orientada directamente a los convencionales, cuyos intereses no necesariamente coinciden con los nacionales. Por ello no debe extrañar, a propios o extraños, que a pesar de ser el último en marcar entre las preferencias de los votantes (1.2%, según la última encuesta de Dichter & Neira), puede alzarse con la candidatura dentro del arnulfismo y de allí hasta la Presidencia de la República, pues no debemos perder de vista que el arnulfismo no vota por personas sino por papeleta. Todo dependerá, pues, de su actual manejo personal con los convencionales que, hasta donde tenemos entendido, ha sido muy exitoso.
Víctor Juliao siempre se ha manifestado en desacuerdo con el resultado de las encuestas. Alega que las mismas reflejan los resultados deseados por quienes las pagan y en parte no deja de tener algo de razón. Por ello, a igual que la Presidenta de la República, habla de que sus encuestas son de "carne y hueso".
Le auguramos toda clase de éxitos al ingeniero Juliao y de ser electo candidato nos proporcione su plan de gobierno, porque los panameños estamos ávidos en conocer para qué quiere ser Presidente y, sobre todo, cómo va a solucionar los ingentes problemas que nos agobian.
(egrimal@cableonda.net)