Viejas costumbres políticas
El país está de acuerdo en que las reformas a la CSS son un asunto de prioridad para todos, asegurados o no. En esta discusión, no sólo está en juego el sistema de pensiones, sino también el de salud y la economía nacional.
No quiero detenerme consideraciones económicas, ni en la profundidad de las reformas o los errores de bulto de técnica legislativa.
Mi interés es hacer hincapié en la ineptitud política que ha demostrado el Gobierno y las consecuencias que puede traer.
Pasada la dictadura militar, el PRD se dio a la tarea de darse un lavado de cara, haciendo limpieza e implantado la sana costumbre de escoger a sus candidatos por elecciones primarias. La institución de las primarias la han utilizado para rellenarnos con estribillo de que son "el partido más democrático del país". Sin embargo, su origen cuartelario, les impide entender que la democracia no es una institución, sino una forma de actuar; y que ésta debe envolver todas las actuaciones de un partido y, en este caso, de un gobierno.
La forma en que el Gobierno ha actuado ante la reforma tributaria y ahora con la del Seguro Social es el resultado claro de las carencias democráticas originarias de las que adolece. Tener una mayoría holgada dentro de la Asamblea Nacional (que le dio el pueblo democráticamente) permite manejar los tiempos de la discusión política, con la seguridad de que el resultado será el esperado. Ante ese panorama, lo lógico suele ser el uso de medios democráticos como la consulta y la discusión; pero han preferido el secretismo y la imposición, que van más de acuerdo a sus hábitos. No entiendo qué pretende el gobierno con esta forma de actuar.
Es obvio que se ha visto obligado a realizar la reforma al CSS porque las dos administraciones anteriores no lo hicieron. Hasta aquí acepto que ha enfrentado con valentía un problema cuya solución tendrá un costo político; mas, si deciden tomar una acción traumática para el país y la imagen del gobierno; ¿por qué no hacerlo bien y dejar un legado positivo para el país?
La administración Torrijos, en lugar de presentar una solución integral para el sistema de pensiones en Panamá, explicándonos cuál es su objetivo, cómo las acciones que está tomando lo llevarán a él y a su vez someterlo a una amplia discusión entre los sectores afectados; no para alcanzar un consenso, sino para buscar mejores soluciones; decidió tomar por la calle de en medio, con una reforma incompleta, que no sabemos a dónde conduce y con ausencia total de discusión. Resultado de esta acción: la excusa perfecta a quienes acostumbran alterar el país para hacerlo una vez más.
Y es que la actuación del gobierno esta vez ha tenido una agravante, ya que si en otras ocasiones el autodenominado movimiento popular (estudiantes y sindicatos) solía oponerse deportivamente; ahora sí presentaron una propuesta clara con lo que pretendían, explicaron dónde querían llegar y cómo pensaban hacerlo; pero el Gobierno hizo como si no se enterara.
El mensaje que ha dado el Gobierno Nacional con esto es terrible para la estabilidad gubernamental; y es que le han confirmado a los radicales, lo que venían sosteniendo; y es que de nada sirven las propuestas, porque no las vamos a escuchar. Así que, si yo fuera de alguno de los grupos pertenecientes al movimiento popular, también adoptaría la vía de las acciones materiales ya que parece ser el único lenguaje que entiende PRD.
Con la actitud ante el asunto de la CSS, la administración Torrijos ha justificado a los radicales, ha demostrado su carácter antidemocrático y ha perdido el respeto de la población, que ya sabe cómo debe actuar cuando quiera algo del gobierno.
En síntesis, ha abierto una caja de Pandora de la que seguirán saliendo cosas horribles durante los próximos cuatro años.
No quiero detenerme consideraciones económicas, ni en la profundidad de las reformas o los errores de bulto de técnica legislativa.
Mi interés es hacer hincapié en la ineptitud política que ha demostrado el Gobierno y las consecuencias que puede traer.
Pasada la dictadura militar, el PRD se dio a la tarea de darse un lavado de cara, haciendo limpieza e implantado la sana costumbre de escoger a sus candidatos por elecciones primarias. La institución de las primarias la han utilizado para rellenarnos con estribillo de que son "el partido más democrático del país". Sin embargo, su origen cuartelario, les impide entender que la democracia no es una institución, sino una forma de actuar; y que ésta debe envolver todas las actuaciones de un partido y, en este caso, de un gobierno.
La forma en que el Gobierno ha actuado ante la reforma tributaria y ahora con la del Seguro Social es el resultado claro de las carencias democráticas originarias de las que adolece. Tener una mayoría holgada dentro de la Asamblea Nacional (que le dio el pueblo democráticamente) permite manejar los tiempos de la discusión política, con la seguridad de que el resultado será el esperado. Ante ese panorama, lo lógico suele ser el uso de medios democráticos como la consulta y la discusión; pero han preferido el secretismo y la imposición, que van más de acuerdo a sus hábitos. No entiendo qué pretende el gobierno con esta forma de actuar.
Es obvio que se ha visto obligado a realizar la reforma al CSS porque las dos administraciones anteriores no lo hicieron. Hasta aquí acepto que ha enfrentado con valentía un problema cuya solución tendrá un costo político; mas, si deciden tomar una acción traumática para el país y la imagen del gobierno; ¿por qué no hacerlo bien y dejar un legado positivo para el país?
La administración Torrijos, en lugar de presentar una solución integral para el sistema de pensiones en Panamá, explicándonos cuál es su objetivo, cómo las acciones que está tomando lo llevarán a él y a su vez someterlo a una amplia discusión entre los sectores afectados; no para alcanzar un consenso, sino para buscar mejores soluciones; decidió tomar por la calle de en medio, con una reforma incompleta, que no sabemos a dónde conduce y con ausencia total de discusión. Resultado de esta acción: la excusa perfecta a quienes acostumbran alterar el país para hacerlo una vez más.
Y es que la actuación del gobierno esta vez ha tenido una agravante, ya que si en otras ocasiones el autodenominado movimiento popular (estudiantes y sindicatos) solía oponerse deportivamente; ahora sí presentaron una propuesta clara con lo que pretendían, explicaron dónde querían llegar y cómo pensaban hacerlo; pero el Gobierno hizo como si no se enterara.
El mensaje que ha dado el Gobierno Nacional con esto es terrible para la estabilidad gubernamental; y es que le han confirmado a los radicales, lo que venían sosteniendo; y es que de nada sirven las propuestas, porque no las vamos a escuchar. Así que, si yo fuera de alguno de los grupos pertenecientes al movimiento popular, también adoptaría la vía de las acciones materiales ya que parece ser el único lenguaje que entiende PRD.
Con la actitud ante el asunto de la CSS, la administración Torrijos ha justificado a los radicales, ha demostrado su carácter antidemocrático y ha perdido el respeto de la población, que ya sabe cómo debe actuar cuando quiera algo del gobierno.
En síntesis, ha abierto una caja de Pandora de la que seguirán saliendo cosas horribles durante los próximos cuatro años.