default

Vigilancia en las escuelas


Ante la sofisticación del delito, las sociedades deben buscar los mecanismos que le den una ventaja estratégica a las autoridades que lo combaten. En este caso no es por la vía del armamento de mayor poder, puesto que ya los delincuentes tienen armas de guerra como las AK-47 y no sería sensato entrar en una escalada armamentista que lleve a las fuerzas del orden al absurdo de combatirlos con bazucas y tanquetas.

El camino es el de la tecnología de la información, la buena comunicación y la capacidad logística de desplegar las unidades adecuadas y suficientes en el momento preciso. De allí que la colocación de cámaras de seguridad en las calles de la ciudad sea un paso en la dirección correcta.

La propuesta de extender dichos equipos de vigilancia al interior de las escuelas públicas que tienen problemas de vandalismo y violencia hace todo el sentido del mundo, ya que los directivos han demostrado ser incapaces de controlar la violencia estudiantil y muchas veces se inhiben de actuar contra pseudos dirigentes estudiantiles y profesores azuzadores que fomentan el desorden por razones ideológicas o políticas. Por supuesto que estos mismos serán los primeros en protestar la medida que los puede dejar en evidencia.

Sin embargo, hay que proseguir con la iniciativa, total, las escuelas públicas son eso: "públicas", y no debe suceder en ellas nada de lo que uno deba avergonzarse. Pero hay que hacer más. Hay que prever que los equipos serán saboteados o destruidos y, por lo tanto, hay que establecer sanciones ejemplares que disuadan dichas conductas.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América