default

Violencia delincuencial


Todo exceso genera consecuencias dramáticas. En Panamá, la violencia delincuencial ha venido de menor a mayor, y nada equivocado sería sostener que en los últimos años se ha convertido en una verdadera amenaza a la estabilidad social, a la seguridad ciudadana y a la propia estabilidad política del país.

Es de todos los males que nos aquejan hoy, quizás el de mayor gravedad. Dos, tres, cuatro y hasta cinco cadáveres por día revelan la manera brutal como la delincuencia impone un clima de terror.

Claro que en la lucha contra el crimen organizado las autoridades y la sociedad misma combaten en dos frentes. El que crean desde fuera los elementos del malvivir y las infiltraciones gestadas en las entrañas de las propias instituciones. Se sabe que, en gran parte, las acciones delincuenciales encuentran en el narcotráfico y el lavado de dinero su base económica, y esos fondos compran conciencias en la pirámide de poder. ¿Por qué no incrementar las penas que tocan esta materia, y por qué concederle al crimen organizado, los beneficios que brinda este Estado? ¿No se debería ser más enérgico en la aplicación de medidas y sentencias, como un mecanismo natural de defensa de la sociedad?

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América