default

Violencia en las escuelas


Con el año escolar por concluir, es oportuno reiterar que en 1999 persistieron niveles inaceptables de violencia en las escuelas del país. Las autoridades escolares y padres de familia, en planteles privados y públicos, deben sumar esfuerzos para enfrentar este problema y realizar sus respectivos aportes para regresar a los días en que existía confianza en que a la escuela se iba a aprender cómo ser un ciudadano contribuyente en vez de un delincuente.
Entre los planteles en los cuales han habido actos violentos recientes se mencionan los siguientes: el Instituto Tomás Gabriel Duque, el Instituto Bolívar, Instituto Comercial Panamá, Colegio Artes y Oficios, Instituto Tomás Gabriel Duque, Instituto Comercial Bolívar, el colegio José Daniel Crespo (en Chitré) y la escuela Benigno Jiménez Garay (en Colón). En ellas se han utilizado armas de fuego, instrumentos punzo cortantes y agresiones físicas extraordinarias, todas a lo interno. Aunque también deben ser considerados dentro de este análisis, no se han tomado en cuenta las manifestaciones orquestadas por estudiantes sobre diversos temas políticos, las cuales en muchos casos han resultado en violencia y daños a la propiedad ajena.
Un editorial de La Nación de Argentina, tratando esta misma problemática en ese país, intentó identificar la fuente de esa violencia: "Para que se produzca esa temprana y torcida maduración hacia el mal deben de concurrir varios elementos nocivos: el debilitamiento de los núcleos familiares y del propio concepto de familia; la alteración de pautas éticas y morales antaño consolidadas con firmeza las concepciones facilistas y la nefasta seducción emanada del consumo de drogas y de adicciones no menos deletéreas. Y también la exaltación y apología de la violencia en que incurren, a veces, los medios masivos de comunicación social. Estos brotes de perversidad o sadismo registrados en las escuelas son, en alguna medida, el reflejo de una sociedad que ha ido perdiendo los anticuerpos que la protegían. Cada uno de estos dolorosos episodios debe ser visto como una luz roja de alerta, a la que es imprescindible prestar atención."
Lo que en ese editorial dijo La Nación sobre lo que perciben, ha causado problemas en la Argentina es igualmente aplicable a nuestro Panamá. Hay que tomar conciencia hoy sobre este serio problema, comenzando por los padres de familia en el hogar. De otra forma, seguiremos produciendo panameños incapaces de convivir en una sociedad civilizada y respetuosa de los derechos ajenos, sin lo cual será imposible nuestro desarrollo económico.


101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América