Violencia es causada por desigualdad social
La violencia generalizada que se vive en el país, sólo puede erradicarse si se elimina la injusticia y la marginalidad, de lo contrario podría producirse algún tipo de estallido social en Panamá, advirtió el director del Departamento de la Pastoral Social de la Arquidiócesis, Patricio Hanssens.
Hanssens, según declaraciones publicadas en el órgano informativo de la Iglesia Católica "Panorama Católico", precisó que determinados actos de violencia, llámese terrorismo, guerrilla o desórdenes sociales, muchas veces tienen su causa en la injusticia y en la exclusión provocada por la misma sociedad.
Manifestó que en Panamá existe una profunda desigualdad social, donde gran parte vive en la marginación y la miseria completa, en medio de un mar de prosperidad y de progreso.
Advirtió que frente a esta situación se hace necesario ir a las causas que ocasionan la injusticia y la marginalidad flagrante, para evitar tener algún tipo de estallido social en el país.
Aseguró que hace falta una mayor voluntad política de los gobernantes para resolver los problemas esenciales que pesan diariamente sobre el pueblo panameño, como son la falta de agua, el transporte público, un trabajo digno y buena educación.
Manifestó también que el Papa Juan Pablo II nos exhorta al apego al derecho internacional y a las instituciones creadas para salvaguardar la convivencia pacífica entre los hombres y que los estados no pueden estar por encima de los derechos inalienables de cada persona.
Hanssens expresó la necesidad de que el derecho internacional sea aplicado, no sólo frente a la guerra, sino también en los derechos humanos, en las relaciones económicas y comerciales más justas en el mundo.
Hanssens, según declaraciones publicadas en el órgano informativo de la Iglesia Católica "Panorama Católico", precisó que determinados actos de violencia, llámese terrorismo, guerrilla o desórdenes sociales, muchas veces tienen su causa en la injusticia y en la exclusión provocada por la misma sociedad.
Manifestó que en Panamá existe una profunda desigualdad social, donde gran parte vive en la marginación y la miseria completa, en medio de un mar de prosperidad y de progreso.
Advirtió que frente a esta situación se hace necesario ir a las causas que ocasionan la injusticia y la marginalidad flagrante, para evitar tener algún tipo de estallido social en el país.
Aseguró que hace falta una mayor voluntad política de los gobernantes para resolver los problemas esenciales que pesan diariamente sobre el pueblo panameño, como son la falta de agua, el transporte público, un trabajo digno y buena educación.
Manifestó también que el Papa Juan Pablo II nos exhorta al apego al derecho internacional y a las instituciones creadas para salvaguardar la convivencia pacífica entre los hombres y que los estados no pueden estar por encima de los derechos inalienables de cada persona.
Hanssens expresó la necesidad de que el derecho internacional sea aplicado, no sólo frente a la guerra, sino también en los derechos humanos, en las relaciones económicas y comerciales más justas en el mundo.