default

Visión geográfica


Recientemente he leído en artículos, fundamentos muy bien cimentados, y demás explicaciones de prestigiosos profesionales panameños dando valiosas opiniones acerca de los crecientes problemas del crecimiento urbano y la insuficiencia de los servicios públicos que afronta la ciudad de Panamá, dificultades que lamentablemente se agudizan día a día y que evidencian una insuficiencia notable de planificación urbana. De estas opiniones, con algunas estoy de acuerdo, con otras no, pues, aunque representan enfoques muy atinados propios de sus disciplinas, no logran conjugar una visión geográfica la cual tiene como originalidad entrelazar, unir y relacionar variables del paisaje con elementos humanos y sus actividades particulares.
La ciudad de Panamá, que a partir del lugar de su génesis, es decir, su centro administrativo, comercial y financiero; ha ido expandiéndose en forma contínua hacia el oeste y noreste (Arraiján, La Chorrera, Colón, Tocumen y Pacora) y limitada al norte y al sur por áreas naturales lo que ha determinado un modelo de crecimiento lineal alargado que no favorece en manera alguna el desplazamiento diario de las áreas suburbanas con vocación residencial con sus masas de trabajadores hacia el centro comercial y de servicios.
Como residente de toda una vida en esta ciudad creo conveniente señalar que algunos de estos problemas, que están deteriorando en forma progresiva la calidad de vida en esta ciudad, están íntimamente relacionados con carencias en la implementación de su planificación expuesta a juicio de la ciudadanía a fuertes presiones particulares de grupos con intereses poderosos que dan al traste con alguna que otra buena intención de las autoridades de establecer orden y eficiencia. Es necesario hacer hincapié que una región metropolitana con una infraestructura recargada y obsoleta no soportará el peso de un crecimiento económico que se prevé fuerte, más bien será un obstáculo para ello.
La carencia de nuevas vías de comunicación de programas ambiciosos de ampliación de la red vial actual, la tardanza en implementar medios de transporte novedosos y civilizar la barbarie actual, aunados al aumento en la densidad de población y de automóviles en una ciudad que se ha erizado de rascacielos que se ocultan y absorben su imagen unos a otros (pues debe respetarse una servidumbre prudente entre ellos) están de manera gradual deteriorando nuestra calidad de vida y desvalorando la imagen de nuestra ciudad.
En igual sentido no creo conveniente la concepción de una ciudad compacta y apiñada, no por falta de tecnología para organizar bien el espacio, sino porque ésta debe ser habitada necesariamente por una sociedad "bien educada" que se haya superado moral y espiritualmente lo que evitaría a su vez la hecatombe delictiva actual, pues las ciudades contemporáneas, deben, se supone, representar el resumen del refinamiento espiritual, científico y material alcanzado por el hombre a través de siglos de evolución hacia la civilización.
Además, creo conveniente y beneficioso para la región metropolitana escoger una forma de urbanismo claro que dé como argumento u objetivo cimero mejorar la calidad de vida, no sólo de algunos privilegiados, sino de todos los habitantes y lograr un desenvolvimiento eficaz en sus actividades; aprovechar el crecimiento alargado uniendo sus distantes sectores por suficientes y amplias vías, además de medios de transporte dignos con el objetivo de lograr un tráfico fluido y continuo que deje atrás las miles de horas de trabajo que se pierden y que disminuyen la productividad y eficiencia del cada vez más empobrecido trabajador panameño.
Todo se hace de acuerdo y en la medida de nuestra fe. Dios actuará en usted si cree ardientemente en sus metas y pone los medios adecuados para alcanzarlas. Todo es cuestión de fe, de creer intensamente. Crea intensamente y Dios hará maravillas en su vida. Recuerde que el Señor lo ama, está siempre con usted y con Dios, que es amor, ¡Usted será invencible!
Se trataron especialidades como medicina general, medicina interna, pediatría, así como, toma de presión, cirugía y odontología.
La gira incluyó varias especialidades médicas.
  • En áreas de difícil acceso e indígena el 90% de la población es pobre.

  • Uno de cada tres niños pobres está desnutrido.

  • Los niveles de desnutrición oscilan entre el 0 y el 72.3% en San Blas.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América