Visión y síntesis programática
En el momento histórico que vive Panamá convergen situaciones y acontecimientos, algunos propios de la época actual y otros productos de descuidos e incapacidades de conductas pasadas, coincidentes con decisiones exógenas contemporáneas fuera de nuestro control y difíciles de ignorar. Para ser modernos en el concierto global y tener éxito en nuestras empresas, esos aconteceres obligan a guardar un comportamiento austero y progresista, como país de economía emergente, y ponderar con visión el panorama general en que estamos insertados.
Algunas de aquellas situaciones tienen sus efectos sobre la vida nacional, y con seguridad las tendremos que confrontar tarde o temprano para encauzar nuestro futuro. Entre ellas:
1. El cuadro institucional es obsoleto para responder a las exigencias de los tiempos. Es costoso por su excesivo recargo burocrático y ha demostrado ser poco efectivo en las ejecutorias. La ausencia de una estructura para encauzar acciones complementarias en la búsqueda de objetivos vitales, es evidente. La corrupción reconocida -por incapacidad, malversión, despilfarro, nepotismo, amiguismo, grupismo o gremismo- al quedar impune, estimula mayores actos de corrupción, restringe la capacidad para disminuir los problemas que se están llamando a atender y en su curso desmoraliza al buen funcionario.
2. El elevado costo de aquella burocracia, sumado al alto nivel del servicio anual de una deuda total de más de B/. 8.5 mil millones -desproporcional para un país de apenas 2.8 millones de habitantes- absorben la casi totalidad del presupuesto nacional; es improductiva en proporción significativa. Así, Panamá entra en un círculo vicioso al tener que recurrir a nuevos endeudamientos que se canalizan en actividades, a través de una estructura institucional cuestionable en términos de productividad.
3. Los avances de la tecnología introducen nuevos panoramas que requieren ponderación, por los efectos que tienen o pudieran tener sobre actividades importantes de la economía nacional. La Zona Libre de Colón (ZLC), que funcionó por años sin competencia externa, ha visto disminuir sus operaciones por situaciones internas de algunos países usuarios importantes. Otros países cuentan con facilidades propias y se anuncian propuestas para el establecimiento de nuevas instalaciones. Por otro lado, muchas transacciones se vienen realizando por Internet directamente y requieren poco o nada de los servicios de zonas francas.
4. La Autoridad del Canal se aboca a la realización de cuantiosas inversiones para adecuar la vía al tránsito de los buques PANAMAX, cuyo número aumentará durante los próximos años. Los costos de operación y de mantenimiento de la vía son elevados y constantes; por edad de la infraestructura física, estos costos podrían aumentar. El desvío de parte de volumen de tránsito por otras rutas internacionales potenciales -canales secos- podría tener el efecto de disminuir el nivel de beneficios que genera el Canal. Esto va a suceder en nuestro propio territorio con la reconstrucción de la vía ferroviaria y la construcción de la autopista, ambas transístmicas, que facilitarán el transporte de carga desde los puertos de Cristóbal y Balboa y de la ZLC, todos en manos privadas. De ser así, ¿cuál sería el volumen crítico de operaciones del Canal para generar adecuados niveles de beneficios, teniendo presente que los aumentos de peajes serían limitados por competencia? ¿Hasta qué nivel requeriría de subsidios para continuar sus operaciones?.
5. Se anuncia la construcción de obras a costos millonarios en el área metropolitana, que con seguridad incrementará la ola migratoria de otros sectores del país. Sólo Arraiján triplicó su población en 10 años por ese fenómeno, y muchas comunidades del área viven hacinadas sin contar con los servicios básicos. Incrementa la desnutrición, reaparecen viejas enfermedades, se multiplican los males sociales, y se perciben desórdenes de todo orden en el desenvolvimiento cotidiano.
6. Recientemente Panamá fue incluida en listas negras por supuestas debilidades del centro bancario en el control del lavado de dinero y la evasión fiscal, y por narcotráfico. Aunque injusto, esto es perjudicial desde todo punto de vista. En una comunidad mundial en que se toman medidas cada vez más estrictas para fortalecer las relaciones entre países del mundo civilizado y para frenar la corrupción generalizada de incalculables proporciones, las acciones y las disposiciones tienen que ser efectivas y transparentes. Las ventajas que ha venido disfrutando Panamá a través de su centro bancario y por el uso del dólar como circulante libre, ya son prácticas en otros países. La tendencia expansiva de estas ventajas podría afectar nuestros intereses para atraer mayores inversiones de capital extranjero.
7. Medidas tomadas para disminuir los aranceles de productos agropecuarios, a pesar de las disposiciones correctivas algunas empresas aún no se recuperan, otras han desaparecido. La desaceleración de la economía está afectando a numerosas empresas que han anunciado reducciones sensibles en sus operaciones. El flujo de turistas disminuye, los hoteles registran bajas tasas de ocupación, el desempleo aumenta y por consiguiente la pobreza, aunque se pregone distinto. ¿Será consecuencia de políticas pasadas? ¿De la aplicación tardía del programa de gobierno actual? ¿O de un exceso de optimismo? Lo cierto es que la rápida evolución tecnológica demanda una revisión cuidadosa de las ventajas relativas de la posición geográfica de Panamá.
8. Todas las actividades económicas -públicas y privadas- a lo largo y ancho del territorio nacional, no han sido suficientes para generar el número de empleos requeridos para satisfacer la demanda actual que aumenta cada año con las nuevas unidades que se van sumando al mercado laboral. Una alta proporción de los servicios básicos son deficientes y los problemas socioeconómicos se multiplican. El país está clamando por un nuevo enfoque derivado de una amplia visión, para definir los grandes objetivos en consenso con los brazos políticos, el sector privado y las fuerzas vivas del país, y proyectarnos en el largo plazo. Dentro de este contexto se derivaría una síntesis programática con definiciones prioritarias y geográficas, coherentes y sostenibles al margen de las improvisaciones que sólo han servido para despilfarrar recursos millonarios de las escuálidas disponibilidades del país. Es hora de ver el presente a la luz del pasado, pero en términos del futuro, en el marco de disposiciones jurídicas pragmáticas, de estricto cumplimiento, con premio a la ética y a la eficiencia y castigo severo a la corrupción.
9. En la cruzada, la participación de las comunidades es esencial. Hoy día nadie en su sano juicio las margina de participar en su propio desarrollo. Esto es ya una lección universal fundamental. Los gobiernos centrales complementan sus esfuerzos cuando los recursos son insuficientes. Las iniquidades de hoy confirman lo poco efectivo de los remedios del pasado, hacen urgente el restablecimiento de la fe y la confianza del panameño/a, para recuperar la justicia social que todos anhelamos. El éxito de las comunidades es vital para el éxito de los programas de los propios gobiernos de turno.
Algunas de aquellas situaciones tienen sus efectos sobre la vida nacional, y con seguridad las tendremos que confrontar tarde o temprano para encauzar nuestro futuro. Entre ellas:
1. El cuadro institucional es obsoleto para responder a las exigencias de los tiempos. Es costoso por su excesivo recargo burocrático y ha demostrado ser poco efectivo en las ejecutorias. La ausencia de una estructura para encauzar acciones complementarias en la búsqueda de objetivos vitales, es evidente. La corrupción reconocida -por incapacidad, malversión, despilfarro, nepotismo, amiguismo, grupismo o gremismo- al quedar impune, estimula mayores actos de corrupción, restringe la capacidad para disminuir los problemas que se están llamando a atender y en su curso desmoraliza al buen funcionario.
2. El elevado costo de aquella burocracia, sumado al alto nivel del servicio anual de una deuda total de más de B/. 8.5 mil millones -desproporcional para un país de apenas 2.8 millones de habitantes- absorben la casi totalidad del presupuesto nacional; es improductiva en proporción significativa. Así, Panamá entra en un círculo vicioso al tener que recurrir a nuevos endeudamientos que se canalizan en actividades, a través de una estructura institucional cuestionable en términos de productividad.
3. Los avances de la tecnología introducen nuevos panoramas que requieren ponderación, por los efectos que tienen o pudieran tener sobre actividades importantes de la economía nacional. La Zona Libre de Colón (ZLC), que funcionó por años sin competencia externa, ha visto disminuir sus operaciones por situaciones internas de algunos países usuarios importantes. Otros países cuentan con facilidades propias y se anuncian propuestas para el establecimiento de nuevas instalaciones. Por otro lado, muchas transacciones se vienen realizando por Internet directamente y requieren poco o nada de los servicios de zonas francas.
4. La Autoridad del Canal se aboca a la realización de cuantiosas inversiones para adecuar la vía al tránsito de los buques PANAMAX, cuyo número aumentará durante los próximos años. Los costos de operación y de mantenimiento de la vía son elevados y constantes; por edad de la infraestructura física, estos costos podrían aumentar. El desvío de parte de volumen de tránsito por otras rutas internacionales potenciales -canales secos- podría tener el efecto de disminuir el nivel de beneficios que genera el Canal. Esto va a suceder en nuestro propio territorio con la reconstrucción de la vía ferroviaria y la construcción de la autopista, ambas transístmicas, que facilitarán el transporte de carga desde los puertos de Cristóbal y Balboa y de la ZLC, todos en manos privadas. De ser así, ¿cuál sería el volumen crítico de operaciones del Canal para generar adecuados niveles de beneficios, teniendo presente que los aumentos de peajes serían limitados por competencia? ¿Hasta qué nivel requeriría de subsidios para continuar sus operaciones?.
5. Se anuncia la construcción de obras a costos millonarios en el área metropolitana, que con seguridad incrementará la ola migratoria de otros sectores del país. Sólo Arraiján triplicó su población en 10 años por ese fenómeno, y muchas comunidades del área viven hacinadas sin contar con los servicios básicos. Incrementa la desnutrición, reaparecen viejas enfermedades, se multiplican los males sociales, y se perciben desórdenes de todo orden en el desenvolvimiento cotidiano.
6. Recientemente Panamá fue incluida en listas negras por supuestas debilidades del centro bancario en el control del lavado de dinero y la evasión fiscal, y por narcotráfico. Aunque injusto, esto es perjudicial desde todo punto de vista. En una comunidad mundial en que se toman medidas cada vez más estrictas para fortalecer las relaciones entre países del mundo civilizado y para frenar la corrupción generalizada de incalculables proporciones, las acciones y las disposiciones tienen que ser efectivas y transparentes. Las ventajas que ha venido disfrutando Panamá a través de su centro bancario y por el uso del dólar como circulante libre, ya son prácticas en otros países. La tendencia expansiva de estas ventajas podría afectar nuestros intereses para atraer mayores inversiones de capital extranjero.
7. Medidas tomadas para disminuir los aranceles de productos agropecuarios, a pesar de las disposiciones correctivas algunas empresas aún no se recuperan, otras han desaparecido. La desaceleración de la economía está afectando a numerosas empresas que han anunciado reducciones sensibles en sus operaciones. El flujo de turistas disminuye, los hoteles registran bajas tasas de ocupación, el desempleo aumenta y por consiguiente la pobreza, aunque se pregone distinto. ¿Será consecuencia de políticas pasadas? ¿De la aplicación tardía del programa de gobierno actual? ¿O de un exceso de optimismo? Lo cierto es que la rápida evolución tecnológica demanda una revisión cuidadosa de las ventajas relativas de la posición geográfica de Panamá.
8. Todas las actividades económicas -públicas y privadas- a lo largo y ancho del territorio nacional, no han sido suficientes para generar el número de empleos requeridos para satisfacer la demanda actual que aumenta cada año con las nuevas unidades que se van sumando al mercado laboral. Una alta proporción de los servicios básicos son deficientes y los problemas socioeconómicos se multiplican. El país está clamando por un nuevo enfoque derivado de una amplia visión, para definir los grandes objetivos en consenso con los brazos políticos, el sector privado y las fuerzas vivas del país, y proyectarnos en el largo plazo. Dentro de este contexto se derivaría una síntesis programática con definiciones prioritarias y geográficas, coherentes y sostenibles al margen de las improvisaciones que sólo han servido para despilfarrar recursos millonarios de las escuálidas disponibilidades del país. Es hora de ver el presente a la luz del pasado, pero en términos del futuro, en el marco de disposiciones jurídicas pragmáticas, de estricto cumplimiento, con premio a la ética y a la eficiencia y castigo severo a la corrupción.
9. En la cruzada, la participación de las comunidades es esencial. Hoy día nadie en su sano juicio las margina de participar en su propio desarrollo. Esto es ya una lección universal fundamental. Los gobiernos centrales complementan sus esfuerzos cuando los recursos son insuficientes. Las iniquidades de hoy confirman lo poco efectivo de los remedios del pasado, hacen urgente el restablecimiento de la fe y la confianza del panameño/a, para recuperar la justicia social que todos anhelamos. El éxito de las comunidades es vital para el éxito de los programas de los propios gobiernos de turno.