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Visita Ilustre


Durante el fin de la semana pasada y principios de ésta fue honrada la comunidad creyente panameña con la visita del más ilustre de los prelados de la Iglesia Ortodoxa, su Toda Santidad Bartolomé, Arzobispo de Constatinopla, Nueva Roma y Patriarca Ecuménico, conocido entre nosotros como el Papa Griego.
Aun cuando fue invitado por el gobierno del presidente Martín Torrijos, tratándose de un representante de la Iglesia cristiana, era indudable que la Iglesia cristiana católica y el Comité Ecuménico asumieran este gesto como algo propio. Por eso hubo intercambios protocolares y sociales entre los visitantes y los locales. Vino una comitiva integrada además del Patriarca de Constatinopla, el Patriarca de Estonia, y los arcedianos de México, Panamá, dos archidiáconos, y otros
La lengua que utilizamos para comunicarnos personalmente fue el inglés, ya que todo su despliegue litúrgico fue en griego moderno. Ciertamente, este factor le restó más espontaneidad a la comunicación.
Me comentaba un personaje que ha trabajado mucho por la Iglesia católica y que representó a Panamá por algún tiempo en la península helénica, lamentaba la no tan nutrida asistencia al acto celebrado en la Catedral Metropolitana, a la cual asistió en forma notoria el Colegio Saint Marys, ya que el resto de los colegios católicos está en vacaciones o en campamentos de verano o en el servicio social, haciendo patria, como que tampoco las parroquias se sintieron aludidas o reflejaron poco interés por el afán ecuménico, labor un tanto difícil en nuestro medio, pues poco a poco se van superando ciertas actitudes hostiles del pasado y no se ha difundido mucho el conocimiento de las otras religiones.
Bartolomé es el Patriarca de Constantinopla que venía en una gira por ciertos países de Latinamérica, animando las comunidades helénicas numerosas que arraigadas en nuestros países, le profesan lealtad como Superior religioso.
Constantinopla, que hoy ya no existe sino que en su lugar fue la capital del Imperio Bizantino luego de la caída del imperio romano en el siglo V y hoy Estambul, capital de Turquía. Constantinopla es un nombre muy importante en la historia de la Iglesia de los primeros siglos. De hecho, en la historia de los concilios ecuménicos, cuatro concilios de Constantinopla contamos, concretamos el segundo concilio ecuménico, fue el primero de Constantinopla. El primero fue en contra las herejías del Obispo Arrio y Apolinar.
Dominicalmente en la Eucaristía profesamos nuestra fe por medio del Simbolo Niceno Constantinopolitano. Así que la presencia de este personaje para nosotros era verdaderamente histórica. No creemos que con anterioridad nos hubiera visitado una autoridad de tal magnitud.
El último en el tiempo de los grandes patriarcados que se le concedió primacía de honor luego de Roma, "porque Constantinopla es la Nueva Roma", la ciudad más importante del imperio, cuando todavía era un Obispado, sus poderes se extendieron grandemente y fueron considerados patriarcales por el Concilio de Calcedonia en el canon 28, pero este segundo lugar fue largamente repudiado por Roma y no fue reconocido oficialmene, sino hasta el Concilio Lateranense en 1215. Antes de esta fecha, Constantinopla había llegado a ser de hecho el gran poder eclesiástico del Oriente, imponiendo sus liturgias a los otros patriarcados ortodoxos y fue tan poderosa que los arrastró a todo a un cisma durante las edades medias, formando lo que hoy conocemos como la Iglesia Ortodoxa. Luego de la caída de la ciudad por bajo los turcos en 1453 y el colapso de la corta reunión con Roma efectuada en Florencia, los Patriarcas del Constantinopla casi tuvieron éxito en extender su jurisdicción sobre toda la iglesia, pero eventualmente su inmenso patriarcado empezó a colapsar ya que Rusia se independizó, en 1389, Grecia en 1833, Bulgaria en 1870, Serbia en 1879, Rumania en 1885, Albania en 1822 y así otros. Hoy día el Patriarca de Constantinopla es el Superior Religioso de 217, .522, 000 de feligreses.

Constantinopla es un nombre muy importante en la historia de la Iglesia de los primeros siglos.
Según la consultora, los panameños sólo necesitan la tarjeta de turismo cuyo valor es de B/. 10.00 y sacar el pasaporte, con todos los papeles en regla, igualmente para los extranjeros que desean viajar a la ciudad de Panamá.

Arrecifes y fondos coralinos aún por descubrir guarda la paradisíaca isla, en la cual se encuentran barracudas, delfines, tortugas, pargos, pulpos y erizos.
La historia de la Isla de San Andrés arranca durante el cuarto viaje de Cristóbal Colón y que teje a su paso, una madeja de conquistas y reconquistasSu belleza sin embargo, no bastó para despertar el interés de los españoles que, enceguecidos por su avidez de oro, ausente de las entrañas de la isla, la dejaron a merced de otros conquistadores de otros mundos. Llegaron después los holandeses, que también la admiraron y la abandonaron pronto.

101 años de Panamá América

 
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