¡Viva Panamá!
CREO comprender por qué los partidos políticos existentes andan en un proselitismo interminable, a pesar de que faltan unos cuatro años para que se celebren las próximas elecciones presidenciales. No necesariamente estoy de acuerd, pero entiendo cómo es la naturaleza humana y, peor, cómo son los políticos ambiciosos, con o sin razón. Lo que no puedo aceptar es que el proselitismo de marras tenga como trasfondo impulsar la candidatura de ciertas personas, decentes, pícaras o no, aprovechándose del sistema que tenemos, dominado por unos pocos y visto con injusta indiferencia por la mayoría de los ciudadanos.
Hay un posible candidato que se mueve y manipula de tal forma que los medios le dan propaganda gratis, algunos sin querer y otros a propósito. Para mí ese candidato todos debemos ignorarlo y dejarlo sólo en su esquina contando su fortuna, la cual lo más probable que adquirió ilícitamente o a través de triquiñuelas y picardías. Lo menos que debería hacer es pagar por la propaganda. Pero bueno, cada cual tiene su manera de pensar, por no decir su estrategia y formas tácticas de ganarse el premio cumbre. Me resulta incómodo señalar, porque es una verdad de Perogrullo, que los partidos de oposición deben estar haciendo lo indecible por mantener la mayor unidad posible, sin desviarse en apoyos a candidatos que de salida son perdedores o que buscan su beneficio personal y no el de la patria. Me temo que seguiré hablando sobre este asunto en el más allá con algunos de los amigos independientes que no sienten vergüenza en hablar en términos patrióticos todos los días del año y no sólo en la semana de la patria que, en última instancia, si no existiera, reduciría a su mínima expresión el uso de la palabra "Patria", la cual encierra sublimidad superior.
Continúo sintiendo la mortificante percepción de que se está esperando la coyuntura oportuna para volver a instaurar el militarismo en nuestra patria. La manera no la sé. Pero sospecho que los ejercicios para "proteger" nuestro canal del terrorismo, en los cuales participan ejércitos de países hermanos y los pocos "policías" con que cuenta Panamá, es una de las tácticas. Y cuando calculo que el coloso tiene grupos de operaciones especiales en múltiples áreas del mundo, supuestamente para prevenir los actos de terrorismo, entonces me preocupo por la visita del presidente norteño porque una íntima relación con éste significa dinero para los que más tienen. Somos un ínfimo punto en el mapa y nuestra escasa potencia económica y militar así lo subrayan. Por lo tanto, una visita por un funcionario como el citado debe ponernos a pensar y principalmente a temblar.
Tenemos problemas profundos que debemos estar atacando con fuerza y con mucha perseverancia: la corrupción, la dudosa separación de los poderes del Estado, el posible colapso de nuestro sistema de seguridad social, la miseria, la pobreza. De modo que dentro de este marco general nos debe preocupar muchísimo que recibamos consejos de funcionarios extranjeros, cuyos países no se destacan por su moral y ética. Quizás a uno de estos destacados personeros debían aplicarle un abrazo de "mafá" -como ocurrió durante la visita del presidente Bush, padre- si es que no van demostrar con hechos que tienen en mente el ayudarnos a salir de los huecos que arriba señalo. Porque su trayectoria no es motivo de regocijo y de aplausos, por decir lo menos. Voy a dejarlo ahí. Deseo felicitar a mis compatriotas que sin egoísmos de ninguna especie celebran la semana de la Patria y creen de verdad que ella está más cerca del cielo que de la tierra y que guardan un altar muy especial en su alma, su corazón, en fin, en todo su ser dedicado a ella. Todos al unísono debemos exclamar, ¡Panamá te queremos y te seremos siempre fieles!
(evite estacionarse cerca de arbustos o cerca de esquinas oscuras, elija lugares con buena iluminación)
Hay un posible candidato que se mueve y manipula de tal forma que los medios le dan propaganda gratis, algunos sin querer y otros a propósito. Para mí ese candidato todos debemos ignorarlo y dejarlo sólo en su esquina contando su fortuna, la cual lo más probable que adquirió ilícitamente o a través de triquiñuelas y picardías. Lo menos que debería hacer es pagar por la propaganda. Pero bueno, cada cual tiene su manera de pensar, por no decir su estrategia y formas tácticas de ganarse el premio cumbre. Me resulta incómodo señalar, porque es una verdad de Perogrullo, que los partidos de oposición deben estar haciendo lo indecible por mantener la mayor unidad posible, sin desviarse en apoyos a candidatos que de salida son perdedores o que buscan su beneficio personal y no el de la patria. Me temo que seguiré hablando sobre este asunto en el más allá con algunos de los amigos independientes que no sienten vergüenza en hablar en términos patrióticos todos los días del año y no sólo en la semana de la patria que, en última instancia, si no existiera, reduciría a su mínima expresión el uso de la palabra "Patria", la cual encierra sublimidad superior.
Continúo sintiendo la mortificante percepción de que se está esperando la coyuntura oportuna para volver a instaurar el militarismo en nuestra patria. La manera no la sé. Pero sospecho que los ejercicios para "proteger" nuestro canal del terrorismo, en los cuales participan ejércitos de países hermanos y los pocos "policías" con que cuenta Panamá, es una de las tácticas. Y cuando calculo que el coloso tiene grupos de operaciones especiales en múltiples áreas del mundo, supuestamente para prevenir los actos de terrorismo, entonces me preocupo por la visita del presidente norteño porque una íntima relación con éste significa dinero para los que más tienen. Somos un ínfimo punto en el mapa y nuestra escasa potencia económica y militar así lo subrayan. Por lo tanto, una visita por un funcionario como el citado debe ponernos a pensar y principalmente a temblar.
Tenemos problemas profundos que debemos estar atacando con fuerza y con mucha perseverancia: la corrupción, la dudosa separación de los poderes del Estado, el posible colapso de nuestro sistema de seguridad social, la miseria, la pobreza. De modo que dentro de este marco general nos debe preocupar muchísimo que recibamos consejos de funcionarios extranjeros, cuyos países no se destacan por su moral y ética. Quizás a uno de estos destacados personeros debían aplicarle un abrazo de "mafá" -como ocurrió durante la visita del presidente Bush, padre- si es que no van demostrar con hechos que tienen en mente el ayudarnos a salir de los huecos que arriba señalo. Porque su trayectoria no es motivo de regocijo y de aplausos, por decir lo menos. Voy a dejarlo ahí. Deseo felicitar a mis compatriotas que sin egoísmos de ninguna especie celebran la semana de la Patria y creen de verdad que ella está más cerca del cielo que de la tierra y que guardan un altar muy especial en su alma, su corazón, en fin, en todo su ser dedicado a ella. Todos al unísono debemos exclamar, ¡Panamá te queremos y te seremos siempre fieles!
(evite estacionarse cerca de arbustos o cerca de esquinas oscuras, elija lugares con buena iluminación)