Vivienda, un bien necesario
En tiempos muy remotos hombres, mujeres, niños (as) y ancianos (as) necesariamente buscaron refugio en cuevas, ya que el vivir y dormir al aire libre era un peligro y muy molestoso por las inclemencias del tiempo. Es así que, desde la aparición del hombre y mujer el globo terráqueo, se acostumbró a morar bajo un techo y posteriormente ponerle a ese techo cuatro paredes. Recién el siglo pasado, es que hace su aparición en el escenario mundial la luz y el teléfono, siendo así, que sin la electricidad y el mundo de las comunicaciones por teléfono, el hombre y mujer han vivido mucho más tiempo, y sin muchas preocupaciones, pero sin vivienda, consideramos que nunca.
En pleno siglo XXI se pretende dejar sin vivienda o enviar a las cavernas a casi 180,000 panameños(as), ya que el aceptar el Gobierno Nacional las "malas" intenciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) de cerrar el Banco Hipotecario Nacional (BHN), esos miles de panameños(as) con ingresos bajos de menos de B/.499.00 por mes, nunca podrán tener una vivienda propia y digna, pues en la Banca Privada no tienen cabida. Veamos ¿Por qué?. Según la Contraloría General de la República de Panamá, en 1997 había 151,831 empleados del sector privado y 94,637 del sector público que devengaban un salario mensual entre B/.200.00 y B/.499.99. En el 2000 la precariedad ha aumentado.
El jueves 13 de mayo de 1999, La Estrella de Panamá entrevista a Emy de Cartin, gerente de Hipotecas del Banco General, S.A., en donde la Licda. Cartin expresa: "Si le pedimos a una persona que su ingreso mínimo sea de 500 balboas para una residencia, con la nueva disposición (Ley renovada de Intereses preferenciales durante el gobierno del Toro) no podrían comprar la casa de sus sueños".
Voy a suponer que la vivienda "de sus sueños" sea de un valor de B/.25,000.00 (Veinticinco mil balboas), ya que según cuadro comparativo adjunto a la misma entrevista, sin la ley de intereses preferenciales el o los clientes tendrían que devengar un ingreso familiar de B/.700.00 por mes y aplicando la Ley el ingreso familiar exigido sería de B/.476.00 por mes. Pero hay que tener presente que "la ley que fija el subsidio no es de carácter permanente, tiene vigencia limitada en el tiempo", por lo cual pasado los primeros cinco o diez años, los clientes pagarán la tasa de intereses normal que mantiene el Banco escogido para realizar la transacción hipotecaria.
En marzo del 99 la tasa de referencia bancaria ascendía a 10.5% por lo cual la tasa efectiva preferencial sería de 7.5% que pagarían los clientes en sus primeros cinco o diez años, pero pasados esos años, el interés a pagar se elevaría al interés en el mercado hipotecario, a saber: Banco del Istmo 9.5%, Banco General 9%, Banvivienda 11%, Bipan 11.5%, Chase Bank (HSBC) 10%, Panaban 10%, Pribanco 9.5%, Caja de Ahorros 10.5% y Banco Nacional de Panamá 9%, según informe de enero de 1998. Todos estos intereses deben haber subido.
Lo anterior quiere decir que solamente mientras la Ley de Intereses Preferenciales esté vigente, panameños(as) con ingresos de menos de B/.500.00 por mes, pueden obtener financiamiento en la Banca Privada. ¿Qué pasa cuando se vencen esos 5 ó 10 años de vigencia de los intereses preferenciales? Los bancos privados elevan la tasa de interés a sus clientes y por supuesto la mensualidad a pagar aumenta, la cual puede ser absorbida por unos pocos, pero la gran mayoría se ven en apuros y muchos han trasladado su préstamos hipotecario al BHN para acogerse a la tasa de interés de este que es del 9%, muy a pesar que en 1998 algunos Bancos Privados del sistema tenían una tasa de interés del 9%.
Por otro lado son más los panameños(as) que desean una vivienda de menos de B/.15,000.00 (quince mil balboas), ya que son los más necesitados, pero si el Banco Nacional de Panamá tiene como monto mínimo de financiamiento B/,15,000.00 en 25 años, ¿qué podemos esperar de la política de financiamiento de los Bancos Privados?.
Es así, que la única institución bancaria que puede otorgar préstamos hipotecarios a la clase media baja es el Banco Hipotecario Nacional (BHN), y hasta un plazo máximo de 30 años. Por otro lado, como la Ley de Intereses Preferenciales es para casas nuevas solamente y no aplica para casas de segunda, es la razón por la cual se ve por todo lo ancho y largo del istmo panameño letreros "se vende", y si cierran el BHN las personas que podrían obtener financiamiento con este banco del Estado no podrán lograr el mismo, y por ende no vivir en su casa soñada. Además, qué trauma tendrá el sector construcción y por ende los necesitados de una vivienda, cuando la Ley de intereses preferenciales venza y no sea renovada.
¿Qué pasará con 632 familias de la provincia de Panamá que viven en casas condenadas y 910 en casas abandonadas? ¿Dónde y cuándo lograrán financiamiento, si el BHN deja de existir?. Sin querer hace propaganda gratis, por algo será que RAENCO, empresa localizada en la Transístmica, está vendiendo casitas de juguete, muñecas o de mascotas a B/.599.00, porque estas serían las únicas a las cuales las clases bajas podrían tener acceso, por su bajo precio y fácil financiamiento, si el Banco Hipotecario Nacional es clausurado. Es así que sería un absurdo total cerrar el BHN. Estamos muy de acuerdo en que el gobierno deberá tomar acciones para hacer que el BHN funcione con mucha mayor eficiencia, tal como lo estipula el contrato del préstamo 949 firmado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)y así mismo sus funcionarios y clientes poner de su parte para que el BHN no sea cerrado.
En pleno siglo XXI se pretende dejar sin vivienda o enviar a las cavernas a casi 180,000 panameños(as), ya que el aceptar el Gobierno Nacional las "malas" intenciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) de cerrar el Banco Hipotecario Nacional (BHN), esos miles de panameños(as) con ingresos bajos de menos de B/.499.00 por mes, nunca podrán tener una vivienda propia y digna, pues en la Banca Privada no tienen cabida. Veamos ¿Por qué?. Según la Contraloría General de la República de Panamá, en 1997 había 151,831 empleados del sector privado y 94,637 del sector público que devengaban un salario mensual entre B/.200.00 y B/.499.99. En el 2000 la precariedad ha aumentado.
El jueves 13 de mayo de 1999, La Estrella de Panamá entrevista a Emy de Cartin, gerente de Hipotecas del Banco General, S.A., en donde la Licda. Cartin expresa: "Si le pedimos a una persona que su ingreso mínimo sea de 500 balboas para una residencia, con la nueva disposición (Ley renovada de Intereses preferenciales durante el gobierno del Toro) no podrían comprar la casa de sus sueños".
Voy a suponer que la vivienda "de sus sueños" sea de un valor de B/.25,000.00 (Veinticinco mil balboas), ya que según cuadro comparativo adjunto a la misma entrevista, sin la ley de intereses preferenciales el o los clientes tendrían que devengar un ingreso familiar de B/.700.00 por mes y aplicando la Ley el ingreso familiar exigido sería de B/.476.00 por mes. Pero hay que tener presente que "la ley que fija el subsidio no es de carácter permanente, tiene vigencia limitada en el tiempo", por lo cual pasado los primeros cinco o diez años, los clientes pagarán la tasa de intereses normal que mantiene el Banco escogido para realizar la transacción hipotecaria.
En marzo del 99 la tasa de referencia bancaria ascendía a 10.5% por lo cual la tasa efectiva preferencial sería de 7.5% que pagarían los clientes en sus primeros cinco o diez años, pero pasados esos años, el interés a pagar se elevaría al interés en el mercado hipotecario, a saber: Banco del Istmo 9.5%, Banco General 9%, Banvivienda 11%, Bipan 11.5%, Chase Bank (HSBC) 10%, Panaban 10%, Pribanco 9.5%, Caja de Ahorros 10.5% y Banco Nacional de Panamá 9%, según informe de enero de 1998. Todos estos intereses deben haber subido.
Lo anterior quiere decir que solamente mientras la Ley de Intereses Preferenciales esté vigente, panameños(as) con ingresos de menos de B/.500.00 por mes, pueden obtener financiamiento en la Banca Privada. ¿Qué pasa cuando se vencen esos 5 ó 10 años de vigencia de los intereses preferenciales? Los bancos privados elevan la tasa de interés a sus clientes y por supuesto la mensualidad a pagar aumenta, la cual puede ser absorbida por unos pocos, pero la gran mayoría se ven en apuros y muchos han trasladado su préstamos hipotecario al BHN para acogerse a la tasa de interés de este que es del 9%, muy a pesar que en 1998 algunos Bancos Privados del sistema tenían una tasa de interés del 9%.
Por otro lado son más los panameños(as) que desean una vivienda de menos de B/.15,000.00 (quince mil balboas), ya que son los más necesitados, pero si el Banco Nacional de Panamá tiene como monto mínimo de financiamiento B/,15,000.00 en 25 años, ¿qué podemos esperar de la política de financiamiento de los Bancos Privados?.
Es así, que la única institución bancaria que puede otorgar préstamos hipotecarios a la clase media baja es el Banco Hipotecario Nacional (BHN), y hasta un plazo máximo de 30 años. Por otro lado, como la Ley de Intereses Preferenciales es para casas nuevas solamente y no aplica para casas de segunda, es la razón por la cual se ve por todo lo ancho y largo del istmo panameño letreros "se vende", y si cierran el BHN las personas que podrían obtener financiamiento con este banco del Estado no podrán lograr el mismo, y por ende no vivir en su casa soñada. Además, qué trauma tendrá el sector construcción y por ende los necesitados de una vivienda, cuando la Ley de intereses preferenciales venza y no sea renovada.
¿Qué pasará con 632 familias de la provincia de Panamá que viven en casas condenadas y 910 en casas abandonadas? ¿Dónde y cuándo lograrán financiamiento, si el BHN deja de existir?. Sin querer hace propaganda gratis, por algo será que RAENCO, empresa localizada en la Transístmica, está vendiendo casitas de juguete, muñecas o de mascotas a B/.599.00, porque estas serían las únicas a las cuales las clases bajas podrían tener acceso, por su bajo precio y fácil financiamiento, si el Banco Hipotecario Nacional es clausurado. Es así que sería un absurdo total cerrar el BHN. Estamos muy de acuerdo en que el gobierno deberá tomar acciones para hacer que el BHN funcione con mucha mayor eficiencia, tal como lo estipula el contrato del préstamo 949 firmado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)y así mismo sus funcionarios y clientes poner de su parte para que el BHN no sea cerrado.