Voluntariado Cruzrojista
El 5 de diciembre es una fecha que para muchos pasa inadvertida, pero que reviste gran importancia para nosotros, los que hemos encontrado en el voluntariado mas que un deber una forma de vida.
Los voluntarios Cruzrojistas invertimos tiempo valioso, en prepararnos física y mentalmente para socorrer a los que sufren aun a riesgo de nuestra propia vida. Somos parte de una sociedad indolente, en la cual nuestra labor es muy poco valorada, una que otra vez, cuando una catástrofe toca el alma de los panameños, se repara en la callada labor que se encomienda a los voluntarios.
Históricamente, los servicios voluntarios han estado en manos de poderosos intereses económicos y políticos: dirigidos a los menos favorecidos. Los espacios pagados en nuestros diarios nos plasman a menudo los quehaceres filantrópicos de los más conspicuos apellidos de nuestra sociedad.
El concepto moderno de voluntariado, rompe con estos esquemas ofrece oportunidades diversas a todos los seres humanos, para que de una u otra forma podamos servir a su comunidad a través del servicio voluntario. En nuestros días, ser voluntario más que ofrecer nuestros esfuerzos a favor de la sociedad, es comprender que es más lo que recibimos de vuelta que lo poco que podamos dar. Esta situación nos induce a cimentar nuestra labor en el recurso humano, a fomentar la educación y proveer los procesos formativos para hacer de nuestros voluntarios, el principal activo de un movimiento que hace rato se percató que más que entregar una donación; debe tomar de la mano a nuestros hermanos y ayudarles a buscar sus respuestas.
La sociedad panameña conoció a la Cruz Roja como un suplidor de comida, ropa, auxilio y cuidados de emergencia. Hoy en día, nuestra acción comunitaria se proyecta más allá de una solución inmediata, el voluntariado nuestro son profesionales que ponen al servicio del movimiento todas sus capacidades.
Aquel voluntario que entregaba curitas y proveía agua en los eventos masivos: ha crecido. Los procesos educativos externos y la formación cruzrojista lo han preparado para asumir sus nuevos roles. El mayor reto para nuestra sociedad nacional, consiste en atraer y mantener en nuestras filas a esa multiplicidad de profesionales.
A través de nuestra participación en el recientemente culminado proceso electoral cruzrojista, hicimos sentir nuestra voz. El voluntario exige una dirigencia comprometida que comparta el diario quehacer en cada rincón de nuestra geografía. Basta ya de lideres cosméticos que solo conocemos a través de revistas sociales o publicaciones de sus travesías internacionales.
Invitamos a los panameños de todas las edades, para que se acerquen a la Cruz Roja Panameña y sean parte del movimiento de voluntarios mas grande del mundo. Hay un lugar especial para que cada uno desarrolle lo mejor de sí mismo. Para que devuelva en parte cada una de las bendiciones que a diario recibimos en nuestras vidas.