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Vota a ganador


Frase popular que aumenta de uso en momentos de apuestas, competencias y sobretodo en ocasiones de torneos electorales.
Concepto que sintetiza y pone de manifiesto un ámbito valorativo que describe al panameño, cualquiera sea su condición social. Lo importante es ganar, sin importar cuáles sean los medios para conseguirlo.
Esta manera de pensar sustituye la calidad por la cantidad, lo correcto por lo que nos favorece, lo mejor por lo fácil, lo intrépido por lo cómodo. Todas estas características son las que manifiestan una enfermedad social, de una sociedad que no tiene fe, ni esperanza y que por lo tanto no tiene rumbo y no se siente dueña de su destino.
Este estado catatónico del ciudadano es el que permite que nos gobiernen políticos insensibles.
El siglo XXI, trae consigo nuevos retos, un Canal que ya era nuestro y que no es lógico encarar de la misma manera y con la misma clase de gente. Es hora que evolucionemos de esta metamorfosis de panameñidad, en donde tenemos cuerpo de gusano y mente de mariposa.
Ha nacido una persona nueva en la palestra política, más no en la pública, puesto que ya tiene logros y ejecutorias que lo confirman como persona de bien, capacidad e iniciativas, ese es el Ing. Alberto Vallarino C.
Hay algunos que nos quieren encerrar en el chute de las polarizaciones, vendiéndonos la idea que no es posible florecer fuera de esas paralelas. En las últimas elecciones Pérez Balladares obtuvo 355.307 votos. Mireya 310.372, Blades 182.405, Carles 171.192, Eddy Vallarino 25.476, Samuel Lewis 18.424 y Muñoz 3.668 votos. La suma que corresponde a los no polarizados fue de 401.165 votantes. Esto nos indica la cantidad, a la fecha, de personas insatisfechas con las propuestas tradicionales sin contar los votos nulos, en blanco y abstenciones.
En el referéndum, el No obtuvo 716.401 votos, el Sí 385.885, en blanco 11,708 y nulos 10,119. Interpretando el voto positivo, como a favor del PRD, entenderemos que no han crecido pero sí se han mantenido.
También es lógico suponer que los 716.401 votos del No, necesariamente no eran votos mireyistas, pero sí civilistas y pluralistas.
Cada vez los partidos tradicionales se alejan más de sus raíces, porque ambos fundadores tienen más tiempo de haber fallecido, y cada vez más los compañeros generacionales de ellos les han ido a hacer compañía.
Es el caso del PRD. Se la han pasado pisando al torrijismo, ahora frente al año 2000, quieren revivirlo como bandera oportuna para hacerle ver al pueblo, que el hijo del que firmó los Tratados es el mejor heredero del mismo. Habrá que preguntarle al padre Héctor Gallegos, qué opina de esta postulación.
Están tratando por medio de las encuestas, confundir la conciencia política del ciudadano.
¿Si Alberto sigue abajo en las encuestas, por qué los otros candidatos han corrido publicitariamente a contestar las propuestas que ha formulado la Nómina Acción Opositora?
Lo que quieren es bajar la autoestima del votante, porque saben que el mejor aliado del continuismo es la abstención.
¡O nos atrevemos a algo nuevo y con futuro o continuamos revolcándonos en la mediocridad!
Sé que hay unos traumas llamados Rubén Blades y Chinchorro Carles, pero en esta vuelta sí es posible triunfar, así lo confirman las cifras. En aquellas elecciones fueron 7 candidatos y ahora son 3. Existen coordenadas específicas para el cambio, por un lado el cansancio de las posturas tradicionales y figuras políticas desgastadas y por el otro, nos encontramos con nuevos retos nacionales y mundiales que no es lógico que enfrentemos de la misma manera y con la misma clase de gente.
Sustituyamos la frase, vota a ganador por vota por el mejor, entonces cuando gane Panamá, ganaremos todos.
La distancia más corta entre un problema y su solución es la inteligencia, la sabiduría y la capacidad.
Vota con tino, vota con Alberto Vallarino.

101 años de Panamá América

 
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