Votar por el cambio
Recientemente apareció un artículo en el órgano informativo de la APUDEP, el cual abordaba el tema de las elecciones universitarias. En el mismo se señalan las razones del rechazo al reeleccionismo objetando que: "limita la posibilidad de elegir nuevas caras que traigan la esperanza de que los cambios a los que aspiramos serán realidad"
La Universidad de Panamá, siguiendo con la conducta de la política criolla, se ha convertido en un botín político que es utilizado para premiar a los aliados o castigar a aquellos que se atrevan a emitir libremente el ejercicio al sufragio. Muy lejos ha quedado, por parte de los candidatos, una vez asumen la rectoría, el cumplimiento de las propuestas académicas, democráticas y de mejoramiento constante, razón de ser de la confianza depositada en ellos por miles de universitarios al ser elegidos. Prevalecen otros intereses que muy poco tienen que ver con el desarrollo y progreso de la universidad. Estamos sufriendo las consecuencias de tales equivocaciones.
Hoy se nos presenta una alternativa nueva a través de el Prof. José Chen Barría, figura pública de este país y docente universitario por muchos años. Nos propone, una opción para enrumbar la Casa de Méndez Pereira por el verdadero camino que debió continuar transitando, antes de que la ambición, los intereses personalistas y la mala administración causaran lo que estamos viviendo. Algunos de sus méritos: 1-Bajo su administración en la Contraloría, avaló el pago del bienal. 2- Condonó, bajo la administración del rector Carlos Iván Zúñiga, una deuda contraída con un banco local. 3- Sus conocimientos y experiencia, le permiten visualizar en la Universidad su gran potencial para realizar autogestión y hacer un uso efectivo y eficiente de sus múltiples posibilidades en todas las áreas: en investigaciones productivas y consultivas, en docencia y extensión universitaria, etc. 4- Ha demostrado capacidad y profesionalismo ante retos que sus múltiples cargos al servicio de este país le ha tocado desempeñar. Su compromiso con la excelencia académica, su experiencia en las finanzas del sector público, su sólida formación administrativa y, sobre todo, su honestidad, su ética y principios nos aseguran un retorno a la decencia y le da la oportunidad a la universidad de que retome su camino y se convierta en el bastión de la sociedad nuevamente. Se consolide en su rol de conciencia crítica del país. Ante tantos acontecimientos del acaecer nacional e internacional, la Universidad no ha participado en el análisis y propuesta para resolverlas. Las autoridades universitarias de los últimos años han estado más preocupadas en su continuidad en el ejercicio del poder, que en el logro de una universidad a tono con los cambios y las demandas de una sociedad más equitativa.
A los colegas, administrativos y estudiantes, se nos presenta una alternativa. Aprovechémosla y acompañemos a Chen Barría hacia una gestión transparente, eficiente y competitiva en este nuevo milenio, cuyas demandas requieren de una universidad renovada, comprometida y libre de las mezquindades personalistas.
A nivel general, los partidos legalmente reconocidos, aún no han tomado en serio las capacitaciones a sus militantes femeninas, tan esperadas, tan deseadas y tan necesitadas. Hay muchas expectativas frente a este tema y depende de nosotras y de los directorios nacionales tener la voluntad política, de la real implementación de la Ley.
Al mismo tiempo, mujeres integrantes de distintos partidos políticos, el mismo Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos, la Comisión de la Mujer de la Asamblea Legislativa, las organizaciones de mujeres a nivel de la sociedad civil (no todas) y grupos de mujeres independientes que se han organizado en el contexto de la celebración del Primer Centenario de la República, se encuentran desarrollando permanentemente acciones de capacitación, a través de seminarios, mesas redondas, encuentros, programas televisivos, radiales, etc., dirigidos a las mujeres, sacando recursos de donde sea, por encima de leyes, cuotas y formalidades que no encuentran el camino de la praxis.
Una vez más, las mujeres tenemos que saltar por encima de nuestros partidos y de sus intereses mezquinos y creer en nosotras mismas, para prepararnos de la mejor forma posible para las próximas elecciones.
Finalmente esto es lo importante: ganar espacio en el terreno de lo formal, pero estar convencidas, que sólo nosotras, con el peso que nos da el valor de nuestras propias convicciones, podremos hacer que cada día, lo formal se acerque a lo real, para lograr una sociedad más justa y equitativa, para incidir más, allí, donde se toman las decisiones importantes de un país: en el ámbito político, que afecta siempre, para bien o para mal, a la sociedad en general.
* Presidenta de la Comisión de la Mujer, Derechos de la Niñez, la Juventud y la Familia, de la Asamblea Legislativa de Panamá.
La Universidad de Panamá, siguiendo con la conducta de la política criolla, se ha convertido en un botín político que es utilizado para premiar a los aliados o castigar a aquellos que se atrevan a emitir libremente el ejercicio al sufragio. Muy lejos ha quedado, por parte de los candidatos, una vez asumen la rectoría, el cumplimiento de las propuestas académicas, democráticas y de mejoramiento constante, razón de ser de la confianza depositada en ellos por miles de universitarios al ser elegidos. Prevalecen otros intereses que muy poco tienen que ver con el desarrollo y progreso de la universidad. Estamos sufriendo las consecuencias de tales equivocaciones.
Hoy se nos presenta una alternativa nueva a través de el Prof. José Chen Barría, figura pública de este país y docente universitario por muchos años. Nos propone, una opción para enrumbar la Casa de Méndez Pereira por el verdadero camino que debió continuar transitando, antes de que la ambición, los intereses personalistas y la mala administración causaran lo que estamos viviendo. Algunos de sus méritos: 1-Bajo su administración en la Contraloría, avaló el pago del bienal. 2- Condonó, bajo la administración del rector Carlos Iván Zúñiga, una deuda contraída con un banco local. 3- Sus conocimientos y experiencia, le permiten visualizar en la Universidad su gran potencial para realizar autogestión y hacer un uso efectivo y eficiente de sus múltiples posibilidades en todas las áreas: en investigaciones productivas y consultivas, en docencia y extensión universitaria, etc. 4- Ha demostrado capacidad y profesionalismo ante retos que sus múltiples cargos al servicio de este país le ha tocado desempeñar. Su compromiso con la excelencia académica, su experiencia en las finanzas del sector público, su sólida formación administrativa y, sobre todo, su honestidad, su ética y principios nos aseguran un retorno a la decencia y le da la oportunidad a la universidad de que retome su camino y se convierta en el bastión de la sociedad nuevamente. Se consolide en su rol de conciencia crítica del país. Ante tantos acontecimientos del acaecer nacional e internacional, la Universidad no ha participado en el análisis y propuesta para resolverlas. Las autoridades universitarias de los últimos años han estado más preocupadas en su continuidad en el ejercicio del poder, que en el logro de una universidad a tono con los cambios y las demandas de una sociedad más equitativa.
A los colegas, administrativos y estudiantes, se nos presenta una alternativa. Aprovechémosla y acompañemos a Chen Barría hacia una gestión transparente, eficiente y competitiva en este nuevo milenio, cuyas demandas requieren de una universidad renovada, comprometida y libre de las mezquindades personalistas.
A nivel general, los partidos legalmente reconocidos, aún no han tomado en serio las capacitaciones a sus militantes femeninas, tan esperadas, tan deseadas y tan necesitadas. Hay muchas expectativas frente a este tema y depende de nosotras y de los directorios nacionales tener la voluntad política, de la real implementación de la Ley.
Al mismo tiempo, mujeres integrantes de distintos partidos políticos, el mismo Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos, la Comisión de la Mujer de la Asamblea Legislativa, las organizaciones de mujeres a nivel de la sociedad civil (no todas) y grupos de mujeres independientes que se han organizado en el contexto de la celebración del Primer Centenario de la República, se encuentran desarrollando permanentemente acciones de capacitación, a través de seminarios, mesas redondas, encuentros, programas televisivos, radiales, etc., dirigidos a las mujeres, sacando recursos de donde sea, por encima de leyes, cuotas y formalidades que no encuentran el camino de la praxis.
Una vez más, las mujeres tenemos que saltar por encima de nuestros partidos y de sus intereses mezquinos y creer en nosotras mismas, para prepararnos de la mejor forma posible para las próximas elecciones.
Finalmente esto es lo importante: ganar espacio en el terreno de lo formal, pero estar convencidas, que sólo nosotras, con el peso que nos da el valor de nuestras propias convicciones, podremos hacer que cada día, lo formal se acerque a lo real, para lograr una sociedad más justa y equitativa, para incidir más, allí, donde se toman las decisiones importantes de un país: en el ámbito político, que afecta siempre, para bien o para mal, a la sociedad en general.
* Presidenta de la Comisión de la Mujer, Derechos de la Niñez, la Juventud y la Familia, de la Asamblea Legislativa de Panamá.