Vuelve
La prestigiosa revista norteamericana América trajo en su portada un titular llamativo "Is God Back"? ¿Ha vuelto Dios?
Cualquiera preguntará , ¿y se había ido? Para nosotros los creyentes, eso no puede ser, por tanto la pregunta a qué viene. Tiene aplicación en círculos supuestamente académicos.
Que el mundo esté descristianizado ora en Europa ora en los países latinos o en el coloso del Norte es materia de conversación seria y de reflexión sin caer en el catastrofismo. Por de pronto se sabe que la Comunidad Europea se ha estado desde hace tiempo en la reconstrucción de su historia, desterrar sus raíces religiosas, a pesar del testimonio de sus basílicas famosas, mientras la Santa Sede en sus intervenciones procura no hacérselo olvidar. Las raíces cristianas que nos llevan a un actuación de reconocimiento de la presencia de Dios en nuestras vidas y en nuestra historia.
La revista mencionada presenta una recensión de un libro escrito por el editor de la revista inglesa de The Economist John Miclethwait. Más bien es una entrevista al autor. Estas son algunas de su ideas. El reportero afirma que este Señor ha hecho un descubrimiento. Resulta que la religión, cuya gradual desaparición ha sido un artículo de fe en los círculos universitarios europeos, está retornando de nuevo y en un modo preciso que los expertos habían insistido que no volvería como un componente de la modernidad. El libro viene a sepultar la tesis de la secularización. Consideran los autores del libro que no es cierto que el axioma de que el mundo llega a ser moderno mientras menos crea. Al menos excepcionalmente, no ha sido así en los Estados Unidos, como también en otras partes del mundo.
En una mirada retrospectiva miramos a los años 70s, algo ha sucedido en términos de religión y política. Dios ha vuelto.
La evidencia de la secularización no ha sucedido en frente de todos los ojos, citando la revolución iraní, el crecimiento de la mayoría moral en los Estados Unidos y los Bharatiya Jamata de la India y el imm-act glotrval de la figura del Papa Juan Pablo II. Sin embargo, las noticias han tardado buen tiempo en llegar a los aulas académicas. En los 80s, prevalecía la ortodoxia en Oxford, donde la fe era un epifenómeno -un producto de otra cosa que no merecía estudio propio, a no ser una mención como algo autoritario, o una fuga de la modernidad.
El error académico, consistió en haber extrapolado una ley universal del retiro de la iglesia de la esfera pública en la Europa del siglo 19. Porque el estudio de la religión y del mundo cayó entre la sociología y la teología y los académicos perdieron la evidencia. Los sociólogos partieron del hecho de que el mundo se secularizaba y se quedaron en las consecuencias antes examinar las premisas. (Continuará).