default

Winston Robles


Winston Robles, ha sido un destacado protagonista del periodismo panameño. Nos introduce en uno de los oficios más apasionantes de nuestra sociedad actual y campo de encuentro de la veracidad, de la ética y de la libertad.
Fue testigo de un largo período de nuestra historia. Abrió brecha, a fuerza de talento y de carácter en un medio dominado por una dictadura cobarde y temerosa que usaba su fuerza y su poder para centralizar las decisiones y cometer arbitrariedades e injusticias.
Su labor en el diario La Prensa, no consistió en sólo escribir su tan popular columna Hoy por Hoy, con esa libertad narrativa de un Cervantes de nuestro tiempo, sino trabajando desde sus entrañas, interviniendo en su organización, dominando las artimañas de la tipografía y en su formato, y ejerciendo las artes de manejar el elemento humano con destreza y temperamento.
Lidió con vanidades y fortaleció valiosas vocaciones con pericia y transparencia, elementos necesarios para iniciarse en el aprecio de una de las expresiones más bellas del ser humano: la libertad a expresarse.
Su singular cultura -tan amplia y profunda- y su aguda facilidad para la broma y la ironía; lo mismo que cuando hablaba y escribía, lo convirtió en una persona que inspiraba temor en políticos y figuras públicas, en aquellos y en estos tiempos.
En este escrito y en relación con nuestro personaje, no puedo sustraerme de lo que significa para mí el periodismo: "es aquel oficio que se aprende con el día a día sin importar dónde se esté o con quién se esté. Es indispensable una vocación intrínseca, sensibilidad, deseo de superación, sentido de responsabilidad social, entre muchas otras características. Lo anterior no se aprende en la universidad. Se adquiere desde la formación de tu carácter y tu personalidad. Igualmente, el periodismo es un diálogo de enamorados: entre el periodista y su encuentro en las profundidades con la verdad, el por qué, el quién, el cómo, el cuándo y el para qué. La verdad no te la dan, tienes que crearla tú. Naturalmente, que a la gente le da miedo la verdad porque la verdad supone riesgos, y tú eres el único responsable de tu verdad y de la verdad del otro. No debes descargar tu responsabilidad en la mentira. La libertad significa fundamentalmente ser capaz de elegir entre lo que está bien y lo que está mal, elegir entre la verdad y la mentira".
Es justo agregar que, curiosamente, el periodista y los hombres públicos se igualan en la necesidad de gozar de credibilidad. La falta de confianza y la falta de credibilidad van juntos de la mano, porque uno de los factores que ha contribuido a la degradación educativa, social, económica y política que padecemos tanto antes como hoy día, es precisamente esa falta de confianza y credibilidad en los gobernantes, en uno que otro periodista, y aún, en muchas de nuestra grandes figuras del ámbito nacional.
Vale la pena mencionar el hecho de que la elección de una meta es una decisión libre del hombre, es decir, que puede establecer su propio proyecto de vida y esto implica un esfuerzo continuado y permanente. Efectivamente, Winston Robles tomó en sus manos las riendas de su propio destino y perseveró en su propósito y orientó su conducta de acuerdo con su objetivo final y con su escala de valores. Asumió sin temor un compromiso personal e ineludible, siempre en marcha hacia la plenitud de su realización, como el hombre que nos guió hacia el renacimiento de una grieta tiránica y profunda porque descubrió la verdad y tomó decisiones libremente. No dejó de actuar por miedo y no se dejó manipular por nadie. Su libertad quedó en sus manos y en las manos de quienes creyeron en él.
Que su hasta luego del periodismo, no sea más que, indispensable para todos aquellos que sienten la saludable y poderosa atracción de un periodismo independiente como elemento de liberación y aspiren a ser algo más que un simple espectador del trabajo con empeño, coraje, seriedad y dedicación, cualidades naturales del Dr. Winston Churchill Robles Chiari.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América