¿Y de la familia qué?
Los hechos de violencia con resultado de lesiones personales o muerte cada vez, desgraciadamente, son más frecuentes en los reportes periodísticos.
Lo anterior no obedece necesariamente a que haya una estrategia para vender el morbo de la violencia -como afirman algunos- sino a que la violencia viene proliferando dentro de los hogares panameños y, consecuentemente, en las calles han aumentado los hechos violentos.
Más que pretender una censura a los medios, como pareciera ser el deseo de varios, lo que se requiere con urgencia es reforzar la célula básica de la sociedad: la familia.
Desde la década del ‘70, Panamá se ha venido caracterizando por una paulatina desintegración de la familia. Los hogares panameños se distinguen desde entonces, porque en al menos el 70% de ellos brilla por su ausencia la figura del padre.
Debe promoverse desde el Estado, es decir el gobierno y la comunidad, el fortalecimiento de la célula familiar. De comenzar ahora, en 35 años estaremos cosechando tranquilidad.