Y qué de la Asamblea Nacional
Una de las entidades gubernamentales que está necesitando reformas en beneficio de los intereses del país, es la Asamblea Nacional de Diputados que ha venido desde hace muchas administraciones de gobierno, trayendo un lastre de corruptelas, de prácticas dañinas y de privilegios que han dado lugar a que su imagen sea mirada con ojos de desprecio. En ello tienen mucha culpa los partidos que escogen los candidatos para que el pueblo, con su voto los convierta en Padres de la Patria. Ninguna candidatura independiente, personificada en un profesional de valía, con atributos que aseguran una labor eficaz, tiene oportunidad de triunfo, porque no cuentan con recursos económicos, ni con el respaldo de un pueblo, que todavía le falta crecer más para ser capaz de escoger a los mejores. Con esta reflexión no estamos negando que en el seno de la Asamblea Nacional de Diputados hay panameños con un elevado espíritu de trabajo, con capacidad, honestos y que hacen honor a su posición. Así deben ser todos, porque el papel de la Asamblea Nacional es el de legislar; hacer leyes que recojan el sentimiento y querer popular y que tiendan a fortalecer los principios democráticos; que orienten por los caminos de una justicia que haga desaparecer, la impunidad, la mora judicial y fortalezca los derechos humanos inherentes a la vida.
El Presidente de la Asamblea Nacional de Diputados, José Luis Varela, habló muy claro en torno a este tema; arrancó aplausos y dio esperanza de un cambio en esta institución.
Sin embargo el pueblo sigue esperando que con el arribo del nuevo gobernante, los errores y la corrupción del ayer, se alejen de los lares del Palacio Legislativo, para dar paso a la honestidad, al profesionalismo, al trabajo permanente y a los anhelos de hacer de ese poder del Estado, orgullo y guía de acciones conducentes a ofrecer una vida mejor a todos los panameños. El pueblo panameño necesita ver una Asamblea Nacio nal más transparente de tal manera que los cambios que aunciara el Señor José Luis Varela, sean una realidad, que indudablemente, llenará de satisfacción a la comunidad nacional.