Yo le pongo el cascabel al gato
Sr. Alexis Alvarado. Fui banquera por muchos años, pero también nieta de una billetera (q.e.p.d.), en Colón y por eso me llama la atención su artículo (PA 8 de mayo 2010). Yo he estado comprando por muchos años mis billetes de Lotería ya sea solo o casado porque viví los malos ratos que las billeteras pasan cuando no es semana de pago, muchísimas veces sin almorzar o sentaditas cuando llega la noche expuestas a robos, a groserías y hasta convertidas en gatos.
Por un pedazo de billete tanta bulla ño diría una persona del interior. Conozco a todas las billeteras de El Dorado y jamás les exijo, ni les critico sus métodos de venta porque trabajan decentemente, porque sé que sus vidas están en más peligro que los que por casualidad llegan a ese sector a comprar un pedazo de billete y les duele el alma porque la honrada billetera, que tiene dificultad para vender los números altos, pide una cooperación al respecto.
Con tantos problemas que tenemos actualmente, como la baja calidad de la educación en las escuelas oficiales (PA 09.05.10); actos de corrupción como lo que el Tribunal de Cuentas confiscó (B/ 15 millones) (PA 09.05.10).
Sr. Alvarado, lo siento, pero Ud. que escribe tan bien, hágalo no en contra de las billeteras. En eso perdió su tiempo porque Lucy de Jaén le puso cascabel a su gato.