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Yugoslavia: debacle total


Stanford/AIPE. Los investigadores de crímenes de guerra están recopilando evidencia de fechorías contra la humanidad en Kosovo, pero el veredicto ya es obvio: culpable. Pero en esta guerra se cometieron más crímenes de lo que los estadounidenses parecen dispuestos a admitir.
Se admiten problemas relacionados a malas decisiones, algunos serios. Pero los apologistas de la OTAN insisten que la alianza ganó y que es "grosero" no admitirlo. Milosevic retrocedió, los kosovares albanos están regresando a sus hogares y la OTAN retuvo su credibilidad. Pero las cosas no son como aparentan ser. Esta fue una debacle para todos, con la excepción del Ejército de Liberación de Kosovo y el mundo entero saldrá perdiendo si se le permite a los "victoriosos" reescribir la historia a su propia conveniencia.
Primero, el congresista y profesor de leyes de la Universidad de Stanford, Tom Campbell, sostuvo que la guerra fue inconstitucional, aunque pocos en el Congreso se preocuparon de ello. Jack Kemp ha escrito que Madeleine Albright y la OTAN comenzaron "una guerra no provocada e injustificada sólo porque su orgullo fue herido". Para los que han leído el documento de Rambouillet, eso queda claro. Rambouillet le concedía a las fuerzas de la OTAN acceso ilimitado no sólo a Kosovo sino que también a Serbia y en tres años, a través del voto popular, los kosovares decidirían sobre su independencia de Yugoslavia. Pero fue deshonesto, poco honorable y peligroso emitir un ultimátum disfrazado de arreglo, como lo hiciera Javier Solana y otros de la OTAN, añadiendo que habían hecho todo lo posible para evitar la guerra.
Los políticos encargados de la OTAN actuaron de manera claramente deshonesta, luego de comenzar los bombardeos. Repitieron hasta la saciedad que no negociarían con Milosevic y procederían con los bombardeos hasta que éste cediera. Pero la realidad es que quien cedió fue la OTAN, renunciando a las cláusulas de Rambouillet no aceptadas por los serbios e incluyendo a Rusia y a las Naciones Unidas, antes excluidas.
Si estas condiciones hubieran sido originalmente ofrecidas, no hubieran sido necesarios los 78 días de bombardeos y se han podido buscar otras formas de castigar a Milosevic.
El principal argumento de la OTAN fue ayudar a los kosovares albanos. ¿Qué ayuda? Más de 10,000 están enterrados y eso es indicativo tanto de la incompetencia criminal de la OTAN como de la brutalidad de los serbios.
Originalmente, los funcionarios de la OTAN decían que los bombardeos eran para "contener una tragedia humanitaria" en Kosovo. En ello fracasaron trágicamente, como declaró un kosovar albano al New York Times: una vez retirados los contingentes de paz "todo cambió. Una vez comenzados los bombardeos de la OTAN, la policía y los paramilitares comenzaron a destruir todo lo que era albano".
En menos de tres meses, se estima que unos 10,000 kosovares albanos fueron asesinados y millón y medio fueron sacados de sus hogares. Medio millón de estos permanecieron en las montañas de Kosovo, sin alimentos porque los "humanitarios" de la OTAN rehusaron lanzarles alimentos desde el aire por considerar muy peligrosas tales misiones.
Se calcula que la intervención de la OTAN multiplicó por 20 las fatalidades y el número de refugiados durante los tres meses de bombardeos para "contener" la tragedia. Mientras el presidente Clinton asegura que en Kosovo habrá una "democracia multiétnica", los odios crecieron exponencialmente a raíz de la guerra. La mitad de los kosovares serbios y de los gitanos han votado con sus pies y luego de varias semanas la OTAN ha logrado desplegar menos de la mitad de su pequeña fuerza "de paz".
La actuación de la OTAN fue claramente descrita por Barbara Ehrenreich: "Hubiera sido muy arriesgado para nuestros aviones pelear con los serbios en Kosovo, por lo que la OTAN se limitó a aterrorizar a sus esposas e hijos en Belgrado".
El primer ministro Tony Blair se refiere a la guerra como una "cruzada" y asegura que la OTAN enderezará las injusticias por todo el mundo, promesa repetida por el presidente Clinton en su reciente viaje a Europa. A los ojos del mundo, la OTAN es Estados Unidos, convertido en imperialista arrogante, violador de soberanías y de las leyes internacionales. Durante la guerra visité a ocho países latinoamericanos y del sudeste europeo, donde nadie con quien hablé, desde taxistas hasta ministros, apoyaban la guerra.
Los bombardeos de la OTAN aceleraron exponencialmente una tragedia que estaban supuestos a contener en Kosovo y ello continuará teniendo repercusiones negativas alrededor del mundo. Era de esperar que los políticos se declararan victoriosos, pero como lo decía Bob Dylan hace años: "¿cuántas veces puede un hombre dar la espalda y pretender que no ve?"

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