Zánganos musicales
La repulsa de los aludidos no se hizo esperar, destacando los méritos que ostentan algunos de sus miembros. El cobro se sustenta en la Ley 10 de 1974, que con el objeto de proteger a los músicos locales, exige el pago del 5% del contrato de cada artista extranjero, con el fin de apoyar a los nacionales. La misma ley exige la presentación de locales en cada espectáculo.
Linares, quien aclaró que hablaba a nombre propio, se ha opuesto al pago, invocando el Decreto 28 de 1994 que exonera del pago a los espectáculos organizados para fines benéficos. En los últimos meses han venido presentándose costosas presentaciones en Panamá a cargo de estrellas foráneas, tal cual fue el caso de Sting, Christina Aguilera y Back Street Boys.
Linares también cuestionó el aspecto ético del gravamen de 5% que perciben las organizaciones de músicos locales, gratis, sin trabajar, por buscar una protección que los buenos artistas locales no necesitan, citando como ejemplo a los exitosos músicos nacionales Son Misarables, Los Rabanes y Sammy y Sandra. Y le asiste plena razón. Tan sólo en música típica se vende muchos más discos que todos los demás importados.
Para nosotros es inconcebible que en plena globalización, en uno de los mercados más abiertos del mundo, como lo es el de la música, se insista en un absurdo proteccionismo, sobre todo en tiempos de Internet y las comunicaciones por satélite, que traen y llevan las notas del pentagrama a todos los rincones y desde todos los rincones del Planeta, pasando por encima de controles aduaneros, censuras, husos horarios y demás.
Imponer por ley o por decreto al público determinada música, así sea en espectáculos abiertos, va contra la libertad individual. Cada quien debe ser libre de ver y escuchar lo que quiera, siempre que no dañe a otros ni agreda los valores públicos sociales o morales del país o la comunidad. Que sea en el talento y no en la ley donde descanse la protección profesional de los músicos nacionales. Que retornen a la originalidad de las raíces y el alma creativa, siguiendo los pasos de los grandes autores e intérpretes de lo típico y los combos nacionales, por los senderos abiertos por Ricardo Fábrega, Chino Hassán, Silvia Degrasse, Víctor Boa, Víctor Paz, Dorindo Cárdeanas, Gelo Córdoba, Rubén Blade, Ricado Visuetti, Omar Alfanno, Victorio Vergara, Sammy y Sandra, y tantos otros.
Linares, quien aclaró que hablaba a nombre propio, se ha opuesto al pago, invocando el Decreto 28 de 1994 que exonera del pago a los espectáculos organizados para fines benéficos. En los últimos meses han venido presentándose costosas presentaciones en Panamá a cargo de estrellas foráneas, tal cual fue el caso de Sting, Christina Aguilera y Back Street Boys.
Linares también cuestionó el aspecto ético del gravamen de 5% que perciben las organizaciones de músicos locales, gratis, sin trabajar, por buscar una protección que los buenos artistas locales no necesitan, citando como ejemplo a los exitosos músicos nacionales Son Misarables, Los Rabanes y Sammy y Sandra. Y le asiste plena razón. Tan sólo en música típica se vende muchos más discos que todos los demás importados.
Para nosotros es inconcebible que en plena globalización, en uno de los mercados más abiertos del mundo, como lo es el de la música, se insista en un absurdo proteccionismo, sobre todo en tiempos de Internet y las comunicaciones por satélite, que traen y llevan las notas del pentagrama a todos los rincones y desde todos los rincones del Planeta, pasando por encima de controles aduaneros, censuras, husos horarios y demás.
Imponer por ley o por decreto al público determinada música, así sea en espectáculos abiertos, va contra la libertad individual. Cada quien debe ser libre de ver y escuchar lo que quiera, siempre que no dañe a otros ni agreda los valores públicos sociales o morales del país o la comunidad. Que sea en el talento y no en la ley donde descanse la protección profesional de los músicos nacionales. Que retornen a la originalidad de las raíces y el alma creativa, siguiendo los pasos de los grandes autores e intérpretes de lo típico y los combos nacionales, por los senderos abiertos por Ricardo Fábrega, Chino Hassán, Silvia Degrasse, Víctor Boa, Víctor Paz, Dorindo Cárdeanas, Gelo Córdoba, Rubén Blade, Ricado Visuetti, Omar Alfanno, Victorio Vergara, Sammy y Sandra, y tantos otros.