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Zozobramos


Continuamos con el tema económico y es que a pesar que se dice que el dinero no lo es todo en la vida, sí constituye fuente de desarrollo que permite la superación y bienestar de la población de un país. Pecado es la avaricia, no la distribución de la riqueza. Desde hace algún tiempo se han venido dando diferentes voces de alarma sobre la precaria situación económica en Panamá. Son muchos los que han venido señalado que nos encontramos en una recesión, pero el Gobierno Nacional, al menos la Sra. Presidenta, desvirtuó tales aseveraciones con base al diagnóstico de "un amigo banquero" que le aseguró que no era cierto, no obstante todas las estadísticas así lo indican. Comprendemos que los políticos que ocupan ciertos cargos en el engranaje público no los alarme la situación que confrontamos los panameños, pues ellos se mantienen ajenos totalmente de las calamidades del pueblo y pelechan del erario público.
Ahora, después de meses de estarse deteriorando la economía nacional, cuando el barco está haciendo agua, el Gobierno Nacional, cuando han visto en peligro su sobre vivencia, pues las rentas del Estado tienen un comportamiento muy por debajo a lo usual, acaba de anunciar (La Prensa, jueves 18 de enero del 2001) que ha creado ocho comisiones de trabajo, con el propósito de buscar los mecanismos para poner en marcha acciones destinadas a la generación de empleos en el país y que los equipos económicos ya están conformados.
Pareciera que el Gobierno Nacional hubiese estado totalmente ausente de la realidad nacional. Podría ser una de las causas de ello la falta de una conducción decidida, capaz y comprometida con el país. Para sorpresa mía he observado que los grupos de las comisiones que ha anunciado el Gobierno Nacional que ha integrado para la generación de empleos, de inversiones, de estabilidad jurídica, de turismo, de infraestructura, de finanzas nacionales, de centros multimodales y de las exportaciones, serán coordinados por "los asesores presidenciales" y vice presidentes de la República, o sea, por los mismos responsables de la actual deteriorada situación económica y fervorosos practicantes de las políticas económicas neoliberales, responsables mayormente de la aciaga situación en que nos encontramos. Esto nos conduce a estimar que muy poco será lo que mejorará la situación económica del país. "No se le puede pedir peras al olmo". Llama poderosamente la atención también que no existen en las comisiones ningún representante de los gremios de trabajadores, de los estudiantes que todos los años ven frustradas sus aspiraciones de lograr una plaza de trabajo, es decir, de los que realmente resultan afectados en la crisis económica en que nos vemos abocados.
Estos asesores, hoy coordinadores de las comisiones que se han nombrado para "estudiar" la actual desesperante situación, son los mismos que en el programa de este gobierno conocido como "Nuestro compromiso para el cambio" nos dijeron: "Atacaremos el desempleo creando nuevas plazas de trabajo y una mejor remuneración en áreas como la reforestación, el plan nacional de riego, la reconversión agropecuaria, la marina mercante, la acuicultura y maricultura, el fomento de la microempresa, los polos de desarrollo para la exportación y el turismo." "Pondremos mayor énfasis en el gasto social, en educación y capacitación, en el nivel alimentario y de salud, el transporte, la recolección de desperdicios y el alto costo de las medicinas." "En materia política económica nuestro objetivo es claro: aliviar la pobreza y promover el desarrollo humano sostenible, donde el ser humano es el beneficiario de la prosperidad. Abrazaremos los principios de solidaridad, equidad y justicia social. Creemos en las ventajas de la economía de mercado, pero somos conscientes de que las distorsiones que lo afectan deben corregirse mediante la intervención del Estado." ¿Qué nos hace pensar que en esta oportunidad sí cumplirán?
Distintas existirían si las comisiones fuesen integradas por sangre nueva, gente con las credenciales necesarias para el análisis y arribo de conclusiones provechosas para el país. A manera de ejemplo, más credibilidad existiría, si dichas comisiones hubiesen estado integradas por los decanos de las facultades de economía y finanzas de las universidades de Panamá, representantes de la banca, gremios obreros, la Cámara de Comercio, etc. Pero ninguno de estos sectores se encuentran representados.
El Gobierno Nacional ha fracasado totalmente en la conducción económica del país y es imperante una renovación del equipo responsable de ello. No podemos continuar atendiendo recomendaciones de los actuales asesores presidenciales y vice presidentes de la República, que sólo han sido diestros en mostrarnos su incapacidad en los distintos campos que fueron designados. Una de tres: sus consejos no se han dado; los consejos han sido totalmente descabezados; o los consejos no han sido atendidos por la Sra. Presidenta de la República. Cualquiera de estas tres eventualidades son calamitosas para el desarrollo del país.
Pero no nos llevemos a engaño, en esta situación no todos son perdedores. Los ricos se harán más ricos y los pobres más pobres dado a que los primeros estarán en capacidad de adquirir propiedades y bienes por debajo del valor real de éstos. Las personas ricas se hallan en mejor disposición para realizar inversiones, materiales, educación, formación de los hijos, etc., que rinden beneficios adicionales en el futuro. Los pobres sólo incrementarán su miseria. Esto nos conduce a preguntarnos ¿no será que la presente crisis ha sido creada deliberadamente por los neoliberales para incrementar sus riquezas a expensas de la clase media panameña? ¿ A qué grupo económico pertenecen los asesores que ha designado la Sra. Presidenta para que resuelvan la actual crisis económica? Evidentemente no es a la de los perjudicados.
El Gobierno Nacional ha perdido de vista que el cometido de todo sistema económico es la satisfacción de los objetivos sociales, mediante el empleo eficaz de los recursos limitados de que dispone. La decisión tomada en este sentido es de gran importancia, puesto que expresa la escala de valores que existe en cada sociedad. (egrimal@cableonda.net)

101 años de Panamá América

 
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