Sectores de la oposición venezolana celebrarán primarias el próximo 25 de abril en 15 circunscripciones electorales de ocho estados para escoger a 22 candidatos a los comicios legislativos del próximo 26 de septiembre, informaron hoy portavoces oficiales.
El miembro de la Comisión Técnica Electoral de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) Ramón José Medina confirmó que las primarias opositoras serán organizadas por el Consejo Supremo Electoral (CNE).
La MUD está integrada por unos once partidos nacionales y alrededor de 40 organizaciones regionales de oposición.
Las 15 circunscripciones electorales involucradas en el proceso pertenecen a las regiones de Anzoátegui, Carabobo, Lara, Miranda, Portuguesa, Distrito Capital, Táchira y Zulia, precisó el portavoz opositor venezolano.
"Es importante decir que estas son unas elecciones abiertas a todas las personas inscritas en el registro electoral, y, por tanto, todos los venezolanos en esos circuitos pueden elegir los candidatos que consideren convenientes (...) para que sean los candidatos de la unidad el día 26 de septiembre", dijo Medina.
Los candidatos opositores de los otros 15 estados venezolanos serán escogidos por consenso entre los partidos, indicó.
El CNE se encargará de organizar las primarias opositoras, el 25 de abril, y las del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), del presidente venezolano, Hugo Chávez, el próximo 2 de mayo.
Los venezolanos han sido convocados a las urnas el próximo 26 de septiembre para renovar la Asamblea Nacional, actualmente de 167 miembros, en manos del oficialismo debido a que en los pasados comicios parlamentarios, en 2005, la oposición decidió retirarse de la contienda a última hora.
Esa consulta ha sido tildada como crucial tanto por el oficialismo como por la oposición, ya que un cambio significativo en la correlación de fuerzas en el Legislativo marcaría el pulso de un supuesto avance o frenada del proceso de cambios que Chávez lidera desde hace 11 años.
La atomizada oposición venezolana busca caminos para consolidar la unidad de cara a las elecciones parlamentarias para, según sus portavoces, capitalizar con votos y puestos en la Asamblea el supuesto descontento del electorado ante la gestión "chavista", que califican de ineficaz.
El mandatario venezolano insiste constantemente a sus correligionarios del PSUV en que debe obtener "al menos las dos terceras partes" del pleno legislativo, porque, ha argumentado, de ello depende la supervivencia de su "revolución".