Una decena de organizaciones civiles opositoras convocó hoy a una marcha para el 2 de abril, en Managua, para protestar contra la candidatura presidencial del gobernante, Daniel Ortega, que buscará su segunda reelección en los comicios del 6 de noviembre próximo.
La dirigente Violeta Granera, de la Unión Ciudadana por la Democracia (UCD), integrada por 16 organizaciones críticas con el Ejecutivo, dijo en rueda de prensa que ese día también van a manifestarse contra la "dictadura" que, a su juicio, pretende instaurar en este país el líder sandinista.
Además, se van a pronunciar contra el pacto que, dijo, mantiene Ortega con el exgobernante Arnoldo Alemán (1997-2002), candidato a la Presidencia por el opositor Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Diversos sectores políticos acusan a Ortega de mantener un pacto secreto con Alemán, que permitiría a ambos repartirse las instituciones del Estado.
"El objetivo de esa movilización nacional es protestar contra la reelección inconstitucional que pretende el presidente Ortega", dijo Granera, quien anunció que en la marcha vestirán de azul y blanco, el color de la bandera nicaragüense.
Durante la marcha, que celebrarán en el nuevo centro de Managua y culminará en las afueras de la sede del Consejo Supremo Electoral (CSE), las organizaciones exigirán elecciones libres y transparentes y la presencia de observadores internacionales y locales para vigilar esos comicios, señaló.
A esa movilización, que es parte de una jornada que esos organismos denominan "Nicaragua volverá a ser República, fueron invitados los diferentes líderes políticos de oposición "en calidad de ciudadanos", indicó Granera.
El presidente Ortega aspira a continuar en el poder pese a que existe una norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata, que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia.
La oposición considera ilegal e inconstitucional la candidatura a la Presidencia de Ortega, que está en su segundo mandato (2007-2012), tras gobernar Nicaragua de 1985 a 1990.
Los sandinistas, en cambio, insisten en la legalidad de la candidatura del actual mandatario con el argumento de que las resoluciones judiciales "son de ineludible cumplimiento".