El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo hoy que "no están dadas" las condiciones para la firma de un acuerdo con Estados Unidos sobre la destrucción de 651 cohetes tierra-aire Sam-7 que tiene el Ejército nicaragüense.
El mandatario dijo que su Gobierno mantiene la disposición de seguir intercambiando puntos de vista sobre este asunto con las autoridades estadounidenses, pero insistió en que no se ha considerado la firma del acuerdo hasta que haya condiciones.
Ortega dijo que por iniciativa de Nicaragua se abrieron el año pasado las negociaciones para un canje de equipos modernos para hospitales y medicina por la destrucción de los misiles.
Señaló que en total el Ejército tiene en sus arsenales 1.051 misiles, pero que 400 no entran en la negociación porque pertenecen a la reserva de las Fuerzas Armadas para la defensa de la soberanía nacional.
El presidente también indicó que en las negociaciones no se ha coincidido en el valor de los equipos hospitalarios y las medicinas a cambio de los cuales serán destruidos los misiles.
Recalcó que estos cohetes tierra-aire están bien resguardados en las bodegas del Ejército y en condiciones de ser usados para la defensa del país a pesar del tiempo que han pasado en los arsenales.
El gobernante criticó a medios de prensa locales que días atrás informaron de que Nicaragua y Estados Unidos firmarían próximamente un acuerdo sobre la destrucción de los misiles, que el Gobierno sandinista adquirió de la extinta Unión Soviética en los años 80.
Ortega se refirió a los misiles durante un acto en que el jefe del Ejército de Nicaragua, general Omar Halleslevens, le entregó la memoria de las Fuerzas Armadas que contiene las actividades desarrolladas en 2008.
Por otra parte, Ortega calificó de "fariseos" a los opositores que han criticado el decreto presidencial anunciado el pasado 13 de marzo para facilitar la entrada a Nicaragua de turistas de todo el mundo sin visa, la que obtendrán una vez que estén en el país.
Según estas críticas, con el decreto, el Gobierno de Ortega "convertiría a Nicaragua en un eslabón débil de la lucha contra el terrorismo".
Según el mandatario, sus adversarios, a los que llamó "lame botas", nunca han hablado del peligro de que a Nicaragua lleguen "tantos criminales y gángsters que hay en Estados Unidos".
Añadió que también se está estudiando que los costarricenses entren a Nicaragua como lo hacen los salvadoreños, hondureños y guatemaltecos, sin visa y sólo con cédula de identidad en el marco del acuerdo migratorio CA-4.