Panamá confirma una larga tradición de asilo al recibir a la ex directora del DAS
Panamá, 19 nov (EFE).- Panamá confirmó su larga e histórica tradición de dar asilo a políticos, ex presidentes, ex dictadores y otras personalidades, al otorgarle este beneficio a la ex directora de la central de inteligencia colombiana (DAS) María del Pilar Hurtado.
Hurtado, implicada en Colombia en un escándalo de presunto espionaje ilegal a magistrados y políticos, entre otros personajes, logró que se le concediera asilo en Panamá y se une a un grupo de personajes que han encontrado cobijo seguro en este país.
La Cancillería panameña señaló en un comunicado que a la ex directora del DAS se le otorgó el asilo para "contribuir a la estabilidad política y social en la región", una razón que el país centroamericano ha esgrimido otras veces para justificar la medida.
Panamá tiene ganada una fama internacional por su larga tradición de dar refugio a personas que alegan ser perseguidos en sus países, pero no siempre esta política ha sido bien vista porque a algunos de los beneficiados se le siguen procesos judiciales por corrupción y violación a los derechos humanos.
La generosidad del país centroamericano es reconocida por haberle abierto sus puertas en su momento tanto a las víctimas de la guerra en Nicaragua, El Salvador y Guatemala, dado refugio a desplazados que huyen de la violencia en Colombia y acogido a personajes como al ex presidente argentino Juan Domingo Perón, en 1956, y el Sha de Irán, en 1979, ambos tras sus respectivos derrocamientos.
En los años 80 también radicaron en Panamá un grupo de 18 miembros del grupo ETA por un acuerdo del Gobierno panameño y los de Francia y España, pero dejaron el país a raíz de la invasión estadounidense el 20 de diciembre de 1989.
Actualmente están asilados en Panamá, los ex gobernantes de Guatemala y Ecuador, Jorge Serrano Elías (1990-1993) y Abdalá Bucaram (1996-1997), respectivamente, y el ex general golpista haitiano Raoul Cedrás (1991-1994).
En junio de 2009, los tres fueron beneficiados con el estatus de asilo permanente aprobado por el entonces presidente de Panamá, Martín Torrijos (2004-2009), a escasas dos semanas de expirar su mandato.
Serrano Elías, que es requerido en su país por violación de la Constitución, abuso de autoridad y varios casos de corrupción, está asilado en Panamá desde que fue depuesto por el "autogolpe" que protagonizó el 25 de mayo de 1993, durante el gobierno del fallecido ex presidente Guillermo Endara (1989-1994).
Raoul Cedrás, cuya extradición está solicitada por la Justicia de Haití acusado de homicidio, malos tratos y detenciones ilegales, logró asilo político en 1994 con el Gobierno de Ernesto Pérez Balladares (1994-1999).
Cedras y otros militares haitianos derrocaron en 1991 al entonces presidente de Haití, Jean Bertrand Aristide, y abandonaron ese país en 1994 tras la llegada de una misión de la ONU encabezada por EE.UU.
Cedras, quien llegó a Panamá el 13 de octubre de 1994 con su esposa, tres hijos y Phillipe Biamby, su ex jefe de Estado Mayor, se mantiene alejado de la vida pública en la capital panameña.
Bucaram, por su parte, fue destituido de la Presidencia en 1997 por el Parlamento acusado de "incapacidad mental para gobernar", corrupción, difamación y estafa al Estado, lo que dio lugar a varios procesos penales contra él en Ecuador.
A este grupo de ex gobernantes, sin embargo, no se pudo unir el ex asesor de seguridad peruano Vladimiro Montesinos, que estuvo en Panamá por un mes en el año 2000, durante el gobierno de Mireya Moscoso (1999-2004) y vio rechazada su petición de asilo. Actualmente guarda prisión en una cárcel del Perú por graves violaciones a los derechos humanos y corrupción.
Hurtado, implicada en Colombia en un escándalo de presunto espionaje ilegal a magistrados y políticos, entre otros personajes, logró que se le concediera asilo en Panamá y se une a un grupo de personajes que han encontrado cobijo seguro en este país.
La Cancillería panameña señaló en un comunicado que a la ex directora del DAS se le otorgó el asilo para "contribuir a la estabilidad política y social en la región", una razón que el país centroamericano ha esgrimido otras veces para justificar la medida.
Panamá tiene ganada una fama internacional por su larga tradición de dar refugio a personas que alegan ser perseguidos en sus países, pero no siempre esta política ha sido bien vista porque a algunos de los beneficiados se le siguen procesos judiciales por corrupción y violación a los derechos humanos.
La generosidad del país centroamericano es reconocida por haberle abierto sus puertas en su momento tanto a las víctimas de la guerra en Nicaragua, El Salvador y Guatemala, dado refugio a desplazados que huyen de la violencia en Colombia y acogido a personajes como al ex presidente argentino Juan Domingo Perón, en 1956, y el Sha de Irán, en 1979, ambos tras sus respectivos derrocamientos.
En los años 80 también radicaron en Panamá un grupo de 18 miembros del grupo ETA por un acuerdo del Gobierno panameño y los de Francia y España, pero dejaron el país a raíz de la invasión estadounidense el 20 de diciembre de 1989.
Actualmente están asilados en Panamá, los ex gobernantes de Guatemala y Ecuador, Jorge Serrano Elías (1990-1993) y Abdalá Bucaram (1996-1997), respectivamente, y el ex general golpista haitiano Raoul Cedrás (1991-1994).
En junio de 2009, los tres fueron beneficiados con el estatus de asilo permanente aprobado por el entonces presidente de Panamá, Martín Torrijos (2004-2009), a escasas dos semanas de expirar su mandato.
Serrano Elías, que es requerido en su país por violación de la Constitución, abuso de autoridad y varios casos de corrupción, está asilado en Panamá desde que fue depuesto por el "autogolpe" que protagonizó el 25 de mayo de 1993, durante el gobierno del fallecido ex presidente Guillermo Endara (1989-1994).
Raoul Cedrás, cuya extradición está solicitada por la Justicia de Haití acusado de homicidio, malos tratos y detenciones ilegales, logró asilo político en 1994 con el Gobierno de Ernesto Pérez Balladares (1994-1999).
Cedras y otros militares haitianos derrocaron en 1991 al entonces presidente de Haití, Jean Bertrand Aristide, y abandonaron ese país en 1994 tras la llegada de una misión de la ONU encabezada por EE.UU.
Cedras, quien llegó a Panamá el 13 de octubre de 1994 con su esposa, tres hijos y Phillipe Biamby, su ex jefe de Estado Mayor, se mantiene alejado de la vida pública en la capital panameña.
Bucaram, por su parte, fue destituido de la Presidencia en 1997 por el Parlamento acusado de "incapacidad mental para gobernar", corrupción, difamación y estafa al Estado, lo que dio lugar a varios procesos penales contra él en Ecuador.
A este grupo de ex gobernantes, sin embargo, no se pudo unir el ex asesor de seguridad peruano Vladimiro Montesinos, que estuvo en Panamá por un mes en el año 2000, durante el gobierno de Mireya Moscoso (1999-2004) y vio rechazada su petición de asilo. Actualmente guarda prisión en una cárcel del Perú por graves violaciones a los derechos humanos y corrupción.