El vicepresidente y canciller de Panamá, Juan Carlos Varela, no descartó hoy que el reciente asalto a la embajada de Panamá en Israel sea una "represalia" por la colaboración del país centroamericano en un caso de lucha contra el tráfico de drogas.
"Pareciera más bien una represalia o una búsqueda de información por esa operación que desarmó una red de narcotráfico y que usaba Panamá como punto logístico y que tenía como destino final Israel", afirmó el canciller en declaraciones a la radio local RPC.
También aseguró que la búsqueda de información en la embajada se podría deber al papel de la fiscalía de drogas de Panamá, que "ha sido muy felicitada por las autoridades israelíes por su participación" en la operación antidrogas.
La Policía de Israel interceptó recientemente un alijo de 108 kilos de cocaína procedente de Panamá y detuvo a una veintena de israelíes vinculados a organizaciones criminales.
Según declaró a Efe la embajadora panameña en el Estado judío, Adis Urieta, "los asaltantes rompieron la puerta y la cámara de seguridad de la entrada antes de realizar destrozos y revolver papeles en el interior de la embajada pero no se llevaron nada".