El Papa Juan Pablo II lanzó una nueva alarma ayer al deplorar "una situación de incertidumbre y de peligro" en el mundo luego del inicio de la guerra en Irak. "Dentro de un mundo donde la situación se caracteriza por un estado generalizado de peligro y de incertidumbre, todos los cristianos están llamados a unirse para proclamar los valores del Reino de Dios", dijo mientras recibía la visita de una delegación evangélica luterana de Estados Unidos.
"Los acontecimientos de estos días requieren un compromiso aún más urgente. Dios todopoderoso le da al mundo una paz que es fruto de la justicia y de la solidaridad" añadió el sumo pontífice a los religiosos norteamericanos. Esta delegación realiza un periplo ecuménico a Roma, Estambul (Turquía) y Canterbury (Inglaterra).
El Papa, muy preocupado por la crisis iraquí, expresa diariamente sus puntos de vista sobre la situación. El domingo dijo estar "junto a las víctimas de la guerra y a sus familiares que sufren a través mi cariño y mi oración", mientras que el día anterior había asegurado que "jamás la violencia y las armas han podido resolver los conflictos de los hombres".
Italia es uno de los países europeos donde el movimiento pacifista es uno de los más activos y donde prácticamente todos los días se produce una manifestación, de manera espontánea u organizadas por los sindicatos, movimientos o partidos políticos.
El jueves anterior, cuando comenzó la guerra, cerca de 85 manifestaciones pacifistas fueron registradas en todo el territorio italiano, según el Ministerio del Interior.