El ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Héctor Lacongnata, apeló hoy a los países a implementar en Naciones Unidas las reformas necesarias para adaptar la estructura del organismo multilateral a la sociedad actual.
El canciller paraguayo, que intervino en los debates públicos de la Asamblea General de la ONU que hoy concluye, dijo desde esa misma tribuna que la Asamblea General debe convertirse en "un verdadero parlamento del mundo".
Así señaló que "la reciente crisis financiera, únicamente podrá ser resuelta satisfactoriamente con medidas de carácter universal, que tendrán que ser tomadas por el acuerdo de grandes mayorías. Y nuevamente es la Asamblea Genera la que tendrá que hacer valer su voz rectora en este tema".
Lacognata consideró que "los grandes temas que aquejan a la humanidad sean debatidos y no secuestrados por otros órganos donde las decisiones adoptadas están limitadas a un pequeño número de países".
Paraguay, subrayó Lacognata, "apoya el fortalecimiento de la Asamblea General y la recuperación de sus funciones y atribuciones, conferidas por la Carta de las Naciones Unidas, considerándola como el órgano con mayor representatividad de la Organización".
Apeló igualmente para que la organización sea más igualitaria y se manifestó también a favor de la reforma y el aumento del número de miembros del Consejo de Seguridad.
"Creemos que necesitamos un Consejo de Seguridad más democrático, para ello su ampliación es impostergable a fin de hacerla más equitativa e inclusiva", apuntó Lacognata.
El Consejo de Seguridad de la ONU está integrado por quince países, de los que cinco son miembros permanentes con derecho de veto (EE.UU., Francia, Reino Unido, Rusia y China), y los otros diez son puestos temporales que se eligen en función de las candidaturas de los diferentes grupos regionales.
El canciller paraguayo se refirió también a otros asuntos, entre ellos a la propuesta de su país para proclamar el día 30 de julio Dia Mundial de la Amistad, "para renovar el aprecio y el reconocimiento entre nuestros pueblos".
También apeló para que los órganos de cooperación de la ONU fortalezcan su presencia en su país y acompañen a las políticas nacionales orientadas a consolidar la democracia y la justicia social.
Subrayó en ese sentido que su país ya realiza un esfuerzo en la implementación de programas para el desarrollo económico con justicia social.
Agregó que eso también requiere de la solidaridad internacional, "perfeccionada mediante los procesos de integración regional y soberana de los pueblos", así como de una nueva arquitectura financiera internacional en la que sus instituciones generen empleo y condiciones de comercio más justas y equitativas.