El presidente de la Corte Suprema de Justicia de Perú, Javier Villa Stein, atribuyó hoy las graves negligencias médicas en un hospital público peruano a la existencia de un "mutilador en serie", tras descartar que se traten de accidentes.
En una rueda de prensa, Villa Stein afirmó que los casos de varios ancianos que sufrieron amputaciones por errores médicos son un "asunto criminal" que probablemente responde a un "cuadro psiquiátrico" del personal a cargo de esas atenciones.
"No creo que se trate de accidentes, esto escapa a la razonabilidad. Parece que hubiera un mutilador en serie que actúa sin motivo alguno y que busca desprestigiar" a las instituciones de salud, dijo el jefe del Poder Judicial peruano.
La prensa local denunció la semana pasada el caso de Jorge Villanueva Morales, de 86 años, que ingresó al hospital Alberto Sabogal, del Callao, para que le amputasen una pierna con gangrena y perdió ambas, pues por error le amputaron la sana y luego también la enferma.
"Me siento triste. Como para meterme un balazo en la cabeza (...). Deshecho moralmente (...). Físicamente inhabilitado por la negligencia de los demás", declaró el anciano a un programa televisivo dominical que lo entrevistó en su cama de hospital.
Villanueva tuvo que volver a ser operado, para amputarle la pierna enferma.
Su familia denunció su caso ante la prensa y el ministro peruano de Salud, Oscar Ugarte, reconoció que tanto los médicos como el hospital Sabogal, que pertenece al sistema de la seguridad social Essalud, son los responsables en conjunto de la negligencia.
Ugarte agregó que la indemnización económica, pedida por Villanueva, debe ser establecida por las partes involucradas y subrayó que Essalud ha abierto una investigación contra los galenos denunciados, que ya han sido expulsados, y cumplirá con su responsabilidad.
Este caso destapó otro ocurrido en ese mismo centro de salud del que fue víctima Emiliana Bazán de Guimet, de 72 años, que ingresó en 2006 para ser operada de prolapso rectal y, tres meses después, tuvo que volver a la sala de cirugía por una infección en ambas piernas y uno de sus brazos.
Bazán sufrió la amputación en las tres extremidades debido a un virus que ingresó a su organismo por haber sido operada presuntamente sin las condiciones de asepsia necesarias.
A diferencia del primer paciente, la familia de Bazán no ha podido presentar la denuncia porque desconoce el nombre del cirujano que la operó y el hospital no le ha facilitado esa información.
Asimismo, otra presunta negligencia fue denunciada hoy en el noticiero "Buenos Días, Perú" por los familiares de Bertha Otone Suyón, de 38 años, se operó en el hospital Sabogal en el 2008 para reducirse el estómago.
Durante la recuperación, la paciente sufrió una infección y tuvo que volver a operarse, en la intervención sufrió un paro cardiocerebral y quedó en estado vegetativo desde entonces.
Su familia denunció al entonces jefe de cirugía, Martín Colca Cahuana, pero la justicia aún no ha dictaminado sobre este caso.
Estas presuntas negligencias han generado una ola de denuncias de mala práctica médica en hospitales del seguro social y del ministerio de Salud, que han afectado a pacientes de todas las edades.
La semana pasada también se conoció el caso de un niño de 8 años que ingresó al Hospital del Niño con un fuerte dolor de estómago y fue atendido cinco horas después. El menor murió de peritonitis y una infección generalizada al día siguiente.
Otro paciente adulto, Alberto Salazar, denunció que ingresó en el 2008 al policlínico limeño Miguel Grau por una lesión en el pie derecho y sufrió la amputación de dos dedos, sin haber sido informado por los médicos del procedimiento que le iban a aplicar.