PARTIDAS**La presidenta de la República, Mireya Moscoso, nos regala una buena noticia. Anuncia que en agosto próximo, a poco de terminar su mandato, rendirá un informe al país sobre el manejo de las partidas discrecionales a su cargo. Su decisión es inteligente, a más de conveniente, puesto que su sucesor, Martín Torrijos, ya había previamente informado que, de todos modos lo haría tan pronto asumiera el poder.
SECRETO**Al sancionar la Ley de Transparencia No. 6 de 22 de enero de 2002, la mandataria había dicho: "en muchas ocasiones el funcionario olvida que él se debe al servicio de la sociedad y que el principal derecho de todo ciudadano es el de escrutar la labor que el servidor público desempeña y es a quien él paga un salario con sus impuestos". Pero, llegado el momento, se negó a informar sobre el manejo de las partidas.
REVELACION**Así, el mutismo continuó, con el aval de la Corte Suprema, hasta que la Defensoría del Pueblo usó sus facultades para insistir. Pero la Presidenta persistió, declarando una moratoria de 10 años a la información, clasificándola de acceso restringido. Mas una última exhortación de la Defensoría el pasado 9 de junio, instándola a revelar los detalles voluntariamente, parece que dará por fin sus frutos.