El canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, consideró que la nueva agenda de la Comunidad Andina debe excluir los temas económicos y comerciales, debido a las discrepancias entre sus miembros sobre la apertura de los mercados y los modelos de desarrollo, informaron hoy medios en Lima.
"Tendría que ser una nueva agenda priorizada, excluyendo lo económico y comercial, es allí donde hay conflictos", manifestó García Belaúnde, al referirse a un proyecto sobre la nueva visión estratégica de la Comunidad Andina (CAN), que será puesta a consideración del Consejo Presidencial Andino el mes próximo.
Al referirse a las discrepancias al interior de los andinos especialmente en el plano comercial, García Belaúnde manifestó que "el consenso es lo ideal y en la mayor parte de los temas se busca el consenso, pero ninguna entidad puede darse el lujo en materia de integración de que todo se va a decidir por consenso".
Colombia, Ecuador y Perú mantienen una negociación, al margen de Bolivia, con la Unión Europea (UE) para firmar un acuerdo de asociación comercial.
Bolivia, que defiende la negociación "bloque a bloque", se opone a la continuidad de esas conversaciones y solicitó la renuncia del secretario general de la CAN, el ecuatoriano Freddy Ehlers, por su presunta responsabilidad en la división entre los andinos.
En ese contexto, García Belaúnde instó a realizar una "reflexión seria" sobre las posibilidades de la integración andina, que la próxima semana celebra el 40 aniversario de la suscripción del Acuerdo de Cartagena, que dio origen a la CAN.
"Creo que sí podemos trabajar en materia de desarrollo de la infraestructura; estamos en un continente muy desarticulado en su interior y es evidente que nuestra zona de frontera es de menor desarrollo, ahí podemos trabajar conjuntamente", dijo el jefe de la diplomacia peruana.
En esta década, la primera gran diferencia entre los miembros de la CAN se dio en 2006, con la salida de Venezuela del bloque en rechazo a la suscripción de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y Estados Unidos.
En los últimos meses las discrepancias se dan por las negociaciones con la UE y por la decisión de Ecuador de imponer salvaguardas financieras a las importaciones de sus socios andinos como parte las medidas ante la crisis financiera internacional.