Perú sólo exportará a Brasil la energía eléctrica que quede como excedente, afirmó hoy el viceministro peruano de Energía y Minas, Daniel Cámac, tras el anuncio de la culminación de las negociaciones para la interconexión eléctrica entre ambos países.
Este acuerdo, que deberá ser aprobado por el Congreso brasileño y el Ejecutivo peruano para entrar en vigor, establece el modo en que los dos países vecinos podrán comerciar con la energía eléctrica generada en sus territorios.
Según afirmó Cámac en la televisión local Canal N, una cláusula establece las prioridades a la hora de destinar la energía peruana: primero al servicio público local (mercado regulado), luego al mercado libre local (como empresas mineras) y por último el mercado brasileño.
"El acuerdo con Brasil nos va a permitir la construcción de grandes centrales hidroeléctricas para abastecer el requerimiento interno y luego la venta de excedentes al mercado brasileño", afirmó Cámac.
El objetivo de Perú es asegurar el abastecimiento eléctrico del país ante el gran crecimiento de la demanda que se espera en los próximos años, que podría evolucionar de los 5.000 megavatios actuales a 25.000 ó 30.000 en 30 años.
El acuerdo con Brasil conectaría a Perú con un sistema eléctrico 15 veces mayor que el local, lo que para el Ministerio de Energía y Minas dará seguridad en el abastecimiento de los próximos años.
Además, la interconexión busca atraer a empresas inversoras que estén dispuestas a construir grandes centrales hidroeléctricas en territorio peruano, con el incentivo de poder vender parte de la energía producida a Brasil a un mejor precio del que se vendería en el regulado mercado eléctrico peruano.
"Esto permite que estos proyectos grandes se desarrollen y que consigan rentabilidad con base en el mercado internacional", expresó Cámac.
También señaló que el objetivo es llegar a inversiones que generen un crecimiento de 500 megavatios al año, en donde las grandes centrales hidroeléctricas son las idóneas para "dar la sostenibilidad y la garantía de suministro a largo plazo".
Estas centrales hidroeléctricas, según los planes del ministerio peruano, pasarían al Estado sin costo alguno tras finalizar el periodo de concesión, que será en principio de 30 años.
Además, el ministerio aseguró que estos proyectos deberán contar con viabilidad ambiental y social, tal y como se estipula en el acuerdo, y teniendo en cuenta que las centrales podrían levantarse en territorios situados en la selva amazónica peruana.