El ministro del Ambiente, Antonio Brack, informó hoy que Perú dispone de unos 128 millones de dólares, entre donaciones y créditos de varios países, para llevar adelante su programa de conservación de 54 millones de hectáreas de bosques.
Brack explicó que el programa, creado este mes, destinado a conservar 54 de los 72 millones de hectáreas de bosques tropicales que existen en el país, busca contribuir a reducir el calentamiento global con el "secuestro" de 21.000 millones de toneladas de carbono.
Asimismo, proteger el hábitat de más de 1.000 comunidades nativas y la biodiversidad del Perú que lo ubica como el cuarto país a nivel mundial en superficie de bosques tropicales.
El ministro peruano dijo que el programa nacional de conservación de bosques ha atraído el interés de Alemania con la donación de 21 millones de euros (16 millones de dólares), de la misma forma que Estados Unidos aportará con 12 millones de dólares.
Brack también ha recibido la oferta de una línea de crédito de Japón por 40 millones de dólares y otro préstamo del Banco Mundial por entre 60 y 70 millones de dólares.
La autoridad medioambiental aclaró que anualmente Perú pierde por la tala ilegal 81.000 hectáreas de bosques, según cifras de una medición brasileña, tras rechazar otro estudio que asegura que son 150.000 hectáreas de bosques talados al año.
"La tala ilegal en gran parte es alimentada porque hay mercados internacionales que compran madera de la tala ilegal. Por ejemplo, en Holanda, un 26 por ciento de sus maderas provienen de bosques no manejados", denunció Brack.
En ese sentido, el ministro destacó una norma aprobada por la Unión Europea, que entrará en vigencia en enero próximo, que hará un control estricto del origen de las maderas que se importan a Europa pues consideró que será de "gran ayuda" para combatir la extracción ilegal de maderas en Perú.
Brack afirmó que la región peruana de Madre de Dios, en la frontera con Bolivia y Brasil, "es el paraíso fiscal" porque ahí actúan mafias de minería ilegal de oro con total libertad.
"Hay gente (mineros informales) que ha comenzado a invadir la zona de la Reserva Nacional de Tambopata, algo que es totalmente ilegal", dijo la autoridad.
El ministro del Ambiente explicó que una comunidad indígena firmó un contrato con ciudadanos chinos para extraer oro ilegalmente en territorios del parque nacional Bahuaja Sonene, en la cuenca alta del río Tambopata, y por tal motivo serán denunciados penalmente por iniciar actividades mineras sin autorización.
Ese mismo parque nacional, protegido oficialmente por el Estado, es también blanco de los pequeños cultivadores de hoja de coca, añadió Brack.
De otro lado, el ministro adelantó que están trabajando en consulta con las comunidades nativas que están en el valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), una importante región de cultivo de coca y procesamiento ilegal de cocaína, para iniciar un programa de compensación económica por conservación de bosques.
"El Estado peruano está evaluando pagar 10 soles (unos 3 dólares) por hectárea de bosque conservado e integrar a unos 600 jóvenes indígenas como guardaparques en la zona de Satipo", indicó Brack.
En esa región del VRAE, entre las regiones de Junín y Cuzco, hay 84 comunidades asháninkas, que viven en 644.000 hectáreas de bosques y con una población de 26.000 indígenas de esa etnia, precisó el ministro.