La asociación de residentes peruanos en Bolivia enviará una carta al Gobierno de su país para pedirle que revise el asilo político que otorgó a los tres ex ministros bolivianos que están acusados de genocidio.
El presidente de la Asociación de Peruanos Residentes en Bolivia (Asperbol), José Luis Quintana, dijo hoy a Efe que "ante la situación de incertidumbre que viven los residentes peruanos en la ciudad de El Alto", ciudad aledaña a La Paz, se ha decidido enviar esa misiva a la Cancillería de Lima.
En días pasados, organizaciones sociales bolivianas amenazaron a ciudadanos peruanos con expulsarlos de El Alto como una represalia porque el Gobierno de Perú otorgó asilo político a tres ex ministros acusados de una masacre producida en octubre del 2003.
En El Alto y La Paz viven alrededor de veinte mil peruanos, si bien los registros oficiales contabilizan siete mil, señaló Quintana.
Los ex ministros que se beneficiaron de la protección del Gobierno peruano son Mirtha Quevedo (Participación Popular), Javier Torres (Salud) y Jorge Torres Obleas (Desarrollo Económico), quienes llegaron a Lima a mediados de marzo de este año para evadir el juicio por genocidio iniciado en Bolivia.
El ex mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003) y sus ministros fueron acusados por genocidio, en su variante de masacre sangrienta, por la muerte de más de 60 personas durante la represión de una ola de protestas sociales.
Quintana anunció que la asociación de residentes también comenzará la próxima semana en El Alto una recolección de firmas de los peruanos que están a favor de la expulsión de los ex funcionarios bolivianos de su país.
El dirigente sostuvo, además, que en las próximas horas también se reunirá con los líderes de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (FEJUVE) para pedirles que consideren la relación histórica y cultural que tienen los pueblos de ambos países.