Petroamazonas, filial de la petrolera estatal Petroecuador, afirmó hoy que "garantizará la estabilidad laboral" de los trabajadores de Perenco en caso de que la empresa francesa "rompa unilateralmente las relaciones laborales con ellos".
Wilson Pástor, gerente general de Petroamazonas, señaló que, al parecer, después de que autoridades de la petrolera ecuatoriana se reunieran con los trabajadores de Perenco, la francesa habría procedido a "dar por terminada la relación laboral con sus trabajadores".
Petroamazonas "garantiza las vacantes laborales, tanto en su estancia como en las jerarquías y los niveles de responsabilidad de cada trabajador de Perenco", añadió en un encuentro con periodistas.
Las gestiones de la filial estatal se dan después de que Perenco amenazara al Estado ecuatoriano con suspender sus operaciones en varios campos de la Amazonía ecuatoriana, como respuesta a un proceso de coactiva que Ecuador mantiene contra ella.
"Perentoriamente, estamos facultados para asumir la responsabilidad del manejo laboral de la empresa hasta que se dé una decisión final al respecto del contrato con Perenco", agregó.
Pástor señaló que, tras constatar que, en los campos de explotación de Perenco, hay "total normalidad", no ha sido necesaria "la intervención de Petroamazonas, con sus técnicos, en los pozos y en las estaciones de producción".
Además, rechazó que la presumible intervención de Ecuador suponga tomarse los campos de Perenco y "expropiar" a la compañía, tal y como habían indicado algunos medios de comunicación, sino que "tiene por objeto (...) dar soporte técnico a las operaciones de los trabajadores" de la petrolera francesa.
La petrolera no pagó una deuda, equivalente a unos 327 millones de dólares, derivada de la aplicación de la Ley 42, que obliga a las operadoras privadas a entregar al Estado el 50 por ciento de las ganancias extraordinarias obtenidas por la venta del crudo ecuatoriano, debido a su alto precio.
Como Perenco no efectúo ningún planteamiento para saldar dicha deuda, el Estado ecuatoriano dispuso el embargo y posterior remate del crudo de la compañía hasta la recuperación total de la suma adeudada más los intereses.
La petrolera interpuso ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), una acción contra la Ley 42, tras la cual, el centro de arbitraje dispuso suspender la acción coactiva iniciada por la petrolera estatal Petroecuador.
No obstante, para las autoridades ecuatorianas la acción de embargo y remate es procedente, debido a que la decisión del Ciadi es posterior a la acción legal emprendida por el Estado.
De hecho, esta semana el crudo subastado de Perenco fue adjudicado por el juzgado de coactivas a Petroecuador, única oferente en el remate del pasado 3 de julio.
El Gobierno ecuatoriano ha señalado que si Perenco paraliza su producción, "tomará todas las medidas" que ordenan la Constitución y las leyes ecuatorianas "para precautelar los intereses del Estado".