El Defensor del Pueblo de Bolivia, Waldo Albarracín, asociaciones de prensa y profesionales del sector pidieron hoy a la Fiscalía investigar y frenar a los seguidores del presidente Evo Morales que cometen agresiones contra periodistas.
Albarracín dijo a Efe que solicitará formalmente a la Fiscalía de La Paz intervenir de oficio en la investigación de las agresiones que grupos progubernamentales propinaron el miércoles a varios reporteros a las puertas de una cárcel de esa ciudad.
Una decena de periodistas fue objeto de golpes e insultos de parte de miembros del llamado Comité Cívico Popular y del grupo radical aimara de los "Ponchos Rojos", ambos afines a Morales, que acusaron a los reporteros de ser contrarios al Ejecutivo.
"Son delitos de orden público", comentó Albarracín al señalar que no es posible que la Fiscalía no actúe de oficio y de inmediato en este caso y que la policía, presente en el lugar, no detuviera las agresiones.
Además de los golpes, uno de los reporteros incluso sufrió el robo de su grabadora cuando esperaba la salida del penal de una comisión de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) que entrevistó al ex prefecto de Pando, Leopoldo Fernández.
El Defensor pidió sancionar e individualizar a los agresores, entre los que hay dos conocidos activistas a favor del Gobierno, Edgar Mora y Adolfo Cerrudo, este último acusado varias veces de atacar a los periodistas en manifestaciones.
Según el testimonio de los periodistas, otro de los agresores se identificó como diputado del gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) y dio órdenes a la policía para alejar a los periodistas de las puertas de la cárcel.
Juan Javier Zeballos, director ejecutivo de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), una entidad que agrupa a los dueños de los diarios bolivianos, sostuvo que defiende el principio de la libertad de expresión "contra los ataques vengan de donde vengan".
En declaraciones a la red de televisión Unitel, Zeballos dijo que están aglutinando a las organizaciones de periodistas para tener más fuerza "y exigir a la Fiscalía que abra un proceso contra la gente que está identificada" como agresora.
"Hay que hacer gestiones ante la justicia para que metan a la cárcel a todos estos agresores porque de lo contrario van a seguir impunes. Estamos viendo al señor Cerrudo que goza de protección gubernamental y policial", denunció Zeballos.
También criticó que el presidente Morales intentara hace dos días "ridiculizar" a un periodista al pedirle con insistencia que opinara ante cámaras de televisión sobre si era conveniente o no la posible expulsión del país del Departamento Antidroga de Estados Unidos (DEA).
Morales critica frecuentemente a la prensa porque cree que la mayoría de los medios defiende una línea contraria a sus reformas políticas, mientras que varias organizaciones sociales que le son afines han llegado a atacar instalaciones de canales de televisión y radios.
Organizaciones internacionales que representan al sector periodístico han denunciado recientemente los ataques a los medios de comunicación que se producen en Bolivia y el descenso de los niveles de libertad de prensa en el país.
En concreto, Reporteros sin Fronteras ha calificado de "espectacular" la caída del índice de libertad de prensa en Bolivia, mientras que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se ha mostrado preocupada por la serie de agresiones contra periodistas que se vienen registrando en el país.