La Alianza de Inmigrantes de Long Island (Nueva York) pidió hoy un cambio en las políticas migratorias del condado de Suffolk, en donde hace diez días fue asesinado el inmigrante ecuatoriano Marcelo Lucero.
"El asesinato de Marcelo Lucero, un hombre bueno y decente que vivía en el condado de Suffolk desde hace 16 años, nos ha unido para llorarlo y pedir el fin del odio", dijo hoy el director de esa organización comunitaria, Luis Valenzuela.
Valenzuela consideró también que ahora es el momento adecuado para que el dirigente de ese condado, Steve Levy, "se distancie de las políticas divisivas y retóricas que tanto él como otros políticos han respaldado en el pasado", al tiempo que subrayó que para ello contarán con el apoyo de la Alianza.
Lucero, un inmigrante ecuatoriano de 38 años, fue asesinado en la noche del pasado 8 de noviembre en la localidad de Patchogue por un grupo de adolescentes que habían salido "a buscar mexicanos" para golpearlos, según el testimonio que dieron a la Policía tras ser detenidos y haber pasado a disposición judicial.
Los siete jóvenes que formaban ese grupo, en el que también había un hispano, serán juzgados como adultos y sobre ellos pesan las acusaciones de ataque de pandilla por odio racial o étnico y, sobre uno de ellos, el de homicidio.
La muerte de Lucero, que trabajaba en una lavandería, ha causado gran preocupación entre inmigrantes y activistas que han recordado que no es el primer incidente ocurrido en ese condado de Long Island, y que ello ha aumentado el temor que existía entre los inmigrantes a los ataques de odio racial.
La pasada semana la policía de Suffolk informó de que residentes de Islip denunciaron haber recibido un boletín de seis páginas, presuntamente del grupo supremacista blanco Ku Klux Klan, titulado "The Klansmen's Voice", que fue dejado en los patios o entrada de sus hogares.