El presidente chileno, Sebastián Piñera, volvió hoy a pedir a los 32 presos mapuches que se encuentran en huelga de hambre en cárceles del sur del país que depongan esa acción al considerarla "un instrumento de presión ilegítimo en democracia".
"Yo quiero pedirle a los comuneros mapuches que depongan su huelga porque una huelga de hambre es un instrumento de presión ilegítimo en democracia", declaró Piñera durante un acto público en Santa Cruz, a 190 kilómetros al sur de Santiago.
El mandatario estimó además que el Gobierno "tiene que saber soportar esa presión, porque si no lo hiciera estaría sentando un muy mal precedente", pero matizó que el Ejecutivo también está "escuchando sus palabras".
En ese sentido, Piñera aludió al proyecto de ley para reformar la justicia militar, que fue enviado este martes al Congreso, y a la próxima presentación de la modificación a la ley antiterrorista, que es una de las principales reivindicaciones de los presos en huelga.
El mandatario hizo un paralelismo entre la situación de los 33 obreros que se encuentran atrapados a 700 metros de profundidad en una mina del norte del país y la de los reclusos indígenas, y consideró un contrasentido que haya "un grupo de personas que atente contra su vida".
Los indígenas, algunos de los cuales están en ayuno desde el pasado 12 de julio, exigen que deje de aplicárseles la ley antiterrorista y de sometérseles a un doble juicio, ante tribunales civiles y militares, porque ello limita su derecho a defenderse y a tener un juicio justo, y además agrava las penas.
Los 32 comuneros mapuches están en las cárceles de Concepción, Lebu, Angol, Temuco y Valdivia por hechos ocurridos en el marco de las reclamaciones de tierras que consideran ancestrales. Sin embargo, ninguno de ellos ha sido condenado hasta ahora.